La inteligencia artificial está dejando de ser una herramienta vinculada únicamente a la búsqueda de inspiración para convertirse en un nuevo actor en las decisiones de compra de los viajeros. Según el último estudio Consumer Pulse de Accenture, el 61% de los viajeros europeos prevé que la IA influya en la mitad de su gasto en hoteles o aerolíneas durante los próximos 12 meses. (Las agencias de viajes corrigen cada vez más viajes diseñados con inteligencia artificial)
La inteligencia artificial gana terreno en la elección de hoteles y vuelos
El 61% prevé que la inteligencia artificial influya en la mitad de su gasto en hoteles o aerolíneas durante los próximos 12 meses.
El 61% prevé que la inteligencia artificial influya en la mitad de su gasto en hoteles o aerolíneas, según Accenture
En pocas palabras
- IA en viajes: El 61% de viajeros europeos prevé que la IA influya en su gasto en hoteles o aerolíneas.
- Delegación de decisiones: Un 81% colaboraría con agentes de IA para elegir opciones de viaje.
- Fidelidad de marca: El 36% de viajeros fieles permitiría que la IA sustituya sus marcas preferidas.
El informe, basado en el estudio Talk to My Agent y en una muestra de 1.004 viajeros europeos, refleja además una creciente disposición a delegar parte de las decisiones de viaje en agentes impulsados por inteligencia artificial.
Los viajeros empiezan a delegar decisiones en la IA
El 81% de los viajeros europeos estaría dispuesto a colaborar con un agente de viajes basado en IA para encontrar la opción que mejor se adapte a sus necesidades.
La confianza llega incluso al proceso de compra: el 27% permitiría que un agente de IA realizara una reserva de forma autónoma, aunque dentro de unos límites previamente establecidos en materia de precio y preferencias y manteniendo el viajero el control sobre el pago final.
Para Ángel Sotoca, managing director de Turismo en Accenture, este comportamiento supone una evolución respecto al uso que los consumidores hacían de estas herramientas hasta ahora.
“Los viajeros ya no solo recurren a la IA para obtener inspiración o recomendaciones, sino que están preparados para que los agentes de IA actúen en su nombre”.
El directivo explica que los usuarios pueden establecer sus preferencias y límites para que el agente compare opciones, plantee alternativas e incluso complete una reserva.
La IA pone a prueba la fidelidad a las marcas
Este cambio también puede modificar la relación tradicional entre los viajeros y las marcas hoteleras y aéreas. El estudio señala que el 52% de los viajeros europeos daría instrucciones a su agente de IA sobre las marcas que quiere considerar, pero una parte de los consumidores estaría dispuesta a modificar sus preferencias.
Entre los viajeros considerados fieles, aquellos que suelen elegir entre una y tres marcas preferidas de hoteles o aerolíneas, el 36% permitiría que el agente de IA sustituyera sus marcas habituales si encontrara una alternativa que considerase más adecuada. (La inteligencia artificial impulsa un cambio en la distribución turística)
Accenture apunta así a un escenario en el que la fidelidad podría depender cada vez más de la capacidad de las compañías para aparecer como la opción más relevante en cada búsqueda.
“La fidelidad ya no se da por sentado, las marcas son evaluadas en cada interacción en función del precio, la relevancia y su capacidad para responder a las necesidades concretas del viajero”, señala Sotoca.
El viajero todavía quiere mantener el control
Pese al avance de los agentes de IA, la automatización completa todavía es minoritaria. El 37% de los viajeros europeos quiere seguir participando en al menos una parte del proceso, ya sea porque disfruta de la búsqueda y navegación o por la conexión emocional que mantiene con determinadas marcas.
Solo el 6% estaría dispuesto a autorizar a un agente de IA para que busque ofertas, tome las decisiones de reserva y complete por sí mismo todo el proceso de compra.
Para las empresas turísticas, Accenture considera que esta evolución obliga a adaptar la forma de presentar sus productos. Las compañías deberán facilitar que sus ofertas sean comparables y comprensibles para los agentes de IA, además de comunicar claramente el valor que aportan.
Al mismo tiempo, el estudio subraya la "importancia de mantener aquellas experiencias humanas capaces de generar confianza, conexión emocional y diferenciación frente a una creciente automatización del proceso de compra".
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