El segmento del turismo de lujo atraviesa una expansión sin precedentes: según CaixaBank Research, los viajeros de alto poder adquisitivo apenas representan alrededor del 3% del gasto con tarjeta internacional, pero concentran en torno al 20% del gasto presencial que realizan los turistas extranjeros en España.
González: "En viajes de lujo, España tiene un déficit importante en formación y oferta"
Fabián González, experto en lujo de Andersen Consulting, revela los retos de España en el sector de viajes de lujo: "Nos falta autoestima como destino luxury".
Fabián González, director de luxury en Andersen Consulting, analiza en una entrevista con Ladevi las tendencias de los viajes de lujo en 2026.
En términos de tamaño de mercado, los ingresos del segmento de viajes de lujo en España se sitúan en el entorno de los 30.000 a 35.000 millones de euros en 2024, con una senda de crecimiento anual esperada de en torno al 8% a partir de 2025, según el último informe de Grand View Research.
Proyectando esa dinámica, el negocio vinculado al "turismo premium" podría acercarse o superar los 40.000 millones de euros en 2026, lo que supone una fracción todavía minoritaria del PIB turístico total, pero con un peso creciente en la facturación de hoteles, comercio y servicios premium.
En el marco de FITUR 2026, Fabián González, responsable del área de lujo de Andersen Consulting, analizó en una entrevista con Ladevi las previsiones del segmento "luxury" turístico para 2026 y los grandes retos y oportunidades que afronta España en un subsector donde la autenticidad, las experiencias y la inversión (más que el control extremo del coste) marcan la diferencia. (Italia impulsa el turismo de lujo y los destinos menos conocidos en 2026)
España quiere apostar por los viajes de lujo, pero faltan trabajadores y experiencias
Dentro del turismo, el lujo parece uno de los subsectores más dinámicos. ¿Comparte esa visión?
Sin ninguna duda. El lujo es probablemente uno de los subsegmentos que más beneficios está generando dentro del turismo. Tiene mayores márgenes y una enorme capacidad de resiliencia, pero también afronta retos muy importantes, especialmente en la captación de talento. Encontrar personal realmente cualificado sigue siendo uno de los grandes cuellos de botella del sector.
¿Qué se espera del turismo de lujo en 2026?
Las tendencias indican que hay un despegue claro en todos los niveles de la cadena de valor turística. No hablamos solo de hoteles, sino también de destinos, experiencias y servicios asociados. Los destinos están apostando muy fuerte por el lujo por razones evidentes: desestacionalización, mayores ingresos, mayor margen y un cliente menos sensible al precio.
Ahora bien, en España seguimos teniendo un déficit importante de formación y de experiencia en este segmento. La oportunidad es enorme, pero requiere profesionales muy especializados porque el cliente de lujo tiene dinámicas de consumo, de comportamiento y de compra radicalmente distintas a las de otros segmentos. (Barceló entra en Malasia con la apertura de un hotel de lujo en Kuala Lumpur)
España tiene que creerse que es un destino de lujo
¿Qué le falta a España para estar a la altura de su potencial en turismo de lujo?
Creérnoslo. No falta nada más. Tenemos patrimonio, cultura, gastronomía, clima, diversidad y un legado histórico incomparable. El cliente que viene a España se va maravillado, y la tasa de repetición es altísima, también en el segmento lujo. Pero tenemos que empezar a poner en valor lo nuestro con convicción. Falta autoestima como destino de lujo.
Uno de los grandes mantras del lujo es la personalización. ¿Se está aplicando bien en la hotelería?
En general, no. Se confunde personalización con recopilar gustos y preferencias, cuando en realidad el lujo va de hacer sentir especial al cliente. El lujo es mimo, atención, cuidado. La marca tiene que transmitir eso desde el primer contacto. Muchas cadenas no están aportando todo el valor que el cliente espera, y por eso están surgiendo marcas más pequeñas o más jóvenes que sí entienden que el cliente es lo primero y lo aplican de verdad.
Las empresas deben contar con total autonomía para ofrecer viajes de lujo adaptados, según González
¿Qué frena a las grandes cadenas a la hora de dar ese paso?
