La industria de los viajes vuelve a enfrentarse a su enemigo más impredecible: la inestabilidad geopolítica. La reunión entre los representantes de las principales patronales de agencias de viajes (con CEAV a la cabeza) y el Gobierno de España no ha sido un simple encuentro protocolario; ha sido una sesión de Risk Management a escala nacional.
Las agencias de viajes y el Gobierno activan el "comité de crisis" por el conflicto en Oriente Próximo
La escalada de tensión en Oriente Medio obliga al turismo emisor español y al Ministerio de Industria y Turismo a coordinar una respuesta de emergencia.
Reunion entre CEAV, Turespaña y el Ministerio de Industria y Turismo.
El objetivo es claro: minimizar el impacto reputacional y económico de un conflicto que amenaza con cerrar uno de los corredores turísticos y estratégicos más importantes para el emisor español.
La crisis no solo afecta a los destinos directos en conflicto, sino que genera un efecto dominó en toda la región.
- Impacto en el turismo emisor: las rutas hacia destinos como Jordania, Egipto o los Emiratos Árabes representan una cuota significativa del volumen de negocio del segmento de lujo y cultural para las agencias españolas en el primer semestre.
- Seguros de cancelación: las consultas sobre pólizas con cobertura de "fuerza mayor" o "terrorismo/guerra" se han disparado un 40% en la última semana, obligando a las agencias a revisar la letra pequeña de sus contratos para evitar reclamaciones por responsabilidad solidaria.
- Logística aérea: el cierre de espacios aéreos o el desvío de rutas implica un aumento inmediato en el consumo de combustible de las aerolíneas, lo que podría traducirse en recargos por carburante aplicados a reservas ya cerradas.
Seguridad del Viajero frente a viabilidad del negocio
Aquí reside el conflicto de intereses que se debatió en la mesa con el Gobierno: el Ministerio prioriza las recomendaciones de viaje del Ministerio de Asuntos Exteriores, que suelen ser conservadoras para evitar incidentes diplomáticos o rescates complejos.
¿Y la realidad de la agencia? Una recomendación de "no viajar" activa automáticamente el derecho al reembolso total, lo que supone un golpe directo a la línea de flotación de las agencias pequeñas y medianas que ya han pagado a proveedores locales.
Entonces, ¿debe el sector seguir operando en zonas "limítrofes" para salvar la temporada o debe recomendar la cancelación preventiva para proteger su imagen de marca? (La guerra en Oriente Medio impacta en la percepción de seguridad y cambia la demanda)
La reunión buscó un punto de equilibrio donde el Gobierno proporcione seguridad jurídica a las agencias para que estas no queden desprotegidas ante proveedores internacionales que no reembolsan, mientras el cliente exige su dinero de vuelta.
La "gran rotación" del turismo emisor hacia destinos refugio
El futuro a corto plazo (primavera-verano 2026) obligará a una reconfiguración forzosa del catálogo de ventas.
El sector ya trabaja en desviar el flujo de clientes hacia "destinos refugio" con similares características (clima, cultura, exotismo) pero menor riesgo geopolítico, como el sudeste asiático o destinos del Caribe de alto nivel.
Por otro lado, se ha acordado la creación de un canal de comunicación directa "Agencia-Gobierno" para recibir actualizaciones en tiempo real sobre la seguridad en destinos sensibles, evitando el ruido de las fake news. (Guía de cómo las agencias de viajes tienen que proceder ante sus pasajeros)
Y, si el conflicto se prolonga, veremos una presión del sector para que el Gobierno active ayudas específicas o líneas de avales que permitan gestionar los reembolsos sin quebrar la tesorería de las agencias, similar a lo vivido durante la crisis sanitaria de 2020.

