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Rusticae incorpora cuatro nuevos hoteles rurales a su portfolio

La empresa, parte del Grupo Barceló, anuncia nuevos hoteles en Costa de Azahar, Mallorca, Gredos y Guipúzcoa.

El club de alojamientos Rusticae (parte del Grupo Barceló) continúa ampliando su portafolio con la incorporación de cuatro nuevos establecimientos en España, en una operación que refuerza su posicionamiento en el segmento de turismo de experiencias y de baja densidad.

Las nuevas aperturas responden a una estrategia orientada a consolidar una oferta basada en la singularidad del alojamiento, la integración en el entorno y una propuesta diferencial frente a la hotelería convencional.

Las incorporaciones dibujan un mapa geográfico diverso que abarca desde la costa mediterránea hasta el norte peninsular, pasando por enclaves de interior y territorios insulares. Esta dispersión territorial responde a una lógica de diversificación de producto, con propuestas que combinan naturaleza, patrimonio y estilo de vida local, en línea con la creciente demanda de experiencias más personalizadas y alejadas de los circuitos masificados.

¿Cuáles son las características de los hoteles recién incorporados a Rusticae?

En la Comunidad Valenciana, el Hotel Casa Arizo se incorpora al portfolio en el casco histórico de Oropesa del Mar. El establecimiento recupera una vivienda modernista de principios del siglo XX, reinterpretada como alojamiento boutique de pequeña escala. (Rusticae: balance positivo de su primer año bajo el paraguas de Barceló)

Uno de los nuevos alojamientos incorporados a Rusticae

En el centro peninsular, El Toril Glamping Experience se suma a la red con una propuesta híbrida entre alojamiento y experiencia de naturaleza en el entorno de la Sierra de Gredos. Ubicado en una finca privada de dehesa, el complejo articula su oferta en torno a tiendas tipo safari y estructuras panorámicas, "orientadas tanto a familias como a segmentos premium que buscan privacidad".

En el norte, Soraluze Hotela refuerza la presencia de Rusticae en el País Vasco con un activo ubicado en las proximidades de Oñati. El establecimiento ocupa un caserío rehabilitado que "combina uso turístico con una oferta gastronómica basada en producto local".

La cuarta incorporación se sitúa en el archipiélago balear, donde Fincahotel Treurer amplía la presencia del club en el segmento de turismo rural de alta gama en Mallorca. Se trata de una finca histórica reconvertida en alojamiento solo para adultos, con una propuesta centrada en la "desconexión".

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