Es, sobre todo, una cuestión de costes. En España somos excelentes gestores de costes, probablemente de los mejores del mundo en hotelería. Pero las grandes cadenas internacionales, especialmente americanas o asiáticas, en el segmento lujo cambian el enfoque: no hablan de coste, hablan de inversión. Y eso es fundamental para entender una marca de lujo. (Viajes de lujo: el 43% del presupuesto se destinará a experiencias exclusivas)
Will Guidara lo explica muy bien en su libro Unreasonable Hospitality, que recomiendo encarecidamente. Habla de restaurantes (y esto es extrapolable a hoteles) que destinaban un 5% del presupuesto exclusivamente a sorprender al cliente. Ese presupuesto quedaba a criterio del personal, sin necesidad de justificarlo, para actuar en tiempo real. El objetivo era elevar la experiencia, sorprender, generar recuerdo. Y hablamos de clientes con un altísimo ratio de gasto, pero también con expectativas muy elevadas. Cumplirlas no basta: hay que superarlas.
¿Ese retorno está garantizado?
El retorno tiende a infinito, siempre que se entienda como inversión y no como gasto. La fidelización en lujo llega cuando haces algo que el cliente no esperaba, algo que no estaba en el roadmap del servicio. Ahí es donde se construye la promesa de marca.
Las tendencias de consumo señalan que la cama es uno de los ejes del turismo de lujo
Más allá del hotel, ¿qué tendencias marcarán los grandes viajes de lujo en 2026?
El wellness es clave, pero ya no hablamos solo de bienestar, sino de longevidad. Para los clientes de alto poder adquisitivo, la longevidad es prácticamente un must. Quieren vivir más y mejor, mantenerse activos y disfrutar durante más tiempo. Eso se traduce en experiencias muy especializadas. (W Hotels debuta en el "todo incluido" premium y redefine el lujo en Punta Cana)
¿Cómo se traslada esto a la hotelería?
Hay hoteles que ya se están especializando, también en España. La longevidad se apoya en tres pilares: nutrición, ejercicio y descanso. Y el sueño reparador es fundamental. En un hotel, dormir bien lo es todo. La cama puede convertirse en el destino. Hay tecnología avanzada, camas de altísimas prestaciones, incluso sistemas que facilitan el sueño profundo. Garantizar un buen descanso es una de las mejores estrategias de fidelización que existen.
¿Cree que el mercado se está polarizando hacia el lujo?
Totalmente. Las grandes cadenas están reposicionando activos hacia el segmento lujo. El mid-scale es el que más está sufriendo, mientras que el economy y el premium lifestyle crecen con fuerza. En España tenemos todavía una proporción muy baja de hoteles de cinco estrellas si nos comparamos con grandes capitales internacionales, lo que abre un enorme margen de crecimiento.
Estados Unidos y Asia, líderes en el turismo de lujo
¿Qué destinos están marcando el camino en el lujo?
Estados Unidos y Asia lo hacen muy bien en hotelería, pero si hablamos de autenticidad, Europa —y especialmente España— tiene una ventaja competitiva enorme. Otros destinos apuestan por un lujo artificial, sin patrimonio ni cultura. La tendencia global va claramente hacia lo auténtico. (La inteligencia artificial redefine el segmento de lujo en la hotelería)
¿Qué opinión le merecen las branded residences de lujo?
Es un producto extraordinario y España debería posicionarse con fuerza. No conozco ningún país con mejores condiciones para convertirse en un hub internacional de grandes residencias de lujo. Tenemos todo para liderar ese segmento. Solo falta, una vez más, creérnoslo.
Para terminar, Andersen Consulting viene de varios años de crecimiento sostenido. ¿Qué balance hacen de 2025 y qué previsiones manejan para 2026?
Seguimos creciendo a muy buen ritmo. En los últimos años nos estamos moviendo en crecimientos de entre el 5% y el 10%, fundamentalmente orgánicos, lo cual es una señal muy sana. El balance de 2025 es positivo y las previsiones para 2026 apuntan en la misma dirección. Bajo el nuevo paraguas de Andersen Consulting, la inversión en una marca de prestigio internacional se está notando claramente. Aporta confianza, credibilidad y valor, tanto a nivel de posicionamiento como, evidentemente, en los fees. Ha sido un movimiento estratégico clave.
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