Resumen y claves de la charla de Amadeus
Asier Ferrer, de Amadeus, recordó el salto que supuso pasar de procesos manuales, basados en llamadas, anotaciones y esperas, a sistemas capaces de consultar y reservar de forma más ágil, y situó al turismo como un sector “pionero también en el uso de la tecnología de la información”.
Además, defendió que la tecnología no avanza de forma aislada, sino empujada por los propios cambios de comportamiento de los usuarios. En ese sentido, señaló que los viajeros ya se relacionan con contenidos digitales, aplicaciones móviles y flujos automatizados de forma natural, mientras que los aeropuertos incorporan sistemas que agilizan controles de pasajeros y documentación. “La tecnología no es algo que enmarque una persona o la marque un colectivo, sino que viene impulsada por las propias personas, de cómo van cambiando sus hábitos”, afirmó.
A partir de ahí, Ferrer explicó la evolución desde el machine learning hasta el deep learning y la inteligencia artificial generativa. Según Ferrer, el aprendizaje automático consiste en que “una máquina aprende en base a unos ejemplos”, mientras que el deep learning permite trabajar con mayores volúmenes de datos y redes neuronales más complejas. La IA generativa, añadió, introduce la creación de “contenidos, imágenes, textos, vídeos, música incluso, a partir de un lenguaje natural con el que interactuar con la máquina”.
La Inteligencia Artificial y la personalización marcan el rumbo del turismo global, según el más reciente informe de Amadeus.
Gemini
El siguiente paso, según expuso, son los agentes de inteligencia artificial, capaces de actuar de forma más autónoma y conectarse con distintos sistemas. Ferrer puso como ejemplo una petición de viaje a París durante tres días: mientras una IA generativa puede devolver un itinerario, un agente puede ir más allá y mostrar vuelos, tarifas, hoteles, actividades, restaurantes e incluso ejecutar la reserva. “Tiene esa capacidad de ejecutar la reserva”, resumió, al presentar este avance como una evolución natural de la tecnología.
En el caso concreto de Amadeus, Ferrer aseguró que estas capacidades ya se aplican desde hace años en distintos procesos. Mencionó el uso de inteligencia operativa en aeropuertos para optimizar recursos y apoyar la gestión de controles de vuelo, el machine learning para conectar itinerarios, rutas y tarifas con tiempos de respuesta rápidos, y el análisis predictivo para anticipar demanda hotelera.