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Cómo la IA puede mejorar la inteligencia turística, según Data Appeal (Mabrian)

Mirko Lalli, CEO de Data Appeal (matriz de Mabrian), analiza la Inteligencia Artificial en el turismo para obtener insights precisos y decisiones efectivas.

Con el auge y la popularización de las plataformas generativas gratuitas, de uso general, que ya forman parte de nuestra vida cotidiana, se ha extendido una premisa errónea en muchos sectores, incluyendo el turismo: la idea de que estas herramientas, de fácil acceso, han "democratizado" la inteligencia de datos.

Si cualquiera puede escribir una pregunta y recibir una respuesta instantánea, entonces las oportunidades son las mismas para todos. Pero para los destinos, esta premisa no se sostiene.

Entidades abrumadas por información

La realidad es muy diferente. Las oficinas de gestión y promoción de destinos (DMOs, por sus siglas en inglés) y para las entidades públicas y privadas vinculadas a esta actividad se ven abrumadas por la información a la que necesitan imperiosamente darle sentido. Operan en un entorno donde los datos se multiplican mucho más rápido que su capacidad para interpretarlos.

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La IA no lo es todo: la inteligencia turística, en general, se prevé como la gran revolución del sector a corto plazo.

La IA no lo es todo: la inteligencia turística, en general, se prevé como la gran revolución del sector a corto plazo.

Ningún sistema genérico, por muy avanzado que sea, puede comprender las complejidades, las limitaciones, los comportamientos y matices contextuales que dan forma a las dinámicas del turismo. Y debemos recordar que cada destino es único; una solución universal simplemente no existe.

En resumen: estas herramientas generalistas se entrenan con datos del mundo real, no con los de nuestro sector, el turismo.

¿Cómo darle la mano a la Inteligencia Artificial en un mar de datos inconexos?

Las soluciones analíticas convencionales y los modelos de IA de uso general no interpretan los patrones y las presiones que definen la industria. No pueden diferenciar el ruido de los cambios significativos, con la consistencia necesaria. Y desconocen las responsabilidades operativas y los riesgos estratégicos a los que se enfrentan las organizaciones de gestión de destinos.

Para las organizaciones y entidades de gestión turística, esto supone lidiar con una brecha crucial: la inteligencia utilizada para interpretar los datos a menudo desconoce la realidad de la que provienen.

Crear y administrar un entorno de datos fiable, contextual y validado por expertos, del que los sistemas generativos puedan aprender, es el primer paso que deben dar los destinos en el desarrollo el desarrollo de la IA agéntica, un salto cualitativo que responde a su promisoria capacidad de análisis. (Mabrian: se dispara el interés del sur de Europa por destinos nórdicos)

Para salvar esta brecha, nuestros datos deben evolucionar. Los modelos generativos necesitan una formación especializada, deben “ir a la universidad y graduarse en turismo”. Deben formarse en la realidad del sector turístico, pero ¿cuál será el verdadero punto de inflexión? Que estos modelos incorporen datos propietarios de los destinos, debidamente securizados.

No se trata de respuestas genéricas, sino de personalización ante preguntas complejas, según Data Appeal (Mabrian)

Y ahora, imaginemos que esta inteligencia de datos, profunda y específica, se combina con la capacidad de entablar una conversación real. Un mundo donde los profesionales encargados de la gestión de destino no necesitan navegar por decenas de paneles de control, sino que simplemente preguntan, sabiendo que la calidad de las respuestas refleja la profundidad, la precisión y la integridad de los datos que la respaldan.

Así es como las DMOs podrán obtener insights personalizados y basados en la realidad, información que no solo describe el mundo, sino que guía decisiones prácticas, adaptadas a los desafíos y oportunidades particulares de cada destino.

La industria turística no necesita más paneles de control. Necesita inteligencia turística escalable, que comprenda el contexto, las limitaciones y la complejidad del turismo. Los destinos que avanzarán y crecerán en esta carrera no serán los que cuenten con datos ilimitados, sino los que finalmente aprendan cómo hacer que esta información tenga voz propia. (Mabrian: ¿hacia dónde va el futuro de los eventos en el turismo?)

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