La celebración de los Juegos Olimpicos de Invierno de Milan-Cortina 2026 ha tenido un efecto dominó en el sector turístico: según datos de Civitatis, las reservas de actividades turísticas en Italia crecieron cerca de un 10% durante los meses de enero y febrero de 2026 en comparación con el mismo periodo del año anterior, en un contexto marcado por la visibilidad internacional del evento.
Cortina d’Ampezzo, entre los destinos que han visto incrementada su demanda turística gracias a los Juegos Olímpicos de invierno Milán-Cortina.
El incremento ha estado impulsado principalmente por el mercado español y argentino, además del propio turismo doméstico italiano. A ellos se suman viajeros procedentes de México y Brasil, consolidando el peso del público hispanohablante y evidenciando el creciente interés latinoamericano por los grandes acontecimientos deportivos celebrados en Europa.
La combinación de competición de élite y escapada cultural ha favorecido una mayor contratación de visitas guiadas, excursiones naturales y propuestas gastronómicas en el entorno de las sedes olímpicas. (Civitatis revela qué hacer en las sedes de la Copa Mundial de Fútbol 2026)
Los Juegos Olímpicos han reforzado la imagen de Italia como destino de naturaleza
La cita deportiva se desarrolló en enclaves como Milán, Cortina d'Ampezzo, Bormio y Livigno, proyectando una imagen renovada del país como destino de invierno. Tradicionalmente vinculado al turismo urbano, cultural y gastronómico en temporada estival, el país ha reforzado ahora su posicionamiento alpino, poniendo en valor sus paisajes de montaña y su infraestructura para deportes de nieve.
El impacto no se limitó a las sedes oficiales. Ciudades próximas al radio de influencia olímpico también registraron un comportamiento destacado. Venecia experimentó un aumento superior al 12% en reservas de actividades, mientras que Verona, escenario de la ceremonia de clausura, superó el 30% de crecimiento en los dos primeros meses del año.
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