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Transporte

Confebús se planta ante Renfe: rechazo a la creación de una filial de autobuses

La patronal ha manifestado su firme oposición al proyecto de Renfe de constituir su propia división de transporte por carretera.

El anuncio de Renfe de querer operar sus propios servicios de autobús para ofrecer una experiencia "puerta a puerta" ha encendido las alarmas en el sector del transporte de viajeros por carretera. Confebús considera que la entrada del operador ferroviario público en este mercado es una injerencia innecesaria que pone en riesgo el equilibrio del ecosistema de movilidad en España.

El argumento principal de la patronal se centra en la eficiencia económica. Según Confebús, la red de autobuses en España es una de las más desarrolladas de Europa y ya cubre de forma capilar todo el territorio nacional.

En ese sentido, la creación de una nueva estructura pública para realizar trayectos que ya cubren empresas privadas se percibe como un despilfarro de recursos.

Además, el sector teme que Renfe utilice su posición dominante y el respaldo de fondos públicos para competir en precios y rutas con empresas que operan bajo riesgos de capital estrictamente privado.

El desafío de la "multimodalidad" en el transporte

Aunque Renfe justifica este movimiento bajo la bandera de la multimodalidad (combinar tren y bus en un mismo billete), desde Confebús defienden que este objetivo debería alcanzarse mediante la colaboración con los operadores actuales y no a través de la creación de una empresa competidora.

Para las agencias de viajes y turoperadores, este conflicto es clave: una integración mal ejecutada o una guerra de tarifas podría desestabilizar la oferta de transporte terrestre, que es la base de muchos paquetes turísticos nacionales.

Impacto en el B2B: ¿cómo afectaría la creación del nuevo servicio de Renfe?

Para el profesional del turismo, el desenlace de esta pugna marcará la configuración de los circuitos nacionales y la venta de billetes combinados en los próximos años, con repercusiones en la comercialización turística.

Si Renfe avanza con su filial, el mercado podría fragmentarse, obligando a los agentes a renegociar acuerdos de distribución o a adaptarse a un nuevo escenario donde el operador ferroviario centraliza toda la cadena de transporte del viajero. (Mallorca pone límites al coche: las empresas turísticas respaldan la regulación)