El turismo de larga distancia se consolida como una de las grandes tendencias turísticas entre las parejas españolas para celebrar San Valentín y planificar viajes románticos a lo largo de 2026. Frente a las escapadas clásicas de fin de semana, la cadena de agencias de viajes PANGEA señala que cada vez gana más peso un modelo de viaje concebido como experiencia transformadora, donde el destino, el ritmo y el diseño del itinerario se alinean con la búsqueda de conexión emocional, bienestar y autenticidad.
Escapadas de San Valentín: Maldivas, una de las tendencias de esta temporada.
Las agencias especializadas detectan un cambio claro en el comportamiento del viajero en pareja. Ya no se trata únicamente de “ver lugares”, sino de vivirlos con intensidad, sin prisas y con un alto grado de personalización. Lunas de miel tardías, aniversarios señalados o escapadas románticas fuera de temporada se planifican ahora con meses de antelación y con un enfoque muy cuidado, priorizando entornos naturales, alojamientos singulares y propuestas que favorecen el tiempo compartido.
PANGEA recalca el papel vital del asesoramiento en este tipo de viajes
En este contexto, el asesoramiento experto se ha convertido en una pieza clave del proceso de decisión. Según PANGEA, diseñar un viaje a medida, adaptado a los gustos y expectativas de cada pareja, resulta determinante en un momento en el que los viajeros demandan seguridad, conocimiento real del destino y acceso a experiencias difíciles de replicar de forma autónoma.
Los especialistas en grandes viajes subrayan que el valor añadido reside en saber combinar logística, inspiración y conocimiento profundo del terreno para convertir cada itinerario en algo único. (PANGEA busca facturar 150M€ en 2026 como celebración de su décimo aniversario)
Los destinos de larga distancia encabezan las preferencias para 2026, con una clara inclinación hacia propuestas que combinan romanticismo, exclusividad y contacto con la naturaleza.
Asia resurge entre las tendencias de viajes románticos en 2026
En cuanto a tendencias de destinos, Asia es la gran ganadora en este año que acaba de arrancar. Japón atrae a parejas que buscan una combinación equilibrada de tradición y modernidad, con experiencias tan sensoriales como los baños termales, la floración de los cerezos o la convivencia entre templos históricos y ciudades de vanguardia.
Vietnam emerge como una opción cada vez más valorada por su diversidad paisajística, su gastronomía y la posibilidad de recorrer el país a un ritmo pausado, entre bahías, arrozales y ciudades llenas de vida.
Maldivas, por su parte, sigue evolucionando hacia modelos más sostenibles y experiencias aún más privadas, consolidándose como el paradigma del “solo tú y yo”.
Latinoamérica también gana terreno en las tendencias de consumo de viajes por San Valentín
América Latina refuerza su atractivo para viajes de pareja que buscan emoción y contraste. Argentina destaca por la fuerza de su identidad cultural y la amplitud de sus paisajes, desde la energía urbana de Buenos Aires hasta la majestuosidad de la Patagonia. Chile, por su parte, se posiciona como un destino versátil, capaz de ofrecer desiertos, glaciares, viñedos y cielos estrellados en un solo itinerario, ideal para parejas con espíritu explorador.
África y el Índico protagonizan algunas de las combinaciones más sofisticadas del año. El binomio Botsuana y Zanzíbar resume una tendencia al alza: unir experiencias intensas, como un safari de lujo en el Delta del Okavango, con estancias de descanso absoluto en playas de arena blanca. (PANGEA inaugura su nueva tienda en La Moraleja con más de 200 asistentes)
Las experiencias auténticas y el consumo "consciente", un "must" indispensable
Más allá de los destinos, 2026 estará marcado por una serie de tendencias que redefinen el viaje romántico. El bienestar en pareja gana protagonismo, con un auge de spas, retiros y hoteles donde el descanso y el cuidado personal forman parte central de estas experiencias turísticas. Las actividades auténticas y el contacto con la cultura local se imponen frente a las visitas masivas, mientras que los destinos menos concurridos se consolidan como refugios ideales para quienes buscan intimidad y calma.
En un escenario turístico que avanza hacia un consumo más consciente y emocional, los grandes viajes se convierten en el marco perfecto para celebrar el amor. Más que acumular kilómetros, las parejas buscan construir recuerdos duraderos, vivir experiencias significativas y regresar con una historia compartida que trascienda el propio viaje. 2026 se perfila así como un año en el que el romanticismo se mide en vivencias, tiempo compartido y destinos que dejan huella.
Temas relacionados

