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Turismo sostenible: así es la nueva ley europea que penaliza el "green washing"

A partir de septiembre, la Unión Europea limitará los mensajes de las empresas en materia de turismo sostenible: ¿a quién afecta y cómo?.

En pocas palabras

  • Unión Europea: Desde septiembre, la UE aplicará normas para limitar mensajes sobre sostenibilidad turística.
  • Greenwashing: Se penalizarán afirmaciones ambientales vagas o sin respaldo en hoteles, agencias y aerolíneas.
  • Transparencia: Las empresas deberán respaldar con datos concretos y verificables sus declaraciones de sostenibilidad.
Resumen generado por Thinkindot AI

Nueva regulación en materia de turismo sostenible, en concreto sobre la comunicación de la sostenible de las empresas turísticas europeas: a partir del 27 de septiembre de 2026 serán aplicables las disposiciones de la Directiva (UE) 2024/825, una norma que "refuerza la protección de los consumidores frente a las afirmaciones ambientales vagas, exageradas o carentes de respaldo suficiente". (La otra huella de la inteligencia artificial: el desafío emergente para un turismo sostenible)

El cambio adoptado por la Unión Europea pretende poner freno al conocido como "green washing" y afectará de manera directa a hoteles, agencias de viajes, aerolíneas, turoperadores, plataformas de reservas y destinos que utilizan conceptos como “sostenible”, “verde”, “ecológico” o “respetuoso con el medioambiente” para promocionar sus productos y servicios.

Estas expresiones genéricas quedarán prohibidas cuando la empresa no pueda demostrar un comportamiento ambiental reconocido y verificable.

La Unión Europea quiere que la sostenibilidad no sea un motivo de venta vacío

La normativa también limita el uso de distintivos de sostenibilidad que no estén basados en sistemas de certificación aprobados o establecidos por una autoridad pública.

En consecuencia, las compañías deberán revisar sellos propios, logotipos, campañas publicitarias, páginas web, fichas de producto y mensajes difundidos en redes sociales para comprobar que no generan una percepción ambiental superior a la que realmente pueden acreditar. (Turismo sostenible: ¿estándar de calidad o proteccionismo encubierto?)

El turismo sostenible no podrá ser un reclamo comercial en la Unión Europea: el gobierno comunitario aprueba una norma que limita el greenwashing.

El turismo sostenible no podrá ser un reclamo comercial en la Unión Europea: el gobierno comunitario aprueba una norma que limita el greenwashing.

Para el sector turístico, el alcance de la regulación va más allá de sustituir determinados términos. Una declaración sobre reducción de emisiones, ahorro de agua, eliminación de plásticos o neutralidad climática deberá ser precisa y estar asociada a datos, periodos, ámbitos de aplicación y metodologías identificables. No será suficiente presentar una actuación aislada como prueba del desempeño ambiental del conjunto de una empresa o de un viaje.

La compensación de la huella de carbono de las empresas turísticas, clave en la nueva normativa de la Unión Europea

La directiva también presta especial atención a las afirmaciones relacionadas con las compensaciones de carbono. La utilización de expresiones que sugieran que un servicio tiene un impacto climático neutro, reducido o positivo únicamente por la compra de créditos de compensación estará sometida a fuertes restricciones.

Este punto resulta especialmente relevante para la aviación, los cruceros, los alojamientos y los paquetes turísticos que ofrecen al cliente la posibilidad de compensar las emisiones de su desplazamiento.

La Comisión Europea considera que proporcionar información fiable permitirá a los consumidores distinguir los avances reales de los mensajes publicitarios y facilitará una competencia más equilibrada entre las empresas. Los Estados miembros debían incorporar la directiva a sus ordenamientos nacionales antes del 27 de marzo de 2026, mientras que su aplicación efectiva comenzará seis meses después. (Turismo sostenible: los jóvenes hablan, pero los mayores hacen)

Los hoteles ya tienen que aclarar la reducción de carbono en cada local y quién lo valida

Este marco no debe confundirse con la denominada Directiva sobre Alegaciones Ecológicas o Green Claims Directive, una propuesta diferente que pretendía establecer requisitos más detallados para justificar y verificar previamente las declaraciones ambientales. Su tramitación permanece paralizada y las instituciones europeas no esperan alcanzar un acuerdo durante 2026.

Mientras se despeja el futuro de esa segunda iniciativa, la Directiva 2024/825 ya obliga al turismo a adoptar una comunicación más concreta. Para una cadena hotelera, por ejemplo, será necesario aclarar si la reducción de la huella de carbono se refiere a un establecimiento, a un grupo de hoteles o a toda la compañía; qué ejercicio se toma como referencia; qué emisiones se incluyen, y si el resultado ha sido comprobado por un tercero.