Trufas del Nuevo Mundo es un emprendimiento ambicioso que pretende convertirse en el primer productor a gran escala de trufas negras de Perigord de Sudamérica. Su base se encuentra en Espartillar, al sudoeste de la provincia de Buenos Aires, donde ya se han plantado 25 ha. de árboles para estos fines.
El proyecto está encabezado por Juan Carlos La Grotteria y Agustín Lagos. "La idea de este emprendimiento surgió en 2007. Evaluamos diversas alternativas de negocio, como arándanos, miel o un criadero de caracoles, pero ninguna nos dejó encantados. Hasta que descubrimos las trufas negras de Perigord y decidimos comenzar a investigar sobre el tema. En Argentina se sabía poco y nada", explicó La Grotteria, presidente de la empresa, quien agregó que con este proyecto buscan "romper el molde del emprendedor común".
En cuanto a la elección de Espartillar como lugar de emplazamiento del proyecto, explicó que surgió luego de visitas a distintas provincias del país y de estudios de la composición del suelo, que determinaron que esa zona posee las características adecuadas para el desarrollo de estas trufas.
Diamantes negros de la cocina gourmet
Trufas del Nuevo Mundo es un emprendimiento situado en Espartillar, provincia de Buenos Aires, que pretende convertirse en el productor número uno de trufas negras de Perigord de América del Sur.
EL PRODUCTO.
Las trufas negras de Perigord son hongos comestibles premium. "Actualmente, el kilo de trufa negra oscila entre los US$ 1.500 y US$ 2.500 en el mercado, y el promedio de precio pagado a los truficultores en los últimos años no baja de US$ 900 por kg. Y la unidad se llega a vender a más de US$ 100 en el mercado", aseveró La Grotteria.
Un reciente artículo publicado por el diario The New York Times asegura que este tipo de trufas escasean en el mundo. "Se trata de un hongo comestible que está considerado como un diamante negro para la cocina gourmet", sentenció.
La trufa negra generalmente se utiliza como condimento. Es ideal para acompañar pastas o carnes, y también para aromatizar y saborizar mantecas y aceites, o en la terminación de platos.
Algunos productos elaborados con trufas negras son aceites, untables, sal, patés, quesos, pastas, salsas, aromatizantes y condimentos.
La cosecha se caracteriza por realizarse con perros adiestrados que ubican la trufa por su potente aroma, una vez que están maduras.
PROGRESO.
El trabajo comenzó en julio de 2012 y hasta el momento se han plantado más de 10 mil árboles -robles, encinas y avellanos- en 25 de las 50 ha. de campo, pertenecientes a la firma.
Para sustentar el desarrollo del emprendimiento, Trufas del Nuevo Mundo creó un fideicomiso a través del cual invita a pequeños y medianos inversores a incorporarse al mismo, adquiriendo cuotas partes.
Asimismo, los chefs o empresarios gastronómicos que se incorporen al proyecto tendrán prioridad en el abastecimiento de trufas. "El 30% de las cuotas partes están vendidas. Estimamos terminar de comercializarlas en el transcurso de este año", aseguró el presidente.
Se estima que el rendimiento del cultivo será de aproximadamente 5 kg. por hectárea después del quinto año de producción, y hasta 60 kg. a partir del décimo año, pudiéndose lograr una producción rentable en un mismo sitio por más de 40 años.
EXPERTISE Y PROYECCION.
"Hemos reunido una amplia experiencia en el tratamiento de la trufa, complementado con el asesoramiento de personas que conocen el negocio. Entre ellos Rafael Henríquez, ingeniero forestal especializado en truficultura, con 12 años de experiencia; y Santiago Reyna Domenech, profesor de Truficultura de la Universidad de Valencia, España", describió La Grotteria, quien también afirmó que tendrán disponibles trufas negras frescas a partir de 2016.
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