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El feng shui aplicado a la hospitalidad

La milenaria práctica china de alinear objetos y edificios en armonía con la naturaleza para atraer buena suerte también se aplica en la industria de la hospitalidad con el fin de optimizar resultados. Aun en los hoteles y restaurantes ya construidos pueden incorporarse sus beneficios a través de la combinación de colores, formas y la activación de áreas claves.

¿Qué tienen en común la Ciudad Prohibida de Beijing, erigida en el siglo XV, el edificio central del banco HSBC de Hong Kong creado por el renombrado arquitecto británico Norman Foster, la torre Trump de Nueva York y algunas propiedades de la cadena hotelera Mandarin Oriental?
Salvando distancias temporales y espaciales, todas estas construcciones fueron diseñadas bajo la influencia del feng shui, una milenaria técnica china que analiza la relación del hombre con su entorno basándose en la energía, con el objetivo de atraer prosperidad, armonía y felicidad a los edificios y sus habitantes.
Literalmente, feng shui significa "viento y agua", y es la antigua práctica china de disponer objetos y edificios en armonía con la naturaleza para traer buena suerte, haciendo un equilibrado uso de colores, formas y orientaciones. "Cuando el chi (energía vital) cabalga, el viento se dispersa; cuando alcanza al agua, se detiene. Los antiguos podían concentrar el chi y evitar que se dispersara; podían moverlo y detenerlo", reza uno de los conceptos básicos del feng shui.
Referido como una geomancia, tuvo apogeo durante la dinastía Tang (que se extendió entre los años 618 a 907), considerada una época dorada del arte y la literatura china. Por aquellos años, Yang Yun Sang se convirtió en el principal consejero del emperador Hi Tsang, y su legado sigue siendo estudiado y aplicado hasta nuestros días.
En su doctrina, Yang destacó la importancia de la selección de sitios que tuvieran la energía del dragón, venerada criatura celestial para los chinos, poniendo énfasis en las formaciones de la tierra-montañas, colinas y valles, y la dirección de los cursos de agua.
Marcelo Viggiano, director de la Escuela Hispanoamericana de Feng Shui y del portal Feng Shui Mundo, manifestó que "el feng shui es un cuerpo de conocimientos, una serie de fórmulas que primariamente busca un equilibrio con el paisaje para usar lo mejor posible sus energías, creando una relación armónica entre la persona y la naturaleza. Este vínculo con el entorno se lleva en la práctica cotidiana a los hogares y espacios de trabajo, para poder relacionarse adecuadamente con esos lugares y la energía que poseen".
"El feng shui es el arte de fluir en armonía con los acontecimientos que nos suceden, con el mundo que se encuentra a nuestro alrededor y estar situado en el momento correcto. Como consecuencia de esto, el resultado será una vida plena y llena de felicidad. Al escuchar esta definición parece que nos referimos a ciencia ficción, a una ilusión, pero lejos está de ello, pues cuando aplicamos las reglas, la técnica y los consejos, los resultados son totalmente empíricos y fácilmente comprobables. A tal punto esto sucede, que al aplicar el feng shui no debemos esperar resultados. Sólo aplicar las reglas y lo que finalmente resulte comprobable, será el resultado positivo. No es una religión y se puede emplear en paralelo con cualquier creencia", explicó Ana Cabuli, directora de Feng Shui Homes, asesora de empresas, hoteles y restaurantes y autora del libro "Introducción al Feng Shui, el poder de los colores", de editorial Planeta.
Así como el fluir del chi, el paisaje y el agua constituyen pilares esenciales del feng shui, no menos importante es la fijación de los objetivos que esperan alcanzarse, como pueden ser la prosperidad de un espacio comercial, la armonía en una vivienda o la motivación en ámbitos laborales, entre otros. "El efecto sobre las personas es favorecerles determinada actitud. Hay efectos de corto y largo plazo, resultados que se ven en semanas y otros, en muchos meses. Si se trata de un local comercial, uno busca los recursos para obtener beneficios más rápidamente", afirmó Viggiano.
Como dice un proverbio chino, "primero es el destino y la suerte, después el esfuerzo y en tercer lugar el feng shui". En palabras del consultor, "el feng shui es un tercio de la suerte. Hay otros dos tercios que no se pueden controlar con esta técnica, por eso hay lugares que no tienen muy buen feng shui y les va muy bien, mientras que otros poseen buen feng shui y no les va tan bien. El feng shui suma sobre otras cosas y, muchas veces, también depende de los ciclos que atraviesan las personas".


