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La Mesa del Turismo alerta de que triplicar la tasa a los cruceristas restaría competitividad a Barcelona

La asociación advierte de que elevar hasta 30€ la carga fiscal por escala podría desviar itinerarios hacia otros puertos mediterráneos y afectar a la economía.

De aprobarse la medida, la carga fiscal total ascendería hasta 30€ por escala, lo que supondría, según la organización, un incremento acumulado del 500% en menos de dos años.

El presidente en funciones de la Mesa del Turismo, Carlos Garrido de la Cierva, asegura que esta medida "podría reducir seriamente la competitividad de Barcelona como uno de los principales puertos de cruceros del Mediterráneo, favoreciendo la desviación de itinerarios hacia otros destinos y generando un claro impacto negativo sobre la actividad económica, el empleo y la inversión vinculados al sector".

La asociación defiende la aportación económica del sector

Para respaldar su posición, la Mesa del Turismo cita un estudio reciente de la Universitat de Girona, presentado este mes de junio en Barcelona, según el cual los pasajeros de cruceros en tránsito representan únicamente el 2,5% de los visitantes diarios de la ciudad.

La organización destaca que, pese a ese porcentaje, este tipo de turistas genera un impacto económico relevante gracias al gasto en comercio, restauración, excursiones, servicios turísticos, operaciones portuarias y toda la cadena de suministro vinculada a la actividad de los cruceros.

Considera que la medida tendría un carácter recaudatorio

La Mesa del Turismo recuerda que la propuesta llega después de los acuerdos alcanzados entre el Ayuntamiento de Barcelona y el Puerto de Barcelona para gestionar el crecimiento de la actividad crucerística, además de las recientes subidas de la fiscalidad turística.

El presidente en funciones de la Mesa del Turismo, Carlos Garrido de la Cierva

El presidente en funciones de la Mesa del Turismo, Carlos Garrido de la Cierva

En este contexto, Garrido sostiene que un nuevo incremento de la tasa "sería una medida meramente recaudatoria que menguaría el atractivo del Puerto de Barcelona en el competitivo mercado de cruceros europeo, sin contar con el impacto negativo sobre la economía local".

Pide un marco regulatorio estable

Ante esta situación, la asociación solicita el respaldo de las administraciones públicas para frenar la propuesta y preservar "un marco regulatorio estable, predecible y basado en datos objetivos" que permita mantener la aportación económica y social del sector de los cruceros en Barcelona y Cataluña.

Asimismo, la Mesa del Turismo reitera su disposición a dialogar con la Generalitat de Cataluña, el Ayuntamiento de Barcelona y la Autoridad Portuaria, y hace un llamamiento a todos los actores de la cadena de valor para defender un modelo turístico "equilibrado, sostenible y competitivo".