España reivindicó su posición como potencia turística internacional durante la Cumbre Mundial del WTTC 2026, celebrada en Malta, donde el ministro de Industria y Turismo, Jordi Hereu, y el director general de Turespaña, Miguel Sanz, defendieron las fortalezas del modelo español y abordaron los retos para mantener su competitividad. (WTTC se ahorrará un 20% de costes con su nueva sede en Madrid)
WTTC: España reivindica su liderazgo turístico ante el sector internacional
Jordi Hereu y Miguel Sanz defienden la fortaleza del modelo español y sitúan la estabilidad, la inversión y la gestión de los destinos entre sus prioridades.
El ministro de Industria y Turismo, Jordi Hereu, en la WTTC en Malta
En pocas palabras
- Liderazgo español: España reivindica su posición turística internacional en la Cumbre Mundial del WTTC 2026 en Malta.
- Fortalezas del modelo: Jordi Hereu destacó la estabilidad, apertura y cohesión territorial para atraer inversiones.
- Gestión del éxito: Miguel Sanz apostó por una gestión turística que equilibre visitantes, residentes y rentabilidad empresarial.
Mientras Hereu puso el acento en la estabilidad institucional, la apertura y la cohesión territorial como factores para atraer inversiones y consolidar el crecimiento turístico, Sanz incidió en la necesidad de evolucionar hacia una gestión de los destinos que tenga en cuenta el impacto de los visitantes, las necesidades de los residentes y la rentabilidad de las empresas.
Hereu reivindica la estabilidad de España para atraer inversión turística
Durante su intervención en la cumbre, Jordi Hereu destacó los resultados del turismo español y defendió la estabilidad del país como una ventaja para atraer inversiones a largo plazo. El ministro recordó que España recibió 97M de visitantes internacionales en 2025, con un gasto turístico de 134.700M€, y sostuvo que estos resultados responden a una estrategia desarrollada durante años.
"Los inversores, los negocios y los viajeros buscan la predictibilidad, y esta se consigue con instituciones fuertes", afirmó Hereu, que vinculó la confianza internacional con la capacidad de mantener políticas estables.
El ministro también defendió un "modelo basado en la apertura, la diversidad y la cohesión territorial, con el objetivo de distribuir los beneficios de la actividad turística entre diferentes destinos y a lo largo del año". En su opinión, "el Estado de bienestar y la calidad de los servicios públicos forman parte de las fortalezas que contribuyen al atractivo de España".
Miguel Sanz apuesta por gestionar el éxito turístico
Por su parte, Miguel Sanz abordó los desafíos derivados de la presión turística en algunos destinos españoles. El director general de Turespaña rechazó que "las demandas de los residentes deban interpretarse necesariamente como un rechazo a la llegada de viajeros". (Miguel Sanz (Turespaña): "Cuando España habla de turismo, el mundo escucha")
"No es que no quieran más visitantes o que no quieran visitantes. Es que están exigiendo que quienes tienen las competencias para gestionar el turismo de una mejor manera [...] lo hagan funcionar mejor para ellos, para la gente", explicó.
Sanz defendió que España está transformando su modelo turístico para adaptarlo a los distintos impactos que genera la demanda. Para ilustrar este cambio, recurrió a una metáfora sobre la evolución de la promoción turística: "Hace 20 o 15 años éramos pescadores. Íbamos a los mercados e intentábamos atraer a la mayor cantidad de visitantes posible. Ahora somos comisarios".
En este contexto, subrayó que las organizaciones de promoción deben contribuir a que las inversiones empresariales generen valor económico y social para los destinos. "Tenemos que seleccionar mejor nuestra demanda para que puedan obtener un retorno de su inversión", señaló.
Residentes, empresas e inversión para mantener la competitividad
La gestión de los destinos y la inversión privada conectan ambas intervenciones. Mientras Hereu defendió la estabilidad como elemento para generar confianza entre los inversores, Sanz insistió en que la transformación turística requiere la participación coordinada de las administraciones, las empresas y las comunidades locales.
"Se trata de que el visitante sea el centro de atención, pero también, como dijo el ministro esta mañana, que el residente sea el centro de atención", afirmó el director general de Turespaña. También reivindicó el papel de los empresarios que invierten en los destinos y definió este enfoque como «un ecosistema multipolar".
Sanz recordó que España ha destinado 3.400 millones de euros de fondos europeos de recuperación a la transformación de los destinos en ámbitos de responsabilidad pública, aunque advirtió de que el sector privado también debe contribuir al proceso.
"¿Quién va a transformar nuestros destinos sin inversión?", planteó. El responsable de Turespaña añadió que la mejora de los espacios turísticos debe acompañarse de una estrategia que "permita comercializar la oferta y generar retorno para las empresas".
En ambas interveneciones y ante los principales líderes globales del sector reunidos en la cumbre del WTTC, Hereu y Sanz sacaron pecho del posicionamiento turístico de España y coincidieron en que "mantener su liderazgo internacional exige combinar estabilidad e inversión con una mejor gestión de los destinos".
Un modelo que, además de reforzar la competitividad empresarial, "debe responder a las necesidades de los residentes y garantizar que el crecimiento turístico genere valor a largo plazo".
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