El debate sobre el turismo de masas en Mallorca sigue abierto, pero desde el Consell insular se descarta que la solución pase por una subida generalizada de precios. Así lo asegura Marco Táboas, director insular de Turismo para la Demanda y la Hospitalidad, en una entrevista concedida a Ladevi.
¿Aumentar los precios en Mallorca podría disminuir la masificación?
Ante el auge del turismo de masas que sufre Mallorca, algunos se preguntan si elevar el precio del destino evitaría el problema: en el Consell lo tienen claro.
Protestas en contra del turismo de masas en Baleares.
“El incremento de precios solo tendría sentido si se ofrece un servicio acorde, y además afecta también a la población local, que acaba pagando esas tarifas”, explica Táboas. En su opinión, lo prioritario es “equilibrar la oferta, diversificar actividades y evitar la trampa de pensar que encareciendo todo se resuelven los problemas”.
En este contexto, el Govern balear ha anunciado que destinará los fondos recaudados a través de la tasa turística a la demolición de hoteles obsoletos, una medida que, según el responsable insular, busca contribuir a una gestión más equilibrada del destino. (La gestión del turismo de masas será clave para el verano 2025)
La clave para luchar contra el turismo de masas está en la desestacionalización
Sobre la estrategia de captación de visitantes, Táboas subraya que no se trata de realizar campañas de promoción tradicionales, sino de reforzar sectores que ayudan a romper la estacionalidad. Entre ellos, destaca el golf, el turismo MICE, la náutica tecnológica o segmentos de alto valor añadido que, de manera natural, atraen a perfiles específicos. “Trabajamos con refuerzo positivo: poner en valor lo que aporta, en lugar de insistir en lo que sobra”, apunta.
Preguntado por modelos más drásticos de gestión, como los aplicados en Japón (donde se han llegado a cerrar pueblos al turismo o regalar vuelos), el directivo considera que Mallorca no necesita fórmulas tan extremas. “La saturación tiene mucho de percepción y de nostalgia. Las playas han estado llenas siempre; lo que ha cambiado es que ahora todos queremos la misma foto en el mismo sitio”, reflexiona.
Táboas recuerda, además, que la frecuencia de los viajes ha aumentado de forma notable en los últimos años, lo que intensifica la sensación de masificación. “Antes se hacía un viaje de verano; hoy casi todo el mundo realiza varias escapadas al año. Hay que relativizar y aprender a convivir”, concluye.
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