Barcelona volvió a situarse en el foco del turismo internacional con la celebración de la segunda edición del Wanderlust Meeting Brands by Club Of Course, un encuentro profesional especializado en cruceros, náutica de recreo y turismo premium.
Cartel de la segunda edición del Wanderlust Meeting Brands by Club Of Course, un encuentro profesional especializado en cruceros.
El evento se desarrolló del 17 al 19 de febrero en el Nobu Hotel Barcelona y reunió a agencias de viajes receptivas, turoperadores, consignatarios, compañías de cruceros y empresas vinculadas al ocio, la gastronomía y los servicios turísticos.
Un formato centrado en la conexión directa
Durante tres jornadas, los participantes mantuvieron reuniones B2B, presentaciones y sesiones de networking orientadas a facilitar acuerdos comerciales y la incorporación de nuevas propuestas en las programaciones de excursiones y experiencias vinculadas al turismo marítimo.
El formato, según la organización, busca "propiciar un intercambio directo entre decisores internacionales y proveedores locales, en un contexto en el que el Mediterráneo continúa siendo uno de los principales polos mundiales del sector crucerístico". (El turismo de cruceros crece un 12,7% en el arranque de 2026)
El proyecto está impulsado por Club Of Course dentro de su plataforma Wanderlust Leisure Experience, con el objetivo de "consolidar un foro especializado en el segmento premium".
Presencia institucional y continuidad del proyecto
Entre los perfiles vinculados a la organización figuraron Martí Sarrate, director general de Julia Tours y presidente de B-Travel, como responsable de Relaciones Institucionales, y Òscar Pitarch como director del encuentro.
La organización, encabezada por Xavier Borràs, Aycan Çalkan y Javier Meléndez, anunció que la próxima edición se celebrará en 2027 nuevamente en Barcelona y avanzó la intención de extender el formato a otras ciudades costeras españolas.
Cruceros y náutica, impacto más allá del puerto
El encuentro puso el foco en el peso estructural que el turismo de cruceros y la náutica de recreo tienen en la economía española. Su impacto no se limita a la actividad portuaria, sino que se extiende a la hotelería, la restauración, el comercio, la cultura y el transporte.
En este contexto, Barcelona mantiene su posición como uno de los principales enclaves del Mediterráneo para el tráfico de cruceros y como punto de conexión entre operadores internacionales y proveedores locales.
Con esta segunda edición, el Wanderlust Meeting Brands concluye que "refuerza su papel como espacio profesional orientado a la generación de negocio en el segmento premium, en un entorno de creciente especialización y competencia entre destinos".
Temas relacionados

