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La nueva directiva de viajes combinados: ¿un "jaque" al turismo MICE?

Si bien la Directiva de Viajes Combinados nace para proteger al consumidor final, su aplicación en el sector B2B y de eventos genera una honda preocupación.

Para el turismo MICE, la distinción entre un "viaje combinado" y un "servicio de viaje vinculado" no es una cuestión semántica, es una cuestión de supervivencia financiera y legal. ¿Es la nueva directiva europea un "jaque" a este tipo de viajes?

Mientras que en el viaje combinado la agencia es la responsable de todo lo que ocurra (desde el retraso de un vuelo hasta la intoxicación en un hotel), en el SVV la responsabilidad es fragmentada.

El Servicio de Viaje Vinculado ocurre cuando una agencia facilita la compra de servicios sueltos para un mismo viaje pero sin llegar a empaquetarlos bajo un precio único. Con la nueva directiva, Bruselas quiere evitar que las agencias usen el SVV como un "escudo" para evitar las garantías del viaje combinado.

¿Cuáles son los cambios para las agencias de viajes MICE?

Ahora, si la agencia no informa con absoluta claridad de que el cliente no está contratando un viaje combinado, la ley automáticamente pasará a considerar que sí lo es, aplicando todas las responsabilidades y garantías de reembolso de 14 días.

Además, si un asistente a un congreso reserva su hotel a través de un enlace facilitado por la agencia organizadora en un plazo de 24 horas tras comprar el vuelo, se considera SVV.

La directiva ahora estrecha los lazos de control sobre estos flujos de reserva.

El laberinto del "acuerdo de marco" en el turismo MICE

La Directiva europea suele excluir los viajes de negocios, pero con una condición estricta: debe existir un acuerdo marco previo entre la empresa cliente y la agencia.

¿Cuál sería el problema? Muchas agencias MICE organizan eventos puntuales para empresas con las que no tienen un contrato marco de larga duración. En estos casos, el evento (que incluye transporte, hotel y salas) es legalmente un viaje combinado.

De esta manera, al ser considerado viaje combinado, la agencia de eventos cae bajo la regla del anticipo del 25%.

Anticipos vs. pagos a proveedores

Este es el punto más crítico para el sector MICE. En la organización de un evento o incentivo, es habitual que los hoteles y recintos (venues) exijan pagos del 50%, 75% o incluso el 100% por adelantado meses antes del evento para bloquear el espacio.

Entonces, si la nueva ley prohíbe a la agencia cobrar más del 25% al cliente hasta 28 días antes del evento, pero el hotel le exige a la agencia el 100% seis meses antes, la agencia debe financiar el 75% restante con recursos propios.

Para una pyme dedicada a eventos, financiar grandes producciones de terceros sin poder repercutir el coste al cliente final hasta el último mes supone un riesgo de tesorería inasumible.

A su vez, en el MICE, a menudo el grueso del presupuesto no es el viaje o el hotel, sino el montaje audiovisual, el catering o el alquiler del recinto. La nueva Directiva aclara que si estos servicios representan más del 25% del valor total o se anuncian como una característica esencial, el conjunto es un viaje combinado.

Esto obliga a las agencias de eventos a revisar cada presupuesto para evitar caer involuntariamente en la normativa de combinados. (Nueva directiva de viajes combinados: ¿qué cambia para las agencias de viajes españolas?)

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