La Inteligencia Artificial (IA) se consolida como una aliada cotidiana para el viajero y empieza a redefinir también el papel de sectores tradicionalmente vinculados al turismo, como el asegurador. Así lo refleja el último informe de tendencias de Allianz Partners, que refleja que más del 60% de los viajeros ya utiliza herramientas basadas en IA para planificar sus vacaciones.
Tendencias: el uso de apps de IA en el turismo se dispara un 124%
El 60% de viajeros usa la Inteligencia Artificial para organizar sus viajes; por otro lado, el 21% está preocupado por el auge de precios del turismo.
Las últimas tendencias de uso de la inteligencia artificial reflejan un uso cada vez mayor de estas herramientas por los viajeros.
Además, entre 2024 y 2025, el uso de este tipo de aplicaciones creció un 124%, mientras que el grupo de usuarios que declaraba no tener interés alguno en ellas se redujo a la mitad. Este cambio evidencia una rápida normalización de la tecnología como apoyo en la toma de decisiones, desde la elección del destino hasta la gestión del presupuesto o la comparación de opciones de viaje. (¿Cuáles serán las tendencias turísticas que marcarán el 2026?)
¿Cómo se está usando la Inteligencia Artificial para asegurar los viajes?
Desde la óptica aseguradora, este avance tecnológico abre un nuevo escenario. Fernando Barcenilla, responsable comercial del negocio de Viaje de Allianz Partners España, explicó que la inteligencia artificial permitirá optimizar procesos clave como la atención al cliente, la prevención de incidencias, el análisis avanzado de datos y la eficiencia operativa.
En un entorno marcado por la volatilidad y la incertidumbre, la capacidad de anticipar riesgos y personalizar servicios se perfila como un factor diferencial tanto para el viajero como para las empresas. (Argentina exige seguro médico obligatorio a los turistas internacionales)
¿Cuáles son las principales preocupaciones de los viajeros?
El contexto en el que se mueven los consumidores sigue siendo complejo. Entre las principales preocupaciones detectadas destacan el encarecimiento general de los viajes, señalado por el 21% de los encuestados, seguido de la situación económica global, la inestabilidad geopolítica y la masificación de los destinos.
A ello se suman los efectos cada vez más visibles de los fenómenos meteorológicos extremos, que ya influyen en la elección de destinos y fechas. Pese a ello, el deseo de viajar se mantiene firme y continúa ocupando un lugar prioritario en el gasto de los hogares de Europa, incluso por delante de partidas como el ocio, la moda o la electrónica.
Esta tensión entre ganas de viajar y control del presupuesto está impulsando nuevas estrategias de consumo. Una parte relevante de los viajeros apuesta por reservar con mayor antelación o por desplazarse fuera de la temporada alta para reducir costes. El precio se consolida, además, como el principal criterio a la hora de elegir canal de reserva, por encima de variables tradicionalmente asociadas a la fidelización, como la confianza, la flexibilidad o los servicios añadidos.
2026 podría ser el año de la "re-estimulación" de la demanda en Europa
En cuanto a la evolución del mercado, Allianz Partners apuntó a una recuperación progresiva de la confianza, aunque con un crecimiento del turismo emisor en 2025 algo más moderado de lo esperado, salvo en el caso de China.
De cara a 2026, las previsiones son más optimistas: se espera un aumento de la capacidad aérea y una corrección a la baja de las tarifas, especialmente en rutas asiáticas y en algunos corredores de Europa y Norteamérica. Este escenario, marcado por una mayor oferta y precios más competitivos, podría estimular de nuevo la demanda internacional.
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