Fundada en 1996 por Isabel Llorens y Carlota Mateos, Rusticae ha construido a lo largo de casi tres décadas una red de más de 300 pequeños establecimientos “singulares” (la mayoría en entornos de turismo rural) repartidos por España, Portugal y distintos destinos europeos.
Uno de los alojamientos que forma parte de Rusticae.
Su modelo se basa en la promoción de una hospitalidad íntima y diferenciada, muy vinculada al entorno rural y a los valores del turismo responsable. Esa identidad, consolidada entre el público nacional y extranjero, fue precisamente uno de los elementos que atrajo a Barceló para formalizar la compra de la empresa a finales de este año.
Un nuevo año para Rusticae enfocado en la expansión
Ahora, la compañía encara un 2026 de clara expansión. Desde Barceló, además, tienen la idea de integrar a Rusticae en su portfolio de productos en grandes redes, aunque sin prisa.
Para Barceló, esa posibilidad permitirá "reforzar su presencia en el segmento del turismo boutique y rural”, un nicho que ha experimentado una fuerte revalorización desde la pandemia. Fuentes de la compañía aseguran que el grupo respetará la esencia y el posicionamiento de la marca, que continuará operando bajo su propio nombre y equipo gestor, aunque con un respaldo financiero y operativo mucho mayor. (Barceló entra en Malasia con la apertura de un hotel de lujo en Kuala Lumpur)
Un empuje que llega tras un 2025 de aumento de portfolio. En concreto, estos fueron los alojamientos que pasaron a formar parte del club de Rusticae:
- Horizonte Bubble Rooms (Cortegana, Huelva)
- Hotel Casón del Conde (Orgaz, Toledo)
- Cortijo Enmedio Alojamiento Rural (Granada)
- Casas Rurales Las Espiñuelas (Poveda de la Sierra, Guadalajara)
- Hotel Villa Boutique 1880 (Gaxate – A Lama, Pontevedra)
- Hanami House Boutique (Navaconcejo, Cáceres)
- Convento Parador San Esteban de Gormaz (San Esteban de Gormaz, Soria)
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