Casi como un disclaimer, vale aclarar que no se trata de justificar a Ryanair, sino de explicar sus razones, de entenderlas. Para comenzar se debe comprender que los beneficios de las low cost se componen de muchos elementos, no solamente la venta específica de tickets aéreos.
Las razones de Ryanair para un reajuste histórico
¿Por qué Ryanair decidió reajustar su oferta y reducir bases y rutas? Razones, explicaciones y cambios
Avión de la flota de Ryanair
Además de la cuestión tarifaria, también están los ingresos auxiliares (ancillaries revenues) y otras fuentes como las comisiones por la venta de los productos vinculados a los viajes que las low cost venden en sus portales web (reservas hoteleras, rentas de autos, seguros de viajes, etcétera). Esa multiplicidad de ingresos, combinada con los ahorros del modelo (flota única, estructuras comerciales muy acotadas, convenios colectivos de trabajo más “baratos”, y demás), generan los márgenes de ganancia tradicionales de las low cost.
Low cost, subvenciones y tasas
Ahora bien, también en esa categoría ingresan las subvenciones y ayudas económicas que muchas low cost reciben de gobiernos municipales, regionales y provinciales. Esto ha sido materia de extenso e irresuelto debate. Las otras aerolíneas los consideran distorsivos, pero para los gobiernos han sido una estrategia válida que busca el desarrollo de los destinos.
El planteo de Ryanair es que, sencillamente, los aumentos de las tasas aeroportuarias, los más recientes, terminan neutralizando en definitiva, la ventaja económica que suponen las subvenciones. Por eso la afirmación de Ryanair de que cuando aumentan las tasas, ciertos destinos y rutas se vuelven “deficitarios”. Claro, vale aclarar que, si el subsidio procede de los gobiernos locales, en general, el visto bueno para el aumento de los servicios de la infraestructura aeroportuaria tiene su origen en los gobiernos nacionales.
Una cuestión central
La cuestión es relevante porque a la hora de analizar las estadísticas, en general no se ve una reducción del tráfico, del número de pasajeros, que justifique el ajuste. Basta ver que en septiembre pasado, la low cost movilizó 19,4 millones de pasajeros: casi 6 millones más que los 13,6 millones de septiembre de 2024. Y en el acumulado enero/septiembre de este año, Ryanair transportó 159 millones de pasajeros, mientras que, en el mismo período de 2024, se alcanzó los 152,2 millones.
Cabe hacer la salvedad, que las low cost han demostrado siempre una velocidad de reacción, una agilidad envidiable para poner vuelos nuevos o levantarlos cuando la ecuación económica cambia, en un sentido o en otro.
En las últimas semanas, Ryanair realizó un verdadero raid de anuncios con vistas a la temporada invernal, muchos de ellos vinculados con los ajustes de la oferta, en diversos países del Viejo Continente.
Vale aclarar que, en contraposición con los ajustes, Ryanair confirmó que transferirá recursos a otras bases, sí rentables, para incrementar la oferta. Esto supone, en términos globales, que la empresa mantenga sus niveles de operación, el número de pasajeros transportados y probablemente, el nivel de ingresos.
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