El arranque de septiembre confirma que el turismo en la Comunidad Valenciana ha dejado de ser un fenómeno estrictamente veraniego para extenderse con fuerza más allá de julio y agosto. Los datos que maneja la patronal de los hoteles de la región, HOSBEC, de la primera quincena reflejan una ocupación hotelera media que, en la mayoría de los destinos, se sitúa entre el 80% y el 90%, prolongando la inercia positiva de los meses centrales de la temporada.
La ocupación hotelera en la Comunidad Valenciana supera el 90%
Según HOSBEC, septiembre se consolida con “firme competidor” de agosto y julio; la ocupación hotelera en zonas como Benidorm supera el 90%.
Uno de los hoteles de Benidorm que permanecerá abierto en otoño-invierno; HOSBEC prevé que más del 86% de la planta hotelera valenciana permanezca abierta.
Benidorm vuelve a liderar el ranking con un 90,6% de ocupación y más de 40.000 plazas hoteleras en funcionamiento. El mercado británico sigue siendo su principal motor, complementado con la llegada de portugueses, neerlandeses, belgas e irlandeses, lo que refuerza la diversificación internacional.
La ocupación hotelera media en la Costa Blanca supera el 86% en pleno septiembre
La Costa Blanca en su conjunto registra un 86,2%, con resultados especialmente destacados en Calpe (89,7%), Altea (93%) y Finestrat (88,4%). En todos estos casos, la mezcla de turismo nacional con visitantes del Reino Unido, Bélgica y los países nórdicos garantiza estabilidad. En Alicante Sur, la ocupación se mantiene en un 82,4%, sostenida principalmente por el viajero doméstico y reforzada por británicos, franceses y portugueses.
En la provincia de Valencia, la ocupación alcanza un 89,2% gracias a un balance equilibrado entre turismo nacional e internacional. La capital, con un 86,7%, consolida su proyección como destino urbano y cultural con gran atractivo global. Gandia, por su parte, sobresale con un 95,4%, apoyada en la lealtad del turismo doméstico. (HOSBEC: el empleo hotelero crece un 4,4% en la Comunitat Valenciana)
Castellón protagoniza una de las evoluciones más significativas, alcanzando un 80,7% de ocupación, lo que supone una subida de más de dos puntos respecto a 2024. Además, comienza a diversificar su clientela con la llegada creciente de turistas europeos, un paso clave para su desestacionalización.
Los hoteles de 4 estrellas, los más demandados
El análisis por categorías confirma la buena marcha del sector: los hoteles de cuatro estrellas rondan el 90% de ocupación en la mayoría de enclaves, mientras que los tres estrellas mantienen cifras sólidas, claramente por encima del 75%.
Las previsiones apuntan a que la segunda mitad del mes seguirá en esta línea. En muchos destinos, las reservas ya garantizan más de un 85% de ocupación, con margen para crecer en los próximos días.
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