El ministro de Industria y Turismo, Jordi Hereu, considera que España todavía tiene margen para seguir aumentando su actividad turística y rechaza la idea de que el país haya alcanzado un "límite de visitantes". (Jordi Hereu habla ya de "preocupación" en el receptivo español por la guerra)
Jordi Hereu descarta que España haya tocado "techo turístico"
El ministro defiende que el turismo seguirá creciendo y apuesta por una mayor regulación para mejorar la convivencia y el retorno social a los ciudadanos.
Jordi Hereu durante la 26ª Asamblea General de ONU Turismo que se celebra en Riad.
En una entrevista concedida al medio The New Barcelona Post durante la Semana del Turismo, Hereu aseguró que “el turismo continuará creciendo: la clave es cómo lo gobernamos”, defendiendo la necesidad de avanzar hacia un modelo más sostenible y equilibrado.
A su juicio, el debate actual ya no gira únicamente en torno al crecimiento del sector, sino sobre cómo "gestionar sus efectos en los territorios y en la vida cotidiana de los residentes".
Más regulación y retorno para la ciudadanía
Durante la entrevista, el ministro defendió herramientas como la tasa turística o la regulación de las viviendas de uso turístico, especialmente en las zonas con mayor presión.
“La acumulación de gente puede entrar en conflicto con la calidad de vida del residente. Y esto requiere gobernanza”, señaló Hereu, quien recordó que Barcelona fue una de las primeras ciudades en introducir este debate hace más de una década.
En este sentido, defendió la tasa turística como una vía para reinvertir en los destinos y mejorar servicios públicos. “El objetivo no debe ser alcanzar una cifra determinada de visitantes, sino hacer políticas para que haya un retorno real a la sociedad”, afirmó.
El ministro incluso planteó que estos recursos pueden destinarse tanto a compensar impactos turísticos como a actuaciones sociales, citando ejemplos como vivienda o climatización de escuelas.
Barcelona, referente en los debates turísticos
Hereu situó además a Barcelona como un laboratorio adelantado a muchos de los debates que actualmente afrontan otros destinos turísticos.
“Estar atento a los debates que se generan en Barcelona te ayuda a adelantarte, porque sabes que llegarán después a otros territorios”, explicó.
El ministro considera que la capital catalana ya vivió años atrás cuestiones que ahora afectan a otras ciudades, como la saturación turística, la convivencia vecinal o la presión sobre el mercado residencial.
Apoyo al control de pisos turísticos
En relación con las viviendas turísticas, Hereu calificó de “legítimas” las restricciones impulsadas en determinados municipios y defendió la necesidad de que las administraciones dispongan de instrumentos para gestionar mejor el fenómeno.
“La vivienda es hoy el principal reto social”, afirmó, aunque matizó que las limitaciones a los pisos turísticos “no pueden ser la única medida” dentro de las políticas de vivienda.
Además, reivindicó el registro estatal de viviendas turísticas como una "herramienta para mejorar la trazabilidad y el control de la oferta".
“El mundo se moverá más”
Pese al creciente debate sobre los límites del turismo, el ministro insistió en que la demanda global seguirá aumentando en los próximos años.
“El mundo se moverá más”, aseguró, señalando que "cada vez más regiones del planeta se incorporan al mercado internacional de viajes".
Por ello, defendió avanzar en estrategias de desestacionalización, descentralización y segmentación para "distribuir mejor los flujos turísticos y reducir la concentración en determinados destinos".
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