RELACION ARMONICA.
Una de las bases del feng shui, compartida con otras disciplinas heredadas de la tierra de Confucio, es la teoría de los cinco elementos, que dice que la energía de la naturaleza, el chi, se expresa a través de cinco fases: fuego, tierra, metal, agua y madera. "Los cinco elementos, que tienen su origen en la agricultura, proporcionan la base formal para razonar las curas o soluciones del feng shui", relató Viggiano.
"Estos elementos interactúan entre sí y crean un resultado que es comprobable. El agua hace crecer a los árboles, es decir la madera, que es el segundo elemento. Luego, la madera alimenta al fuego y éste crea las cenizas, que es la tierra. De la tierra nace el metal, en forma de oro, piedras preciosas, etcétera, que es el quinto y último integrante. Además, existe el concepto de Yin y Yang, que son los polos opuestos e imprescindibles que también hallamos en la naturaleza. Y, por último, la simbología, que es una interpretación de lo que va sucediendo en la tierra por medio de los objetos que nos rodean", amplía Cabuli.
Como ejemplo práctico, la especialista grafica que si hay una chimenea (fuego) y al lado una fuente (agua) habrá mala energía porque el agua apaga al fuego. En cambio, si se agrega una planta (madera) entre ambas, el agua de la fuente hace crecer a la madera y ésta alimentará al fuego.
"Hay una parte del feng shui llamada Formas, que abarca aquello que se puede ver -diseño de las entradas, circulaciones, escaleras, aberturas, etcétera- y otra arista, más compleja y menos popular, que está relacionada con la brújula china (luo pan), y trabaja con energías invisibles", explica Viggiano.
En un asesoramiento correcto de feng shui, el consultor debe utilizar esa brújula, ubicar los puntos cardinales y definir la relación entre la orientación del edificio y en qué momento fue construido. "Si hubiera que aplicar feng shui a un lugar existente, además de las formas, habría que estudiar cuándo fue construido y en base a ello uno podría decir si conviene la colocación de un estanque, una pecera, una fuente de agua o el uso de determinado color para optimizar el campo de energía que tiene ese sitio en particular. Las refacciones pueden renovar la energía del lugar", dice Viggiano.
En tanto, Cabuli agrega que existen mejores épocas del año para llevar a cabo una modificación con feng shui. "Si alguien desea mudarse o abrir un establecimiento, recomiendo que lo haga en los días de luna llena, que son considerados días neutros".


