Los españoles mantienen sus ganas de viajar este verano, aunque con algo menos de intensidad que hace un año. Así lo refleja el último informe del Observatorio Nacional del Turismo Emisor (ObservaTUR), que sitúa en el 89% el porcentaje de ciudadanos que tiene previsto o considera probable realizar algún viaje o escapada durante los próximos meses, cinco puntos menos que en 2025 (94%). (Turismo emisor: ObservaTUR calcula que hasta 20M de españoles viajan por turismo religioso
Turismo emisor: los españoles seguirán viajando este verano, aunque la intención cae cinco puntos
Según ObservaTUR, el 89% de los españoles viajará o planea hacerlo este verano, aunque las reservas avanzan a un ritmo más lento.
Foto de grupo de las entidades colaboradoras de Observatur en la presentación del informe sobre las claves y tendencias del turismo emisor español para este verano
La moderación también se aprecia entre quienes ya tienen tomada la decisión de viajar. Mientras que el pasado año el 82% de los españoles afirmaba por estas fechas que saldría de vacaciones durante el verano, en 2026 esa cifra se reduce hasta el 74%.
Pese a la ligera caída de la intención de viaje, el informe afirma que las vacaciones siguen ocupando un lugar prioritario para los españoles. En este sentido, el presidente de UNAV, César Gutiérrez, destacó durante la presentación del estudio que tras la pandemia se ha producido un cambio en las prioridades de los ciudadanos y que "viajar es una de ellas", una tendencia que, a su juicio, explica que el "deseo de hacer una escapada o disfrutar de unas vacaciones continúe siendo muy elevado a pesar del contexto económico y geopolítico".
Un viajero más prudente, informado y exigente
Más que una caída de la demanda, ObservaTUR detecta una evolución en la forma de planificar y contratar los viajes. Los consumidores comparan más opciones, prestan una atención creciente al presupuesto y toman decisiones de forma más reflexiva.
La encuesta revela que el 94% ya tiene decidida la compañía con la que viajará, mientras que el 80% ha definido aspectos como la duración de las vacaciones o el medio de transporte y el 76% sabe ya cuál será su destino. Sin embargo, esa elevada planificación convive con una mayor cautela a la hora de formalizar determinadas reservas.
Marcos Franco, portavoz de ObservaTUR, resume esta tendencia al señalar que "las ganas de viajar siguen siendo extraordinariamente sólidas", aunque se observa un viajero "más reflexivo, más informado y más exigente".
Según explica, el verano de 2026 estará marcado por la búsqueda de un equilibrio entre experiencia, confianza y presupuesto. "No vemos una caída de la demanda, sino una evolución en la forma de decidir y contratar los viajes".
El factor económico sigue desempeñando un papel determinante en la planificación de las vacaciones. El presupuesto medio previsto para este verano se sitúa en 737€ por persona, apenas dos euros menos que los 739€ registrados en 2025. (Tendencias: 10 claves del verano 2025 según ObservaTUR)
Entre quienes no tienen previsto viajar este verano, los motivos económicos vuelven a situarse como la principal barrera. El incremento de los precios y la necesidad de controlar el presupuesto explican buena parte de las decisiones de los consumidores.
Esta realidad también se refleja en la percepción de las agencias de viajes, que consideran que la búsqueda de ahorro, la comparación de alternativas y la relación calidad-precio seguirán condicionando el comportamiento del mercado durante la campaña estival.
Vacaciones más cortas y más repartidas
Otro de los cambios que refleja el estudio afecta a la duración de las vacaciones. El 53% de los viajeros disfrutará este verano de estancias de una semana o menos, tres puntos más que el año pasado.
La tendencia confirma el crecimiento de los viajes de corta duración y las escapadas frente a las vacaciones más largas, un fenómeno que ObservaTUR relaciona con una mayor flexibilidad en los hábitos de consumo turístico y con la necesidad de optimizar el presupuesto disponible.
Aunque julio y agosto continúan concentrando la mayor parte de las salidas vacacionales, el informe detecta señales de una progresiva desestacionalización, con una distribución más equilibrada de los viajes a lo largo del año, con una importante subida del mes de septiembre.
España se consolida como el destino favorito
En cuanto a los destinos, España vuelve a reforzar su posición como principal elección de los viajeros para este verano. El 65% de quienes ya tienen decidido su destino optará por permanecer dentro del territorio nacional, mientras que el 35% viajará al extranjero, una cifra ligeramente inferior a la registrada durante el pasado ejercicio.
La costa mediterránea, la costa andaluza, los archipiélagos y los destinos del norte peninsular lideran las preferencias de los españoles, mientras que las capitales europeas continúan siendo la principal opción entre quienes eligen viajar fuera del país.
Según el informe, la proximidad, la diversidad de la oferta y una mayor sensación de certidumbre están reforzando el atractivo de los destinos nacionales frente a algunos mercados internacionales afectados por la incertidumbre geopolítica.
Las agencias de viajes detectan una ralentización de las reservas
La visión de las agencias introduce algunos matices respecto al comportamiento de la demanda. Aunque los profesionales no perciben una caída de los viajes, sí detectan una campaña más pausada que las registradas en los dos últimos años.
Las reservas avanzan a un ritmo más lento y existe una tendencia creciente a retrasar las decisiones de compra. Las agencias consideran que "cada vez más viajeros esperan hasta fechas próximas a la salida para confirmar sus vacaciones", rompiendo parcialmente la dinámica de contratación anticipada que caracterizó los años posteriores a la pandemia.
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