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La IA ya planifica los viajes, pero el factor humano sigue siendo decisivo

HBX Group sostiene que la IA gana peso en la organización de las vacaciones, aunque la confianza y la supervisión humana continúan siendo claves para el sector.

Cada vez son más los viajeros que recurren a herramientas de inteligencia artificial para organizar sus vacaciones. Desde elegir un destino hasta encontrar alojamiento, diseñar un itinerario o resolver dudas antes de partir, la IA se está convirtiendo en un nuevo compañero de viaje capaz de simplificar tareas que hace solo unos años requerían horas de búsqueda. (HBX Group compra Bridgify para reforzar su negocio de experiencias con IA)

Esta transformación también está llegando a la industria turística. Según el informe The State of AI in B2B Travel Distribution, elaborado por HBX Group, el 65% de los distribuidores turísticos ya utiliza inteligencia artificial en alguna parte de su actividad. Sin embargo, el principal reto ya no es tecnológico, sino generar la confianza suficiente para que viajeros y empresas aprovechen todo su potencial.

Una planificación cada vez más personalizada

Para Miguel Ángel Hernández, Business Development Director EMEA & APAC de HBX Group, el gran cambio que está introduciendo la inteligencia artificial es "su capacidad para ofrecer experiencias mucho más adaptadas a cada usuario".

"Ya no se trata solo de recomendar destinos o actividades según segmentos amplios de viajeros, sino de adaptar las propuestas a cada usuario de forma individual", explica en declaraciones a Ladevi.

Gracias al análisis de grandes volúmenes de datos en tiempo real, la IA puede identificar patrones de comportamiento, anticipar preferencias y ofrecer recomendaciones más precisas. Además, agiliza la búsqueda de información y reduce la fricción durante todo el proceso de planificación y reserva.

De la inspiración a la atención al cliente

El uso de estas herramientas también se está ampliando. Si en un primer momento la inteligencia artificial servía principalmente para buscar inspiración, ahora acompaña al viajero en buena parte del proceso.

Según Hernández, los usuarios recurren a la IA para buscar información, comparar opciones, recibir recomendaciones personalizadas y resolver dudas antes y durante el viaje.

Logo de HBX Group

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La posibilidad de conectar múltiples fuentes de información permite ofrecer respuestas rápidas y adaptadas a cada perfil, mejorando tanto la planificación como la experiencia de compra.

La IA ayuda a decidir, pero no sustituye a las personas

Aunque la inteligencia artificial participa cada vez más en decisiones relacionadas con la personalización de ofertas, los precios o las recomendaciones de productos turísticos, desde HBX Group consideran que su papel seguirá siendo complementario.

"La IA es especialmente eficaz para procesar grandes cantidades de información y detectar patrones, pero sigue necesitando contexto, objetivos claros y supervisión humana para garantizar que las decisiones sean realmente útiles", señala Hernández.

En este sentido, la compañía defiende que "la tecnología debe entenderse como una herramienta de apoyo y no como un sustituto del criterio profesional".

La confianza, el gran reto pendiente

Pese a la rápida evolución de estas soluciones, la confianza continúa siendo el principal obstáculo para una adopción plena. (La IA gana terreno en los viajes, pero las agencias siguen siendo una de las principales fuentes de confianza)

Según el directivo de HBX Group, la calidad de las respuestas depende en gran medida de los datos y del contexto que recibe la inteligencia artificial. Además, advierte de que estas herramientas "todavía pueden generar respuestas aparentemente convincentes que no siempre son precisas o útiles".

A ello se suman cuestiones como la privacidad de los datos, la transparencia de los algoritmos, los posibles sesgos y la necesidad de establecer mecanismos de gobernanza que aporten seguridad tanto a empresas como a consumidores.

El futuro pasa por combinar tecnología y empatía

Lejos de plantear un escenario en el que la inteligencia artificial sustituya al factor humano, Hernández cree que ambos convivirán de forma complementaria.

Mientras la IA asumirá cada vez más tareas repetitivas, operativas y de análisis, "las personas seguirán siendo imprescindibles en situaciones complejas, en la gestión de incidencias o cuando entren en juego la empatía y el conocimiento del contexto".

"La clave estará en combinar la capacidad analítica de la IA con el conocimiento contextual, la empatía y el criterio humano para ofrecer mejores experiencias a los viajeros", concluye.