EN HOTELES Y RESTAURANTES.
El feng shui se expandió de la China natal hasta convertirse en una herramienta popular en todo el mundo. En Occidente desembarcó paulatinamente, hasta que el sacerdote tibetano Thomas Lin Yun se estableció en California en los años 80, simplificó los conocimientos y comenzó a difundirlos inicialmente en Estados Unidos y luego en el resto del continente americano.
La industria de la hospitalidad también se hizo eco de ese saber milenario para alcanzar sus objetivos comerciales y crear experiencias satisfactorias para sus clientes. Así como la redistribución de objetos y muebles, las formas y la armonía cromática actúan ventajosamente en hogares y oficinas. Pueden incluirse en la proyección de nuevos hoteles y restaurantes, como también en los establecimientos existentes, realizando curas que recanalicen la energía.
Analizando la relación con los cinco elementos, Viggiano describe que los restaurantes están vinculados con el fuego, por la cocción, y la tierra, que, entre sus múltiples correspondencias, gobierna al sistema digestivo.
En los hoteles también predomina el elemento tierra, por la asociación con refugio, estabilidad y seguridad. No obstante, de acuerdo al perfil de cada propiedad, variarán los elementos y colores. "En un hotel más suntuoso no tendría que faltar el metal, cuyo brillo da sensación de lujo, pero casi siempre los tonos terrosos van a estar presentes. Cabe destacar que para que un ambiente tenga carácter deben prevalecer unos elementos sobre otros; de lo contrario, si se pusieran los cinco equilibradamente, ese espacio no provocaría nada."
Cabuli detalló que en cada proyecto de feng shui se activan áreas: "La prosperidad se activa con madera, ya que es crecimiento. Se puede colocar una lámpara con forma de árbol, con sus ramas iluminadas en el sector de la prosperidad. Si bien no es madera, actúa como un símbolo. La carrera se activa con el agua, y la reputación con el fuego. Al ubicar dicha zona, pueden colocarse grandes cortinas de color rojo fuego o bordó o pintarse una pared con ese matiz, y la fama y reputación se activarán inmediatamente".
Sobre los colores y las formas, Cabuli aconsejó vidrio y metal para los bares: "Por ejemplo, botellas combinadas con un fondo dorado o plateado irían bien, pues el metal hace comenzar el ciclo del agua antes mencionado y el bar es líquido. Para las salas de reuniones, se fomenta la concentración con colores Yin, que es la energía de la calma y la serenidad. Para un lobby, la energía es la opuesta, debe ser bien Yang y vibrante. Las cajas registradoras de los bares hay que activarlas también".
Por su parte, Viggiano ahonda sobre la sensación que despiertan los colores y remarca que los tonos cálidos derivados del naranja, el durazno y el salmón generan que las personas se sientan integradas y bienvenidas a un ambiente; de allí que sean sugeridos para lugares públicos, como un lobby o las habitaciones. "De pronto influyen las modas decorativas y hoy muchos hoteles utilizan la gama de crudos, naturales, marrones que también funcionan apropiadamente".
Rojos y amarillos suelen observarse fundamentalmente en locales de comidas rápidas, ya que aceleran, distraen e incitan a tomar decisiones aceleradamente. En tanto, las tonalidades frías, como el azul, se usan para relajar y reducir el apetito. De allí que no sea la mejor opción para los espacios gastronómicos. "Hay colores neutrales, como el verde -asociado a la ecología, lo natural y los alimentos sanos y diet- y el blanco, que brindan sensación de limpieza o estilo minimalista. El negro es un color de sofisticación y elegancia, pero si está mal aplicado da idea de algo siniestro o de ocultar algo".
Los sectores claves de los restaurantes y bares corresponden a la entrada, la cocina y la caja, tres espacios que deben estar bien ubicados. En el caso de los hoteles, serían la entrada, el área administrativa -donde se toman las decisiones- y las habitaciones, donde entra en juego la decoración para que los huéspedes se sientan a gusto.
En términos generales, las entradas de los locales comerciales deben ser amplias, con buena iluminación y estar libres de obstáculos. Lo recomendable es que después de la puerta haya un espacio abierto donde repose la energía. "Al chi hay que imaginárselo como si fuera agua, que pasa por la puerta, se acelera y después necesita un lugar de estabilización, tal como sucede en los palacios chinos, donde se repite la secuencia de entrada-patio", enuncia el consultor.
Además de garantizar comodidad para un buen sueño, las camas deben tener una correcta posición dentro del dormitorio, según el feng shui. "No deben estar en línea directa con ninguna puerta, para no recibir energías demasiado activas, y deben contar con un tabique sólido detrás (nunca aberturas) que genere una sensación de respaldo y protección. El emplazamiento ideal es en diagonal a la puerta, que permita tener control del espacio, evitando que se vea el acceso al baño. Asimismo, las luminarias muy pesadas, las vigas de la construcción o los ventiladores de techo sobre la cama se perciben como cierta amenaza y eso provoca tensión."
Respecto a la interferencia de las ondas electromagnéticas, Viggiano indica que las torres de alta tensión, los postes, los transformadores y las antenas generan campos muy fuertes que alteran la energía de los lugares, no así los televisores de pantalla, cuya irradiación es débil.
Más allá de las recomendaciones mencionadas, el especialista manifestó que "como los clientes suelen permanecen pocos días en un hotel, el feng shui no influye demasiado sobre ellos, pero sí lo hace para el edificio en general".
"El feng shui se basa en pequeños detalles que hacen al todo. Si la mayor parte del ambiente está bien realizado, con las reglas acordes a esta disciplina, el efecto será el que pida el propietario del restaurante u hotel. Se puede activar específicamente lo que se desea. Por ejemplo, en el club de jazz Bebop de Buenos Aires se colocó una clave de sol en el techo, para darle armonía y felicidad al salón. En este caso, es pura simbología, pero eso se puede aplicar una vez que los cinco elementos estén fluyendo, sin contradecirse entre sí. El feng shui está lleno de activaciones que generan efecto en conjunto. Es por ello que los resultados son contundentes: si aprendemos a entender lo que nos sucede alrededor, fluiremos con la naturaleza y nos saldrán bien las cosas, en forma positiva. Si algo negativo sucede, sabremos cómo encararlo para encontrarle la mejor solución", sostiene Cabuli.


