Radiografía de las conexiones aéreas España-China y por qué LATAM es la "pieza maestra"
España y China abren sus cielos para intercambiar viajeros pero, ¿corren peligro las rutas hacia Latinoamérica? ¿Cómo afectan los visados a esta relación?
Avión de Air China en el aeropuerto Adolfo Suárez-Madrid Barajas
Solo este verano, el corredor ha conseguido sumar más de 60 vuelos directos semanales, operados por hasta seis aerolíneas distintas, lo que supone casi el doble de capacidad en asientos respecto al año pasado y posiciona a España como destino líder en Europa para el turismo y los negocios chinos.
¿Qué aerolíneas vuelan a China desde España?
El mapa de conexiones está liderado por Air China, que domina el mercado con 21 vuelos semanales entre ambos países, saliendo de Barajas y El Prat y asegurando rutas hacia Pekín, Shanghái, Hong Kong y Shenzhen.
Otras compañías como Hainan Airlines, Capital Airlines, Sichuan Airlines, Cathay Pacific y Shenzhen Airlines refuerzan la oferta desde España, y aerolíneas nacionales como Iberia y Air Europa han establecido acuerdos de código compartido para captar parte del flujo entre Europa y China.
El objetivo de AENA y Turespaña es atraer hasta 1,5 millones de viajeros chinos en 2026 y alcanzar los cinco millones a medio plazo, gracias a acuerdos bilaterales y ampliaciones urgentes de las infraestructuras en Madrid y Barcelona. No es casualidad: el viajero de China es el segundo que más gasta en nuestro país: casi 3.000 euros por viaje. (Turespaña: estos son sus planes de actuación para 2026)
Los visados, una piedra en el turismo entre China y España
Pero, ¿está España perdiendo potenciales viajeros chinos, pese a las buenas intenciones en conectividad aérea? Nos referimos en términos migratorios, puesto que la normativa vigente permite desde noviembre de 2024, y hasta el 31 de diciembre de 2025, que los españoles viajen a China sin necesidad de visado para estancias de hasta 30 días, una política aplicable a más de 40 países europeos y sudamericanos.
Sin embargo, en sentido inverso, los chinos que deseen visitar España deben seguir solicitando visado Schengen, con el consecuente lento proceso burocrático.
El motivo radica, según fuentes consultadas por Ladevi, en la asimetría de la política europea, que mantiene exigencias de visados para terceros países por razones de control migratorio y reciprocidad, mientras China opta por una liberalización selectiva con algunos socios estratégicos. Los consulados españoles en China han registrado este año un aumento del 37% en la emisión de visados, lo que evidencia el interés creciente por nuestro país. (Raúl Serrano (CATAI): "China podría ser en 2026 lo que este año es Japón")
Son los visados un "muro" colocado a propósito por miedo a la expansión de las aerolíneas chinas?
Pero, ¿y si este “muro burocrático” responde al “miedo” que hay en algunas aerolíneas a que las compañías aéreas chinas les roben cuota de mercado en rutas entre España y Latinoamérica?
No es ningún secreto que existe una agresiva expansión de las aerolíneas chinas hacia el otro lado “del charco”: la irrupción de gigantes como Hainan Airlines y Air China en el hub de Madrid-Barajas, y sus alianzas con Volaris y Air Europa, permiten conectar China con México, Brasil, Cuba y otros destinos latinoamericanos, por precios “suculentos”.
El temor entre las aerolíneas españolas (especialmente Iberia y Air Europa) es que la entrada en el mercado latinoamericano de operadores chinos, respaldados por el gobierno de Pekín y sus costes operativos inferiores, provoque una caída de precios y eleve la competencia en rutas transatlánticas clave. (Así es como China puede robar a España su "puente aéreo" hacia Latinoamérica)
Estas preocupaciones se intensifican ante el interés de los operadores chinos por ampliar acuerdos de código compartido y alianzas estratégicas, aprovechando la infraestructura aeroportuaria española como puente entre Asia y América. Y el factor precio se vuelve determinante, ya que las aerolíneas chinas pueden permitirse tarifas más competitivas y conectar mercados con fuerte demanda gracias a su flota de última generación y su músculo gubernamental.
¿Se puede parar a un gigante como China? Lo que está claro es que, si no lo hace España, lo harán otros países, como Francia: el gestor aeroportuario del país ya se ha abierto a abrir slots a este mercado. E incluso grupos como Air France-KLM dejan la puerta abierta a acuerdos con aerolínea chinas para viajar hacia América.
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