El turismo emisor español afronta 2026 desde una posición de fortaleza estructural, aunque con señales claras de cambio de ciclo. Así lo refleja el 16º Informe de Temporada de ObservaTUR, el Observatorio Nacional del Turismo Emisor, presentado este martes en Madrid.
Marcos Franco, director de ObservaTUR.
El estudio confirma que, tras varios ejercicios de crecimiento excepcional posteriores a la pandemia, el sector ha entrado en una fase de normalización caracterizada por ritmos más contenidos, mayor presión sobre los márgenes y un viajero más informado y exigente.
En términos generales, 2025 se ha cerrado con un balance favorable, cumpliéndose las previsiones iniciales tanto en volumen como en ingresos. La moderación observada no responde a una caída de la demanda, sino a una estabilización natural del mercado, condicionada por el aumento de los costes operativos y un contexto competitivo más intenso.
El informe pone el foco en la evolución de la confianza empresarial, que sigue sin recuperar los niveles favorables registrados en el periodo 2023-2024 para los principales indicadores analizados: el conjunto del sector turístico, las agencias de viajes y la propia empresa.
Pesimismo en las agencias de viajes por el contexto económico
Sin embargo, aunque el sentimiento general se mantiene en terreno positivo, se detecta un retroceso significativo en el caso de las agencias de viajes, tanto en su percepción del sector como en la valoración de su situación particular.
La confianza en la economía nacional continúa instalada en cuotas negativas y marca el peor registro de los últimos tres años, reforzando un clima de incertidumbre que condiciona las decisiones de consumo y planificación de viajes. (Seis de cada diez agencias de viajes de Canarias aumentó su facturación este año)
Consulta el informe completo de ObservaTUR en este enlace.
Pese a este contexto, las expectativas de negocio muestran matices relevantes. En comparación con 2024, una de cada dos agencias estima que su facturación en 2025 será superior. Entre aquellas que prevén un crecimiento, el 55% sitúa el aumento en una horquilla de entre el 10% y el 20%, lo que apunta a una mejora moderada pero sostenida.
Por el contrario, un 14% considera que sus ingresos se mantendrán en niveles similares a los del ejercicio anterior, mientras que el 38% restante no espera alcanzar el volumen de negocio de 2024. Dentro de este último grupo, más de la mitad anticipa una caída significativa, situada entre el 20% y el 30%, reflejando una evolución desigual según segmentos y modelos de negocio. (ObservaTUR: estas son las medidas de los viajeros para esquivar la inflación)
Los precios siguen preocupando al turismo, según ObservaTUR
El encarecimiento de los precios vuelve a aparecer como el principal freno al desarrollo del sector turístico. Este factor obtiene una puntuación media de 8,49 sobre 10 entre las agencias consultadas, en línea con la registrada el año anterior, y se consolida claramente como el mayor condicionante negativo, muy por encima de otros elementos. La presión inflacionista y la pérdida de poder adquisitivo siguen influyendo en las decisiones de viaje, obligando a ajustar presupuestos y priorizar propuestas con una relación calidad-precio percibida como adecuada.
En cuanto al gasto por persona y viaje, el informe dibuja un escenario de ajustes contenidos. Entre las agencias que anticipan un incremento del gasto, la mayoría estima que este se situará entre el 10% y el 20%, lo que refleja una previsión de subida moderada y selectiva. Por el contrario, aquellas que prevén una disminución del gasto consideran mayoritariamente que la caída rondará el 20%, lo que apunta a recortes relevantes en determinados segmentos donde el presupuesto del viajero se verá más tensionado.
¿Qué le espera al turismo en 2026? Más productos completos y menos duración de los viajes, según ObservaTUR
Las pautas de comportamiento del cliente confirman tendencias ya detectadas en ejercicios anteriores. Se consolida un modelo basado en viajes más cortos y frecuentes, con un claro protagonismo de las escapadas de fin de semana y de tres o cuatro noches, mientras que las estancias largas continúan perdiendo peso.
Por destinos y productos, los viajes urbanos mantienen el liderazgo en expectativas, aunque con una pérdida progresiva de impulso. A nivel internacional, las capitales europeas, los cruceros y los grandes viajes muestran mayor resiliencia, frente a un comportamiento más irregular de otros segmentos como la nieve, la aventura o los parques temáticos.
Durante la presentación del informe, el director de ObservaTUR, Marcos Franco, subrayó que el sector transita “del crecimiento acelerado de 2025 a un crecimiento más consolidado y lento en 2026”. A su juicio, la normalización no debe interpretarse como estancamiento, sino como una oportunidad para profesionalizar la gestión y mejorar los márgenes. “El objetivo ya no es crecer más, sino crecer mejor, apostando por el valor y la rentabilidad sobre el volumen”, afirmó.
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