DE ORIENTE A OCCIDENTE.
La armonía que dispensa la disciplina del feng shui no conoce fronteras. Así, la lista de establecimientos hoteleros y gastronómicos que adoptaron el método se extiende en la actualidad a todos los continentes.
La cadena de lujo Mandarin Oriental Hotel Group se caracteriza por incorporar a sus propiedades toques orientales para enfatizar la identidad de la compañía. "En las etapas de diseño iniciales se estudia el emplazamiento de los hoteles para identificar las energías positivas y negativas, y garantizar que se sigan los principios del feng shui", afirmaron desde la cadena.
Como un encuentro entre Oriente y Occidente, los interiores del Mandarin Oriental de Washington D.C. reflejan las enseñanzas del feng shui en el amplio hall de entrada, que cuenta con columnas de nogal, pisos de mármol y arte asiático.
Otro ejemplo de buena canalización de la energía es el lobby con forma elíptica del Mandarin Oriental de Nueva York, emplazado en el piso 35, que depara bellas panorámicas. La sala cuenta con una escultura del especialista en vidrio soplado Dale Chihuly, erigida sobre un jardín de musgo oriental. En Asia, el restaurante Cherry Garden del Mandarin Singapore invita a disfrutar de su carta ecléctica en un salón que destila atmósfera feng shui: una puerta antigua abre paso a un salón decorado con paneles de teca y suelos de pizarra que recrean el ambiente de una elegante residencia oriental.
Algunos hoteles europeos proclaman su adhesión a la antigua práctica oriental en forma explícita. Tal es el caso del Melarose Feng Shui Hotel, emplazado en Berlín, para cuya reconstrucción se realizaron mediciones geománticas. Las habitaciones fueron ambientadas según la teoría de los cinco elementos y las camas se dispusieron alejadas de canales subterráneos de agua y campos negativos, con el objetivo de asegurar un buen descanso.
Al norte de Múnich, el Corbin Feng Shui Business Hotel Freising fue concebido en armonía con el entorno de edificios, calles y parques cercanos. El alojamiento combina materiales naturales con hipoalergénicos y cuarzo en sus cimientos, y brinda a los huéspedes camas libres de metal y la posibilidad de elegir el color de habitación que mejor se adecue a su personalidad y su correspondencia con los cinco elementos del feng shui.
En Argentina, restaurantes como Aldo's y Casa Cruz, y el club de jazz Bebop, contaron con el asesoramiento de Ana Cabuli, mientas que Marcelo Viggiano destaca el buen feng shui que presenta el Hilton Buenos Aires, tanto por la energía del agua y los puentes de Puerto Madero -la circulación del chi está estrechamente vinculada con el paisaje- como por sus interiores, incluyendo su hall de importantes dimensiones que responde al concepto de ming tang (hall brillante) de los tradicionales palacios chinos.
En tanto, cadenas como Meliá han convocado a consultores en feng shui para acondicionar su propiedad en Shanghái, China. Y Hilton hizo lo propio para desarrollar el Conrad Macao: en los espacios públicos y suites con vestíbulos fue revisado el flujo de la circulación para mejorar el chi positivo y, en el casino, un maestro en feng shui estableció la disposición más adecuada para la entrada principal y las máquinas tragamonedas.
A pocos días de haberse iniciado el año 4.713 del calendario chino -el pasado 19 de febrero- identificado con el año de la cabra o la oveja de madera, la especialista en feng shui Lillian Too, una de las escritoras más populares de la temática, declaró en su sitio web que todos tendrán la oportunidad de lograr éxito, alcanzar sus objetivos y ganar dinero en este nuevo ciclo lunar. "La presencia de los cinco elementos indica un año que está bien equilibrado. Es un año de auspiciosa energía, que traerá suerte para hacer grandes cosas que atraigan riqueza e ingresos".
Con ese buen augurio por delante, quizás sea el momento para explorar y potenciar las influencias del feng shui y su sabiduría ancestral.

FUENTE: el-feng-shui-aplicado-a-la-hospitalidad

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