Europa nos lleva la delantera: desde lo sanitario, han pasado los picos de contagio y comienzan a abrir sus barreras ante un clima más benigno que está arribando. No es menor el hecho de que el Viejo Continente representa el 50% del mercado turístico mundial, de modo que su recuperación turística supondrá la recuperación de buena parte de la actividad.
La UE quiere tener turismo en verano aplicando medidas de salubridad contra el coronavirus.
“Por más que levanten las restricciones, la gente no va a salir corriendo a comprar”, definía amargamente un comerciante hace pocos días. La referencia era a las imposiciones de cuarentena y distanciamiento social que limitaron el accionar del comercio, en casi todo el mundo y a las que podrían sumarse los cierres fronterizos y restricciones de viaje. Pero la frase también incluía al comportamiento de la demanda.
Desde la perspectiva turística se necesitan de los dos elementos: la eliminación de las restricciones que liberen a los viajeros y demanda, es decir, voluntad de los usuarios por viajar. El problema es que la primera llegará parcialmente y primero y con algunas exigencias que podrían amenazar a la segunda.
LO QUE HABLA EUROPA.
Mientras Francia y el Reino Unido desarrollaron un acuerdo bilateral en el que no les pedirán a los viajeros provenientes del otro país que cumplan una cuarentena de 14 días, España sí lo hará y el Reino Unido también, a todos aquellos viajeros que no sean franceses. Y en las últimas horas, debido a la reciprocidad, Francia les exigirá lo mismo a los ciudadanos españoles, aunque no hará lo mismo con los ciudadanos del resto de la UE. De modo que, aunque el cierre de fronteras se supere, los interesados en viajar deben contar con el tiempo suficiente para pasarse un período de 14 días esperando en el destino elegido, sin poder recorrer ni viajar.
“La cuarentena supone añadir más incertidumbres y más dificultades al sector turístico casi en los albores del arranque de la temporada de verano. Estamos absolutamente desconcertados por la sorpresiva noticia, por imprevista, y de la que éramos absolutamente desconocedores”, comentó el vicepresidente ejecutivo de la organización española Exceltur, José Luis Zoreda. “Es una decisión absolutamente negativa y llena de contradicciones. Es un sinsentido que, por una parte, se promueva la apertura de establecimientos hoteleros, campings, restaurantes, etc., que se hable de un plan de turismo seguro y de una reactivación del turismo en España, y que por otra parte se aprueben normativas como ésta”, agregó el directivo.
“Poner restricciones no ayuda y el riesgo aquí es que se extienda más allá del estado de alarma. Si se mantiene el impacto será brutal porque nadie va a querer viajar a España para quedarse encerrado en un hotel catorce días”, indicó Javier Gándara, presidente de la Asociación de Líneas Aéreas (ALA) y CEO de Easyjet en España. “La cuarentena en Reino Unido es mucho más peligrosa para España ya que no tiene un límite temporal y es muy difícil que un inglés venga a pasar las vacaciones a nuestro país si a la vuelta tiene que estar confinado en su casa 15 días”, dijo Gándara. Cabe señalar que el año pasado, España recibió la visita de 18 millones de turistas británicos: un 21,5% del total de viajeros.
Por su parte, Rafael Schvartzman, vicepresidente de IATA para Europa, dijo: “La cuarentena obligatoria desanimará a muchos viajeros. El transporte aéreo está interconectado y requiere regulaciones armonizadas. Ahora más que nunca, las personas necesitan seguridad para restaurar la confianza y reiniciar la economía”.
LAS RECOMENDACIONES OFICIALES.
A mediados de semana, la Comisión de Transporte y Turismo de la UE se reunió y decepcionó a todos. Y es que el organismo de consulta no se manifestó tajantemente sobre cuestiones que desde el mercado se pedían. La comisión sencillamente no dijo nada, no emitió recomendaciones al respecto. Sí habló, en cambio, de poder “abrir las fronteras” entre países en condiciones sanitarias similares frente al Covid-19, lo que por oposición supone una posición contraria a las cuarentenas. También se refirió a la necesidad de implementar procedimientos sanitarios y operativos. No habló de restringir la capacidad de los aviones (la famosa idea de no vender “la fila del medio”). Sin embargo, la única mención que hizo respecto de los vouchers fue sugerir que las líneas aéreas los volvieran tentadores para que los pasajeros los terminen prefiriéndolos frente a los reembolsos. Diversas patronales de las líneas aéreas pedían anular temporalmente los reembolsos, directamente, y sustituirlos por los vouchers o bonos, de manera compulsiva.
Finalmente, la Comisión sugirió un proceso de apertura en tres fases, pero sin fechas. “Todos necesitamos un descanso, especialmente después de este encierro”, dijo Thierry Breton, comisario para el Mercado Interno de la UE e integrante de la Comisión. “Queremos disfrutar de las vacaciones de verano, nos gustaría ver a nuestras familias y amigos, incluso si viven en otra región, en otro país. Pero queremos poder hacerlo mientras nos mantenemos sanos y seguros porque sabemos que el virus se mantendrá por un tiempo”, agregó Breton.
