CATAI ha encontrado en los cruceros fluviales por Europa una de las líneas de producto con mayor recorrido dentro de su programación. La compañía opera en el Danubio y el Rin con una propuesta diseñada para el mercado español, con salidas semanales, cupos aéreos desde Madrid y Barcelona, excursiones incluidas, asistencia en castellano y una filosofía que busca combinar comodidad, contenido cultural y tiempo libre en destino. (CATAI impulsa sus cruceros fluviales con un viaje de prensa por el Danubio)
Paco López, Product Manager Europa de CATAI.
A bordo del barco The Gentleman, en plena navegación por el Danubio, Paco López, Product Manager Europa de CATAI, defiende en una entrevista con Ladevi que este tipo de producto y no debe asociarse únicamente al segmento sénior.
En su opinión, el crucero fluvial responde cada vez más a un viajero interesado en descubrir ciudades europeas con valor histórico, artístico y patrimonial, pero sin renunciar a la comodidad de un “hotel flotante” que evita cambios constantes de alojamiento.
Los cruceros fluviales de CATAI: un viaje "redondo"
Pregunta: Estamos navegando por el Danubio a bordo del The Gentleman. ¿Qué diferencia al producto fluvial de CATAI frente a otras propuestas disponibles en el mercado español?
Respuesta. En CATAI nos gusta definirlo como un viaje redondo. Y lo es porque la experiencia no empieza únicamente cuando el cliente embarca, sino desde el primer momento. En el caso del Danubio, por ejemplo, el viajero aterriza en Múnich y no se limita a trasladarse directamente al barco. Antes de iniciar la navegación realizamos una visita a Passau, almorzamos y después ya nos incorporamos al crucero.
Lo mismo ocurre el último día. No planteamos una salida directa hacia el aeropuerto, sino que aprovechamos la jornada para visitar Regensburg, una ciudad muy atractiva, antes de regresar. Eso hace que durante los ocho días de viaje haya siempre contenido, actividades o excursiones programadas. No hay jornadas vacías.
Una de las claves de esta operativa es la contratación aérea. ¿Cómo está estructurada?
La programación de cruceros fluviales está respaldada por cupos aéreos desde Madrid y Barcelona. Para nosotros es un elemento muy importante porque nos permite asegurar precio y disponibilidad. Al tener plazas contratadas con antelación, evitamos que el cliente se encuentre con suplementos inesperados por cambios de clase de reserva o por falta de disponibilidad aérea.
Esto aporta estabilidad al producto y también facilita mucho el trabajo de la agencia de viajes. El precio queda mucho más controlado y el cliente sabe desde el principio qué está comprando. (CATAI lanza viajes inspirados en películas y series)
CATAI cuida hasta el más mínimo detalle de su programación fluvial
También parece muy cuidado el aspecto operativo en destino: atraques, traslados, guías y tiempos de visita. ¿Hasta qué punto es una parte diferencial del producto?
Es fundamental. Intentamos que los atraques estén lo más cerca posible del centro de las ciudades para que los traslados sean cortos y el cliente no pierda tiempo en desplazamientos largos. Cuando es necesario utilizar autobús, los servicios están preparados y coordinados con los horarios del barco y de las excursiones.
Además, todo el producto está pensado en castellano. Las visitas son con guías en español, los avisos a bordo se realizan en castellano y los menús están traducidos. Es decir, no se trata de un crucero internacional al que se suma un grupo español, sino de una experiencia concebida para el cliente español o hispanohablante.
Existe la percepción de que el crucero fluvial es un producto exclusivamente sénior. ¿CATAI comparte esa visión?
No, en absoluto. Es verdad que durante mucho tiempo se ha asociado este tipo de viaje a un público de más edad, pero nosotros creemos que tiene un recorrido mucho más amplio. Es un producto perfectamente válido para cualquier viajero con inquietudes culturales, artísticas o históricas.
Lo importante es que el cliente valore la comodidad, el contenido cultural, la posibilidad de visitar varias ciudades y la tranquilidad de no tener que cambiar de hotel cada día.
¿El viajero tiene margen para moverse por libre o la programación está completamente cerrada?
Hay una programación diaria, pero no queremos que el viaje resulte encorsetado. Las excursiones suelen tener una duración razonable, aproximadamente entre una hora y una hora y media, porque también nos gusta que el cliente disponga de tiempo libre.
CATAI también dispone de programación en el Rin: estas son las diferencias
¿La filosofía es la misma en el Rin?
Es exactamente la misma. Tanto en el Rin como en el Danubio, el idioma oficial a bordo para nuestro grupo es el castellano y el paquete de excursiones está incluido.
Esta es otra diferencia importante. Hay productos en el mercado que incluyen solo algunas excursiones y dejan el resto como opcionales. En nuestro caso, las visitas principales forman parte del programa. Después podemos ofrecer una o dos excursiones opcionales para completar la experiencia, pero la base del viaje ya está incluida.
