La conectividad aérea entre España y Tailandia se está reconfigurando por el impacto del conflicto en Medio Oriente. La inestabilidad en la región ha obligado a varias aerolíneas a modificar rutas, cancelar vuelos o flexibilizar sus políticas comerciales, afectando especialmente a las conexiones tradicionales vía hubs del Golfo.
Iberojet gana ventaja en Asia tras la crisis en Medio Oriente
El vuelo directo desde Madrid refuerza la posición con ocupaciones del 98% en un contexto de desvíos, cancelaciones y cambios operativos en el Golfo.
Avión de Iberojet
Compañías como Etihad Airways han activado opciones de cambios y reembolsos, mientras Qatar Airways ha tenido que reorganizar su operativa con vuelos especiales para pasajeros afectados por cancelaciones. (Etihad Airways: cómo solicitar reembolsos o cambios de vuelos)
El vuelo directo gana peso en un mercado inestable
Sin embargo, hay aerolíneas que han tomado la delantera y han decidido mantener su apuesta por Asia. Es el caso de Iberojet, que se ha consolidado como una de las principales alternativas en el mercado español al operar el único vuelo directo entre Madrid y Bangkok.
Ladevi ha podido comprobar en primera persona la operativa de esta ruta, que actualmente evita las zonas de mayor tensión geopolítica mediante desvíos controlados y corredores seguros.
Tal y como explica el director comercial de la compañía, Mario Domínguez, en declaraciones excluisivas a Ladevi “hay dos corredores, el norte y el sur, en los que las autoridades de aviación civil nos permiten operar con total seguridad, dentro de una operativa que se revisa de forma constante".
Ajustes mínimos en la ruta
La adaptación al contexto internacional ha supuesto ligeras modificaciones en el trayecto. En concreto, el vuelo ha tenido que alargar su recorrido, lo que se traduce en un incremento de entre 15 y 20 minutos. (El 80% de los vuelos entre España y Medio Oriente están cancelados)
Sin embargo, en una ruta de largo radio de cerca de 10.800 kilómetros, el impacto es prácticamente imperceptible para el pasajero, manteniendo la experiencia de viaje sin cambios relevantes.
"Tenemos una pequeña modificación de ruta, tenemos que hacer unas cuantas millas más y estamos alargando el tiempo de vuelo en unos 15-20 minutos , explica el directivo.
Alta ocupación y sin cancelaciones
Lejos de resentirse, la demanda se mantiene en niveles muy elevados. Iberojet ha registrado ocupaciones del 99% en enero y cifras cercanas al 98% en febrero y marzo, situándose incluso por encima del año anterior.
La compañía no está detectando cancelaciones relevantes ni una caída de viajeros, lo que según Domínguez "refuerza la estabilidad del producto en un entorno complejo".
“Pensábamos que nos podría causar una afectación, pero estamos incluso uno o dos puntos por encima respecto al año pasado. La compañía ha registrado un 99% de ocupación en enero y cifras cercanas al 98% en febrero y marzo, sin detectar incidencias relevantes"
Trasvase de pasajeros desde otras aerolíneas
Uno de los fenómenos más relevantes es el trasvase de pasajeros desde compañías que operan con escala en países del Golfo Pérsico, uno de los lugares estratégicos para llegar a Tailandia desde Europa.
Según explica Domínguez, se está observando cómo "clientes que inicialmente tenían reservas con otras aerolíneas están optando por el vuelo directo". Este movimiento es especialmente visible en el segmento corporativo, donde se prioriza evitar zonas de conflicto.
“Con nuestro centro de atención al viajero hemos detectado que muchos pasajeros tenían vuelos en otras aerolíneas y están optando por el vuelo directo. El cliente prefiere no tener que estar parando en la zona del conflicto”, lo que refuerza la ventaja competitiva de la ruta directa
El directivo reconoce que el contexto está influyendo en la decisión de compra, ya que "el viajero busca reducir incertidumbre y simplificar su itinerario". (Aerolíneas: el gráfico que resume el caos aéreo por la guerra)
Ventaja en tiempo y confianza
El vuelo directo no solo aporta estabilidad, sino también una ventaja clara en duración del viaje. Las rutas con escala pueden alargar significativamente el trayecto, algo que influye directamente en la decisión del pasajero.
En palabras de Domínguez, “un vuelo con escala puede alargar el viaje cuatro o cinco horas más, mientras que la opción directa se posiciona como la más eficiente". A ello se suma el factor psicológico: “el hecho de no tener que pasar por estas zonas genera mucha confianza”.
Cambio en el comportamiento del cliente
El contexto actual también está modificando los hábitos de reserva. La alta ocupación y la incertidumbre están llevando a los viajeros a anticipar sus decisiones.
Domínguez señala que “estamos viendo más anticipación en las reservas para verano, tanto en turoperación como en línea regular, lo que refleja una demanda más planificada". Además, subraya que “los pasajeros se están adelantando para asegurar su plaza en este vuelo directo y no quedarse sin vacaciones de verano ni de Semana Santa".
Perspectivas de crecimiento
De cara al futuro, la compañía identifica margen de crecimiento en la ruta, respaldado por una demanda sostenida y que perdurará con el paso del tiempo. (Otra aerolínea elimina sus vuelos a Dubái)
Aunque la planificación actual está cerrada, Domínguez reconoce que “para próximos años tenemos que consolidar la ruta y plantear una segunda frecuencia”, apoyándonos en el potencial del mercado, con cerca de 300.000 viajeros españoles hacia este destino".
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