Los hoteles de Madrid refuerzan su papel como espacios experienciales abiertos a la ciudad con la celebración de la octava edición de “Madrid a cielo abierto”, una iniciativa impulsada por la Asociación Empresarial Hotelera de Madrid (AEHM) que tendrá lugar del 1 al 10 de mayo. Durante diez días, cerca de sesenta propuestas activarán terrazas, azoteas y patios como escenarios de ocio urbano ligados a la gastronomía, el bienestar y la cultura.
El presidente de la AEHM, Gabriel García Alonso; la directora general de Comercio y Hostelería del Área de Gobierno de Economía, Innovación y Hacienda del Ayuntamiento de Madrid, Olga María Ruiz Castillo; y la vicepresidenta ejecutiva de la patronal de hoteles madrileños AEHM, Mar de Miguel.
La programación responde a una estrategia de posicionamiento del sector hotelero como actor integrado en la vida local, más allá del alojamiento. La iniciativa plantea una oferta transversal que busca captar tanto al visitante como al residente, diversificando el uso de los espacios hoteleros en un momento clave de la temporada turística.
Los hoteles de Madrid, pioneros en esta iniciativa
El apartado gastronómico concentra buena parte de la oferta, con propuestas que reinterpretan el recetario tradicional madrileño y lo trasladan a entornos al aire libre. Desde versiones contemporáneas del bocadillo de calamares hasta propuestas de tapeo, mariscos o maridajes internacionales, los hoteles participantes apuestan por alargar la experiencia culinaria hacia formatos más informales y vinculados al terraceo. (Los hoteles de lujo representan un 10% del mercado, pero ingresan un 50% del total)
El brunch se consolida como uno de los productos más demandados dentro de la programación, con múltiples establecimientos que articulan experiencias en torno a este formato híbrido. Las propuestas, pioneras en España, combinan gastronomía, vistas y un ritmo pausado, adaptándose a una demanda que prioriza el disfrute diurno y la flexibilidad horaria.
Una iniciativa que busca el entretenimiento, pero también incluir a los madrileños en la cultura de los hoteles
En paralelo, emergen nuevas fórmulas como el “brinner”, que desdibuja las franjas tradicionales de consumo y traslada el concepto de brunch a horarios vespertinos o nocturnos. Esta tendencia responde a una evolución en los hábitos de ocio urbano, especialmente en destinos como Madrid, donde la extensión del día favorece modelos más flexibles.
A medida que avanza la jornada, la programación se orienta hacia el entretenimiento, con actividades que combinan música en directo, coctelería y eventos al atardecer. El “tardeo” y la “golden hour” se consolidan como momentos clave para activar el consumo en estos espacios, alineándose con las tendencias de ocio experiencial. (La inversión en hoteles en España se dispara en 2026)
La oferta se completa con propuestas singulares que buscan diferenciar la experiencia, desde talleres creativos hasta actividades deportivas o desayunos en entornos patrimoniales. Este enfoque amplía el espectro de público objetivo y refuerza la capacidad del sector para generar contenido atractivo más allá de la estancia.
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