¿Qué papel juegan los seguros dentro de este tipo de producto?
Todos los productos de CATAI incorporan un seguro de inclusión. A partir de ahí, ofrecemos dos posibilidades adicionales para quien quiera ampliar coberturas. Por un lado, está el seguro Plus, que permite reforzar la protección ante determinados percances durante el viaje. Por otro, contamos con un seguro de cancelación para aquellos casos en los que, lamentablemente, el cliente tenga que anular su viaje y necesite recuperar el importe.
Para nosotros es importante que el producto esté bien protegido, porque hablamos de viajes muy planificados, con operativas concretas y una expectativa de servicio alta.
Dentro de CATAI se habla de los cruceros fluviales como uno de los productos con mayor potencial para 2027. ¿Comparte esa previsión?
Sí. Llevamos ya varios años trabajando los cruceros fluviales y la aceptación está siendo muy positiva. Es un producto que cada vez tiene más entrada en el mercado español y creemos que la tendencia seguirá siendo alta en 2027.
Europa está funcionando muy bien como destino refugio en un contexto internacional complejo. Y, dentro de Europa, el crucero fluvial aporta seguridad, comodidad, contenido cultural y una forma muy agradable de recorrer varias ciudades sin grandes desplazamientos.
CATAI está trabajando en ampliar sus cruceros fluviales
¿CATAI contempla ampliar su programación fluvial a otros ríos?
Estamos trabajando en ello. Una de las mejores señales que tenemos es el alto nivel de repetición. Hay clientes que un año hacen el Rin, quedan encantados y al año siguiente preguntan por el Danubio. Y cuando ya han hecho ambos, las agencias nos trasladan una pregunta muy lógica: cuándo tendremos otro río para ese cliente que quiere repetir.
Por eso estamos valorando nuevas opciones. Esperamos que, si no es en 2027, pueda ser en 2028 cuando incorporemos un tercer barco en un tercer río.
¿El concepto de slow travel ha venido para quedarse?
Totalmente. La filosofía del crucero fluvial encaja muy bien con esa forma de viajar. Nosotros hablamos muchas veces del “hotel flotante”: el cliente entra en su camarote, deshace la maleta y se olvida durante ocho días de estar haciendo y deshaciendo equipaje.
Esa comodidad es una de las grandes fortalezas del producto. El viajero visita distintos destinos, pero mantiene siempre su alojamiento, sus espacios de referencia y una rutina cómoda a bordo.
¿Qué cruceros fluviales tiene actualmente en marcha CATAI y cuál es su calendario operativo?
Actualmente estamos operando en el Rin y en el Danubio. La temporada va aproximadamente desde mediados de junio hasta mediados de septiembre. En cada río contamos con entre 12 y 15 salidas, siempre con una duración de ocho días.
La operativa es de domingo a domingo en ambos casos. Es decir, tanto el Rin como el Danubio mantienen una estructura semanal, lo que facilita la venta y permite al agente trabajar con una programación clara y estable.
¿Cuáles serán los destinos revelación de Europa este año y el que viene?
Más allá de los cruceros fluviales, ¿qué productos o destinos están destacando en Europa durante 2026?
En 2026 estamos viendo una demanda muy fuerte hacia destinos europeos consolidados. Grecia, Italia, Reino Unido e Irlanda están funcionando especialmente bien. Son países muy reconocidos por el viajero español, con buena conectividad, mucho contenido cultural y una percepción de seguridad elevada.
En el contexto geopolítico actual, Europa está actuando claramente como destino refugio. Muchos clientes buscan viajes cercanos, seguros y con garantías, pero sin renunciar a una experiencia completa.
¿Y qué destinos pueden ganar peso a corto y medio plazo?
Creo que los Balcanes tienen mucho recorrido. Albania, Montenegro, Macedonia del Norte y otros países de la zona forman parte de una Europa que todavía conserva mucho por descubrir. Son destinos con paisajes, cultura, patrimonio y un punto de exotismo que puede resultar muy atractivo para el viajero español.
En CATAI llevamos tiempo promocionando esa región porque creemos que responde muy bien a una idea: destinos exóticos dentro de Europa. Son lugares diferentes, con personalidad propia, pero al mismo tiempo cercanos y accesibles.
¿Qué mensaje trasladaría a las agencias de viajes respecto a estos productos?
Les animaría a que entren en nuestra página web, catai.es, porque allí pueden encontrar toda la programación y las novedades. Estamos trabajando no solo los grandes productos clásicos, sino también folletos más especializados y propuestas de nicho.
Entre ellas está Un mundo de película, donde hemos creado una forma distinta de viajar vinculada a escenarios y referencias cinematográficas, y también Pasaportes a lo extraordinario, una línea de viajes de auténtico lujo. Hay muchas novedades y sorpresas que merece la pena descubrir.

