El jueves 1º de julio el gremio de los trabajadores hoteleros y gastronómicos y la Fehgra arribaron a un acuerdo salarial que implicó un aumento del 35%, que comenzó a regir a partir de junio con el 20% y se irá incrementando el 2% por mes hasta febrero. Luego de una paritaria reñida y con un final dilatado, Hospitalidad & Negocios consultó a empresarios y funcionarios de distintas regiones sobre la forma en que absorberá este porcentaje y sobre el futuro del sector.
"La industria hotelera verá seriamente afectada su rentabilidad. Si bien entiendo que con el poder adquisitivo de los trabajadores sucedió lo mismo, me parece excesivo el porcentaje acordado, que a su vez es imposible de trasladar al pasajero", expresó Gustavo Grande, gerente general de Ros Tower Hotel Spa & Convention Center de Rosario.
Desde la Patagonia argentina, Rodrigo Braun, gerente general del hotel Eolo -de El Calafate- detalló que "si lo pensamos dentro del contexto país, es natural que llegue un ajuste de estas características. Sin embargo, una primera suba instantánea del 20%, cuando hace muy poco terminamos de aplicar el ajuste progresivo anterior, hace que sea difícil planificar estos cambios".
Consultado por la forma en que absorberá este aumento, Braun dijo que "como empresa de servicio directo nuestro mayor costo está destinado a todo el equipo de trabajo. Para incorporar este incremento reduciremos o bien llevaremos a cero nuestra rentabilidad y minimizaremos futuras reinversiones. Además, tendremos que subir nuestras tarifas, convirtiendo a Argentina en un lugar cada vez más caro y reduciendo así el gran potencial de ser el destino número uno en Sudamérica".
Por su parte, Roberto Brunello, presidente de la Asociación de Hoteles, Bares, Confiterías y Afines de Catamarca, consideró que "absorber este aumento es simple si se traslada a los precios de manera responsable. Respecto de la escala con que se irá aplicando, entiendo que es razonable salvo por la primera suba del 20%".
Al plantearle un análisis a largo plazo sobre el futuro del sector, expresó: "Hablar hoy de rentabilidad es difícil, principalmente en esta zona y para los negocios gastronómicos que sufrieron un aumento de sus costos y no lo pueden llevar a los precios de los platos. Estimo que el porcentaje de la rentabilidad llegó caer un 50% en los últimos dos años".
En busca de la rentabilidad
La crisis financiera que se desató hacia finales de 2008 desestabilizó el sector hotelero y gastronómico. A nivel local, se sumaron aumentos salariales, y cargas fiscales y previsionales. Consultados por este medio, referentes del sector hablaron sobre las posibilidades de llevar adelante negocios rentables.
EL PESO FISCAL.
Desde otra mirada, para algunos empresarios y funcionarios del sector el principal problema no radica en el aumento salarial sino en las cargas fiscales y previonales, y en los plazos en que deben afrontarlas. Tal es el caso del presidente de la Asociación de Hoteles, Restaurantes, Confiterías y Cafés (Ahrcc), Luis María Peña: "El acuerdo al que se arribó fue el mejor arreglo posible. Si pensamos que subiendo los precios perdemos competitividad estamos equivocados; las mayores trabas están en el incremento de los costos fiscales. Desde la Asociación le hicimos llegar a la CAT un listado de las normas y disposiciones que afectan directamente al negocio hotelero y gastronómico".
Finalmente, la Asociación Empresaria Hotelera Gastronómica de Mar del Plata realizó su reclamo ante la AFIP de la región. Allí la situación de los asociados se vio afectada desde la entrada en vigencia de la R.G. Nº 2774/2010, que implica una reducción en los plazos de financiación de 12 a 6 cuotas, con cuotas decrecientes y no homogéneas e intereses que superan la inflación.
Dado que esta situación se repite en varias zonas del país, la Comisión de Fiscalidad y Tributación de la Fehgra planea reunirse con el máximo responsable de la Dirección General Impositiva, Ángel Toninelli. Rafael Miranda, asesor de la entidad hotelera, adelantó que "reclamarán ampliar los planes de financiación. A partir de las dificultades que aparejó la gripe A, los establecimientos se fueron quedando sin resto financiero para cumplir con las cargas tributarias. Esta será un lucha que llevaremos adelante junto a la CAT".
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