La Administración de Seguridad en el Transporte de Estados Unidos (TSA) prepara una transformación de sus controles aeroportuarios mediante la incorporación de inteligencia artificial, sistemas biométricos y tecnologías de inspección automatizada. (Estados Unidos cambia el criterio para demoras y cancelaciones en vuelos)
Estados Unidos: la TSA prepara controles de seguridad más rápidos con IA y biometría
La TSA probará nuevos controles de seguridad en siete aeropuertos de Estados Unidos. Con IA y biometría, busca duplicar la cantidad de pasajeros procesados.
La TSA de Estados Unidos prepara nuevos controles de seguridad aeroportuaria con inteligencia artificial y biometría para agilizar el paso de pasajeros y reducir los tiempos de espera.
En pocas palabras
- TSA implementará nuevos controles de seguridad en siete aeropuertos de Estados Unidos.
- Se utilizará inteligencia artificial y sistemas biométricos para agilizar el paso de pasajeros.
- El objetivo principal es reducir los tiempos de espera y duplicar la cantidad de pasajeros procesados en los carriles TSA PreCheck.
El objetivo es reducir los tiempos de espera y agilizar el paso de pasajeros por los filtros de seguridad.
La iniciativa comenzará a probarse en siete aeropuertos estadounidenses durante las próximas seis semanas, con una combinación de tecnologías que, según las estimaciones oficiales, podría duplicar la cantidad de pasajeros procesados en los carriles del programa TSA PreCheck.
Cómo funcionarán los nuevos controles de seguridad de la TSA
El administrador de la TSA, David Cummins, explicó que los nuevos carriles, denominados PreCheck mod set, integrarán tres soluciones tecnológicas que ya fueron utilizadas o evaluadas por separado, pero que ahora funcionarán de manera conjunta.
El sistema combinará puertas electrónicas de acceso (eGates), escáneres corporales de tecnología avanzada (AIT) y herramientas de inspección de equipaje asistidas por inteligencia artificial.
Las eGates permitirán verificar automáticamente la identidad de los pasajeros mediante la comparación de datos biométricos con sus documentos y tarjetas de embarque, reduciendo la necesidad de intervención manual durante esa etapa.
Por su parte, los nuevos escáneres corporales permitirán realizar controles con los brazos en posición natural, sin necesidad de adoptar la postura con las manos levantadas que requieren otros equipos.
En cuanto al equipaje, la inteligencia artificial contribuirá a identificar objetos inusuales y señalar posibles amenazas para su revisión, con el propósito de acelerar las inspecciones.
Cummins también adelantó que los nuevos controles podrían permitir transportar determinados artículos que actualmente están sujetos a restricciones, aunque no precisó cuáles serían.
TSA PreCheck: la apuesta por sumar 20 millones de pasajeros
La modernización también responde a un objetivo comercial y operativo: recuperar el crecimiento de TSA PreCheck, el programa de controles acelerados destinado a viajeros previamente autorizados.
Según Cummins, la cantidad de personas inscriptas se estabilizó alrededor de los 50 millones, una cifra que la agencia pretende incrementar mediante una propuesta que ofrezca ventajas más perceptibles frente a los controles tradicionales.
La expectativa oficial es incorporar 20 millones de miembros adicionales durante los próximos tres años, apoyándose en una experiencia de seguridad más rápida y conveniente.
El planteo tiene también una dimensión financiera. De acuerdo con Federal News Network, la TSA estima que cada conjunto de nuevos equipos requiere una inversión aproximada de US$ 4 millones, con un período de recuperación proyectado de tres años gracias a los ingresos por nuevas inscripciones y los ahorros operativos.
La agencia busca respaldo presupuestario del Congreso y del gobierno estadounidense para avanzar con el despliegue.
La automatización también cambiará la operación aeroportuaria
Más allá de los beneficios para los pasajeros, la implementación de estos sistemas podría modificar la organización de los recursos humanos destinados a los controles de seguridad. La TSA considera que las nuevas tecnologías implementadas permitirán operar determinados puntos de control con menos personal.
Sin embargo, Cummins aclaró que no se prevén despidos como consecuencia de la modernización. La estrategia consistirá en aprovechar la rotación natural de trabajadores y no reemplazar la totalidad de los puestos vacantes.
Actualmente, el organismo cuenta con aproximadamente 55 mil agentes de seguridad y registra tasas de rotación de personal de entre el 15% y el 20%.
De esta manera, la automatización aparece como una herramienta para incrementar la productividad de los controles y reducir costos, aunque también plantea el desafío de reorganizar tareas sin comprometer los estándares de seguridad.
Biometría e IA: una transformación que va más allá de los controles de seguridad
Los cambios anunciados se inscriben en una tendencia más amplia de la aviación: la utilización de biometría y procesos automatizados para simplificar el recorrido del pasajero por el aeropuerto. (IATA pide a Europa no poner freno a la biometría en los aeropuertos)
En Estados Unidos, por ejemplo, American Airlines ya extendió TSA PreCheck Touchless ID a todos sus aeropuertos hub, permitiendo que pasajeros elegibles verifiquen su identidad mediante reconocimiento facial, sin presentar físicamente documentos o tarjetas de embarque en los puntos habilitados.
Para aerolíneas y aeropuertos, estos avances tienen implicancias que exceden la seguridad. Una reducción sostenida de los tiempos de inspección podría contribuir a disminuir la congestión en las terminales y facilitar las conexiones aéreas.
No obstante, el alcance de estos beneficios dependerá de la capacidad de implementar las tecnologías a gran escala, garantizar su interoperabilidad y mantener controles adecuados sobre el tratamiento de los datos biométricos.
Horizon 25: el plan de la TSA para los próximos años
Las pruebas anunciadas forman parte de Horizon 25, una estrategia que la TSA presentará formalmente en noviembre, en coincidencia con su 25° aniversario.
El programa contempla tres grandes prioridades: modernizar los controles aeroportuarios, mejorar la experiencia del pasajero y reforzar la protección del transporte frente a amenazas.
Para definir las iniciativas, la agencia completó una primera serie de 12 estudios sobre distintas áreas, entre ellas seguridad informática, inspección de pasajeros y nuevas amenazas tecnológicas.
La intención es identificar soluciones que puedan comenzar a implementarse en el plazo de un año en la red de aeropuertos comerciales estadounidenses.
Por ahora, la TSA no confirmó cuáles serán los siete aeropuertos que participarán de las primeras pruebas, ni estableció un calendario definitivo para extender los nuevos controles al resto del país.
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