Se debe aclarar que la comisión no tiene el poder para ordenar o disponer, sólo puede recomendar. “Las recomendaciones pueden implementarse de manera diferente en cada país, solo en parte o nada en absoluto, creando así el riesgo de distorsión del mercado”, afirmó Airlines 4 Europe (A4E), la entidad que nuclea a las aerolíneas europeas.
Los hoteles europeos en verano
La vuelta a la “normalidad”, será despareja. Para los hoteles será una vuelta a la vida: sus viajeros pueden arribar por auto o tren. El turismo de cercanía y el nacional se recuperarán primero. Pero los problemas con los aéreos y la cuarentena mantendrán alejados a los turistas que más gastan. “Los franceses podrán irse de vacaciones este año a Francia”, aseguró Édouard Phillipe, primer ministro francés cuando anunció un plan de ayudas para el sector turístico de € 18 mil millones, hace pocos días.
En el caso de los hoteles, el desafío será generar el interés de los usuarios, no sólo con ofertas atractivas sino, fundamentalmente, con confianza, difundiendo la noción de establecimientos seguros, sanitariamente hablando (ver aparte: Covid Free).
¿LA RECUPERACIÓN EN “U” O LA “V”?
La OACI, presentó hace pocas semanas un estudio en el que modeliza la recuperación del sector aerocomercial y la sintetiza en dos posibilidades. La primera se describe con el dibujo de una “U”, es decir una recuperación lenta, que tomará más tiempo y será paulatina. La segunda es una “V”: así como se produjo una caída abrupta, se producirá una recuperación violenta y en poco tiempo. Las persistentes regulaciones fronterizas, las prohibiciones de vuelo y las cuarentenas, seguramente impulsarán una recuperación más lenta y que tomará más tiempo del esperado.
Pero las líneas aéreas no tienen tiempo que perder, deben desarrollar y aplicar protocolos nuevos y que garanticen mayor “seguridad sanitaria”. El impulso a la utilización de herramientas digitales para el check in y el despacho de valijas, distanciamiento social en los aeropuertos, acrílicos de protección en los counters; uso de tapabocas, tanto para los usuarios como para los empleados de la línea aérea; control de temperatura para los pasajeros y un sistema profundo de esterilización y limpieza de los aviones entre vuelo y vuelo, son las medidas comunes en general que se están adoptando o ya se han comenzado a aplicar. El mayor problema es que hasta ahora no hay protocolos unificados y cada empresa comienza a establecer los que considera adecuados, más allá de las recomendaciones de las entidades internacionales como OACI o la IATA y lo que finalmente cada gobierno terminará exigiendo. Un rompecabezas para armar de ítems de protocolo que se superpondrán. La apuesta, al igual que los hoteles, es convencer y garantizar la seguridad sanitaria. Dicho de otro modo: reafirmar que volar no es peligroso y no genera más contagios.
La Fundación Visit Valencia y FlyValencia han realizado una encuesta entre profesionales del sector aerocomercial de toda Europa. La mayoría de ellos, el 70%, asegura que la reactivación del cabotaje y del tráfico intreaeuropeo se producirá entre junio y julio. Respecto de los servicios internacionales la opinión está repartida en porciones de aproximadamente el 20%, desde mayo a noviembre. En definitiva, la apuesta es que la capacidad de las líneas aéreas se encuentre al 50% para el verano europeo.
COVID-FREE
La idea del Covid-Free tiene dos rostros. El primero aquél que establece que los pasajeros que se hagan test (y resulten negativos) o hayan padecido la enfermedad y se hayan curado, puedan ostentar una identificación como Covid-free que aligere y acelere los trámites aeroportuarios, por ejemplo. El problema es que los científicos han indicado que apenas el 10% de los contagiados desarrolla algún tipo de inmunidad, el resto no. De modo que el individuo podría volver a contagiarse y ser vector de contagio.
El otro lado de la moneda es la posibilidad de desarrollar una certificación que le permita a los hoteles y destinos demostrar que son Covid-Free. El problema es que, al no existir un protocolo de desinfección y limpieza estandarizado, no es posible desarrollar una certificación: el sello demostraría que se aplican adecuadamente los protocolos de limpieza ¿en comparación con qué procedimiento? ¿con relación a qué norma?
TECNOLOGÍA SANITIZANTE
-Portales o túneles “sanitizantes”: Como su nombre lo indica, son portales o túneles que, al atravesarlos, rocían al individuo de una bruma compuesta por compuestos químicos probadamente inocuos para la piel, pero capaces de eliminar virus y bacterias.
-Escáneres térmicos: Se trata de dispositivos que poseen lentes infrarrojos que miden y elaboran un “mapa de calor” entorno a cada persona. De este modo detectan a quién padezca fiebre.
-Filtros HEPA: Es una tecnología de renovación de aire. Su nombre proviene del acrónimo inglés High Efficiency Particulate Air (HEPA) que se traduce como filtros de aire de alta eficiencia. Se utilizan en medicina en sitios que exigen una alta esterilidad, como los quirófanos. Hoy se utilizan también en los sistemas de los aviones, que renuevan el aire entre 10 y 15 veces por hora.
-Rociadores electrostáticos: Aparatos portables, que se cargan con el componente químico sanitizante que se decida elegir. Rocían las superficies con una bruma que las esteriliza.
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