La Asociación Corporativa de Agencias de Viajes Especializadas (ACAVE) ha salido al paso de la investigación por una presuntas estafas turística en Banyoles (Girona) para aclarar que Nòmades del Món, la empresa implicada, no reunía las condiciones legales necesarias para comercializar viajes combinados. (CEAV recupera a ACAVE y refuerza su representatividad en el sector)
ACAVE denuncia que la supuesta agencia involucrada en un nuevo caso de estafa no tenía licencia
La patronal asegura que "Nòmades del Món" carecía de la garantía obligatoria para comercializar viajes combinados y pide desvincular el caso de las agencias de viajes
La nueva cúpula directiva de ACAVE hace balance del impacto de la guerra en el sector.
En pocas palabras
- ACAVE denuncia: La empresa investigada por estafa turística no contaba con la garantía obligatoria para operar.
- Rechazo a la comparación: La patronal pide no equiparar a Nòmades del Món con agencias de viajes legales.
- Requisitos en Cataluña: Las empresas de viajes combinados deben tener garantía y presentar declaración responsable.
La patronal sostiene que el establecimiento desarrollaba su actividad de manera irregular y considera fundamental evitar que este episodio perjudique la reputación de las agencias de viajes que cumplen la normativa.
ACAVE rechaza que este negocio sea considerado como agencia
Según las comprobaciones efectuadas por los servicios jurídicos de ACAVE, a fecha del 2 de octubre la compañía no había presentado la garantía obligatoria de viajes combinados, un requisito destinado a proteger económicamente a los consumidores. Ante esta circunstancia, la asociación rechaza que el negocio pueda equipararse a una agencia de viajes que opera legalmente y subraya que la comercialización de paquetes vacacionales exige cumplir obligaciones específicas.
El pronunciamiento llega después de que los Mossos d'Esquadra abrieran una investigación contra la responsable de Nòmades del Món por las reclamaciones de varios clientes. Hasta el 20 de octubre, la comisaría de Banyoles había recibido tres denuncias por presunta estafa, aunque las informaciones publicadas por medios locales apuntan a la posible existencia de más de una docena de denuncias adicionales presentadas ante los juzgados. Las diligencias se encuentran en manos de la justicia de Girona. (CEAV lleva a Hacienda su batalla contra el intrusismo en la venta de viajes)
ACAVE denuncia que los viajeros afectados se quedaron tirados en el extranjero
Entre las situaciones denunciadas figuran vacaciones abonadas que nunca llegaron a realizarse y viajeros que descubrieron, cuando ya estaban en el extranjero, que no disponían de billetes de regreso. Uno de los episodios conocidos afecta a un grupo de trece personas desplazadas a Marruecos, que tuvo que organizar por su cuenta el retorno a España. Según los testimonios recogidos por la prensa local, algunas familias afrontaron gastos extraordinarios de hasta 2.000 euros para regresar a sus domicilios.
Las posibles irregularidades se habrían producido durante los últimos meses y afectarían a reservas de distintos destinos internacionales. Algunos perjudicados estiman que podría haber entre veinte y treinta afectados, una cifra todavía sin confirmación policial. Por el momento, tampoco se ha determinado la cantidad económica total reclamada ni existe una resolución judicial que acredite la comisión de un delito.
¿Qué se necesita en Cataluña para formar parte del sector de las agencias de viajes?
El caso pone el foco en las obligaciones de los intermediarios turísticos. En Cataluña, la actividad de las agencias de viajes está liberalizada desde abril de 2017, por lo que no requiere una autorización turística previa. (Unión Europea: la reforma de los derechos aéreos introduce nuevas obligaciones para las agencias de viajes)
Sin embargo, las empresas que organizan o comercializan viajes combinados deben disponer de una garantía suficiente y presentar la correspondiente declaración responsable ante la Administración. Esta exigencia está recogida en el Código de Consumo de Cataluña y responde a los mecanismos de protección establecidos en la legislación europea.
La normativa catalana contempla, entre otras modalidades, una garantía equivalente al menos al 5% del volumen anual de negocio vinculado a los viajes combinados, con un mínimo de 100.000 euros, o una póliza que cubra individualmente los riesgos correspondientes a cada viaje. Su finalidad es garantizar, en los supuestos de insolvencia previstos legalmente, el reembolso de los pagos realizados y, cuando corresponda, los gastos de alojamiento y repatriación. Estas coberturas no constituyen, por tanto, un mecanismo automático de indemnización ante cualquier incumplimiento contractual.
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