El sector de los hoteles en España afronta la temporada alta desde una posición de fortaleza, gracias al posicionamiento de nuestro país como "destino refugio" tras el estallido de guerras y conflictos en todo el mundo. (La CEOE contra el absentismo y se alinea con el sector de los hoteles para frenar el impacto)
Evento de APD que reuinió a los hoteles de España para abordar los retos a corto y medio plazo.
Según los hoteleros reunidos en el foro “Futuro y competitividad del sector hotelero”, organizado por APD y Marsh en el Golf Son Muntaner en Mallorca, España llegará este año a los 100 millones de turistas internacionales, precisamente gracias a ese cambio en los flujos turísticos hacia Europa como zona segura. Por todo ello, los hoteles prevén que en este 2026 las reservas se disparen un 15%.
Baleares, región turística en auge y vista como "refugio" en todo el mundo
En el ámbito de Baleares, los datos también reflejan un cambio de etapa. El Govern informó de que las islas cerraron 2025 con un gasto turístico total de 23.406 millones de euros, un 4,7% más, aunque el crecimiento de llegadas se moderó hasta el 1,7%.
Y las primeras previsiones prevén un crecimiento de doble dígito en este 2026 con respecto al mismo periodo del año pasado, especialmente por el auge de la demanda internacional en las islas.
En ese marco, el consejero delegado de Sercotel Hotel Group, José Rodríguez, defendió durante el foro que la temporada presenta un comportamiento “extraordinario” para España, favorecido también por la percepción de seguridad del destino en un escenario internacional condicionado por la inestabilidad en Medio Oriente. (Europa mantiene la cautela aérea en Oriente Medio y recomienda no operar hasta julio)
La sostenibilidad, punto clave de los hoteles para no morir de éxito
Rodríguez advirtió, no obstante, de que el crecimiento debe gestionarse con criterios de sostenibilidad. El reto, según expuso, no consiste únicamente en captar más viajeros, sino en ordenar mejor los flujos, evitar la concentración en los mismos destinos y fechas, y avanzar en una desestacionalización real.
Esa visión conecta con las previsiones de CEHAT y PwC, que apuntan a una primavera y un verano positivos, aunque condicionados por el contexto geopolítico, los costes energéticos, el transporte y la evolución de la conectividad aérea.

