Inicio
Negocios

Los hoteles de Barcelona bajan sus precios ante un verano con la demanda a la baja

Los hoteles de lujo de Barcelona bajan sus tarifas hasta los 183 euros por noche; las olas de calor y la geopolítica, causas de un verano “flojo”.

El verano de Barcelona avanza, aunque a un ritmo menor del esperado, con un panorama en sus hoteles marcado por la moderación de tarifas. Tras los récords de la pasada temporada, impulsados por la Copa América y grandes congresos internacionales, este año la ciudad muestra una oferta más ajustada a la demanda, con precios que oscilan entre los 183 euros por noche en establecimientos de lujo del centro y los 101 euros en opciones de cuatro estrellas.

Directores y responsables de cadenas reconocen que las previsiones de julio y agosto no se han cumplido y que la presión competitiva ha obligado a aplicar descuentos, sobre todo en el segmento de gama alta. Plataformas de reservas online recogen ya esta corrección, visible en hoteles emblemáticos como el Grand Hyatt, el Claris o el Kimpton Vividora, cuyas tarifas rondan los 300 euros, lejos de los 450-500 habituales en otros veranos.

El gasto medio en Barcelona no llega a los 100 euros, según datos del consistorio

El Observatorio del Turismo de Barcelona confirma que la ciudad mantiene una notable afluencia de visitantes, pero con un gasto medio inferior. En julio, los viajeros destinaron 99,23 euros diarios excluyendo el alojamiento, seis euros menos que el año anterior.

Hotel Hesperia Sant Just.jpeg
Hesperia Sant Just en Barcelona, uno de los muchos hoteles que han tenido que reajustar sus tarifas este verano.

Hesperia Sant Just en Barcelona, uno de los muchos hoteles que han tenido que reajustar sus tarifas este verano.

La estancia media se mantiene en torno a cinco noches y el perfil del turista es mayoritariamente joven y europeo, con incremento de canadienses y visitantes del Próximo Oriente. En contrapartida, ha descendido la presencia de estadounidenses de alto poder adquisitivo, un mercado que se ha mostrado más sensible a factores de seguridad y a la percepción internacional de la ciudad.

Este cambio de tendencias afecta especialmente al sector del lujo. Hoteles, comercios y restaurantes de alta gama registran menor facturación y deben adaptar sus estrategias para conservar atractivo sin perder identidad. El gasto en restauración, que representa el 44,7% del presupuesto de los visitantes,ganaterreno frente a cultura (22,6%), compras (19,6%) y transporte (13%).

¿Por qué se ha "enfriado" el verano en el turismo de Barecelona?

Las causas del enfriamiento, según el propio ayuntamiento y las principales patronales, son diversas: a la caída del turismo de congresos se suman factores coyunturales como "la persistencia de olas de calor que condicionan las reservas". Además, el sector detecta una tendencia a la contratación tardía: más de la mitad de las reservas se realizan con menos de 15 días de antelación, lo que obliga a los hoteles a ajustar precios casi en tiempo real.

Pese a ello, el turismo de ocio mantiene su predominio (77% de los viajes en julio), con la gastronomía, la playa y las actividades culturales como principales atractivos. La mayoría de los visitantes llega en avión y un tercio lo hace en pareja. Para los profesionales del sector, la prioridad pasa por adaptarse a este nuevo escenario, menos eufórico que el de 2024, pero aún con Barcelona como destino de referencia en el Mediterráneo.

Temas relacionados

Deja tu comentario