La próxima gira de Bad Bunny en España está reforzando las tendencias de crecimiento del turismo musical en Barcelona y Madrid, según un análisis elaborado por Amadeus a partir de datos de reservas aéreas y rendimiento hotelero. (Tendencias: el "efecto Bad Bunny" dinamiza las reservas de actividades)
Tendencias: la gira de Bad Bunny dispara la demanda turística en Barcelona y Madrid
Amadeus detecta un aumento de reservas aéreas y una mejora del rendimiento hotelero coincidiendo con los conciertos del artista en España.
Bad Bunny dispara las reservas y sus conciertos se consolidan como una de las tendencias principales de este 2026
El estudio refleja que los conciertos del artista están actuando como un motor adicional para los viajes internacionales y nacionales, impulsando tanto las llegadas aéreas como los ingresos hoteleros en ambas ciudades, aunque con dinámicas diferentes en cada destino.
En conjunto, las reservas aéreas internacionales hacia Barcelona y Madrid registran un crecimiento interanual del 3,13%, lo que, según Amadeus, evidencia la capacidad de los grandes eventos musicales para reforzar el atractivo turístico de España.
Barcelona concentra el impacto en pocos días
Barcelona, donde el artista ofrecerá dos conciertos entre el 23 y el 24 de mayo, muestra un comportamiento marcado por la alta concentración de demanda en un corto espacio de tiempo.
Las reservas aéreas internacionales hacia la ciudad aumentan un 3,75% interanual, impulsadas especialmente por mercados de largo radio como México (+25,26%), Alemania (+16,55%) y Brasil (+11,24%).
El efecto también se traslada al sector hotelero. Entre el 22 y el 24 de mayo, la ocupación hotelera alcanza el 59%, un 8,1% más que en las mismas fechas del año pasado.
Además, la tarifa media diaria sube un 15,3%, hasta los 278,63 dólares, mientras que el RevPAR (indicador que mide los ingresos por habitación disponible) se incrementa un 24,7%, alcanzando los 163,10 dólares.
Según el análisis, este comportamiento refleja cómo los eventos de corta duración pueden generar un fuerte aumento de precios y rentabilidad en destinos urbanos con alta capacidad de atracción internacional.
Madrid gana impulso con una demanda más sostenida
El escenario en Madrid es diferente. La capital acogerá conciertos entre el 30 de mayo y el 14 de junio, lo que está favoreciendo una demanda más prolongada tanto en el mercado internacional como en el nacional. (Tendencias: el "efecto Bad Bunny" dispara las reservas hasta un 250%)
Las reservas aéreas internacionales muestran un crecimiento especialmente destacado desde Corea del Sur (+63,48%), Brasil (+12,44%) y Estados Unidos (+11,36%).
A ello se suma un fuerte incremento del turismo doméstico, ya que los viajes aéreos nacionales hacia Madrid aumentan un 35,27% interanual, reflejando el desplazamiento de seguidores desde distintos puntos de España.
En el plano hotelero, la ocupación alcanza el 47%, mientras que la tarifa media diaria sube un 28,9%, hasta los 256,33 dólares. Por su parte, el RevPAR registra el crecimiento más elevado de los datos analizados, con un aumento del 35%, situándose en 119,73 dólares.
El turismo musical gana peso como motor de demanda
Amadeus destaca que los patrones de reserva muestran una clara relación entre la venta de entradas y la activación inmediata de los viajes.
Las reservas internacionales hacia Barcelona llegaron a dispararse más de un 1.500% en determinados momentos tras la salida a la venta de las entradas, mientras que Madrid también registró fuertes incrementos semanales.
Para el sector turístico, estos datos refuerzan el papel creciente de los grandes eventos musicales como herramienta para estimular la demanda turística y optimizar estrategias de precios, capacidad y comercialización.
“Los grandes eventos en vivo pueden actuar como potentes catalizadores de la demanda turística”, ha señalado David Vidal, Director General para España y Portugal en Amadeus.
El directivo destaca que "Barcelona refleja el potencial de los eventos de alta concentración para elevar precios y rentabilidad en pocos días, mientras que Madrid muestra cómo una programación más extensa puede sostener la demanda turística durante varias semanas".

