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TravelTech

Eurostars logra que 7 de cada 10 clientes ya usen la IA para reservar

ChatGPT y otras plataformas de Inteligencia Artificial ganan protagonismo en la elección de destinos, según Eurostars; solo el 3% confía plenamente en ellas.

En pocas palabras

  • IA en viajes: El 71% de los clientes de Eurostars usa IA ocasionalmente para organizar sus desplazamientos.
  • Herramientas populares: ChatGPT y Gemini son usadas para buscar destinos, información práctica y comparar tarifas.
  • Confianza limitada: Solo el 3% de los usuarios confía plenamente en la IA por la fiabilidad y privacidad de los datos.
Resumen generado por Thinkindot AI

Además, la cadena de hoteles revela que el 71% de los participantes utiliza soluciones de IA al menos ocasionalmente para organizar sus desplazamientos y uno de cada cuatro (25%) considera esta tecnología su principal fuente de información e inspiración turística.

¿Qué herramientas de Inteligencia Artificial usan los clientes de Eurostars?

El estudio revela la creciente incorporación de plataformas como ChatGPT, Gemini, Copilot o Perplexity a los hábitos de consumo turístico. Su capacidad para responder a preguntas específicas, reunir información dispersa y elaborar propuestas adaptadas al presupuesto o las preferencias del usuario está ampliando las posibilidades de planificación, en un mercado en el que los buscadores convencionales, las redes sociales y las páginas especializadas continúan desempeñando un papel relevante.

La Inteligencia Artificial gana peso entre las decisiones de los viajeros, según empresas como Eurostars.

La Inteligencia Artificial gana peso entre las decisiones de los viajeros, según empresas como Eurostars.

Entre las aplicaciones que despiertan mayor interés destaca la búsqueda de destinos y de información práctica sobre los lugares que se pretende visitar, una opción señalada por el 37% de los encuestados. Otro 33% prioriza las recomendaciones de restaurantes, actividades y atractivos turísticos, mientras que el 19% se interesa principalmente por la comparación de alternativas y tarifas. La localización de alojamientos y medios de transporte representa el 11% de las preferencias.

La Inteligencia Artificial gana terreno en el diseño de itinerarios turísticos

La elaboración de recorridos personalizados constituye otra de las funciones más extendidas. El 46% de los participantes asegura haber solicitado a una inteligencia artificial la creación de un itinerario que posteriormente puede modificar, mientras que un 19% adicional emplea estas propuestas como referencia principal o adopta buena parte de sus recomendaciones. (La inteligencia artificial gana terreno en la elección de hoteles y vuelos)

Sin embargo, la supervisión humana continúa siendo determinante en el proceso de planificación. El 54% de los viajeros utilizaría una herramienta capaz de organizar íntegramente sus vacaciones, pero comprobaría previamente la información proporcionada. Por el contrario, únicamente el 8,5% estaría dispuesto a confiarle una parte sustancial de la organización o determinadas reservas, lo que evidencia las limitaciones que todavía encuentra la automatización de las decisiones turísticas.

En el segmento hotelero, el 49% de los encuestados reconoce haber recurrido a la IA para localizar establecimientos, analizar alternativas o facilitar su elección. No obstante, su influencia directa sobre la contratación sigue siendo reducida: apenas el 5% afirma que las recomendaciones recibidas determinaron finalmente el hotel reservado. Esta diferencia sugiere que las herramientas generativas tienen una presencia considerable durante la investigación previa, pero una capacidad de conversión todavía limitada.

La fiabilidad de los datos, principal obstáculo para la Inteligencia Artificial turística

Pese a su creciente utilización, la confianza sigue siendo uno de los principales desafíos para la implantación de la inteligencia artificial en el turismo. El 39% de los participantes identifica la posible desactualización de la información como su mayor preocupación, mientras que el 30% señala los riesgos relacionados con la privacidad y el tratamiento de datos personales. Otro 29% teme recibir recomendaciones que no respondan adecuadamente a sus necesidades. De hecho, únicamente el 3% manifiesta una confianza plena en estas tecnologías.