Renfe cerró 2025 con un beneficio neto superior a los 50M€, consolidando el giro iniciado el ejercicio anterior y dejando atrás las pérdidas registradas tras la pandemia y la entrada de nuevos competidores.
Renfe gana más de 50M€ en 2025 impulsado por la alta velocidad
La alta velocidad impulsa el regreso a beneficios de Renfe, mientras Mercancías agrava sus pérdidas y reduce a la mitad su volumen en seis años.
AVE de Renfe en la estación de Ourense (Galicia)
El grupo público elevó sus ingresos un 2,5%, hasta 4.480M€, mientras que el resultado bruto de explotación (ebitda) se situó en 528,6M€, frente a los 469,5M€ de 2024. La mejora responde al dinamismo comercial en viajeros y a una política de contención de costes en un mercado liberalizado.
Viajeros, principal motor de la rentabilidad
La división de Viajeros volvió a sostener las cuentas del grupo. Incrementó su facturación un 5,6%, hasta 3.983M€, y multiplicó por más de diez su beneficio neto, que alcanzó los 70,2M€ frente a los 5,4M€ del ejercicio anterior. El resultado operativo ascendió a 508,9M€.
En conjunto, Renfe transportó más de 531M€ de pasajeros, la segunda cifra más elevada de su historia reciente. (Solo el 54% de los AVE llegó a tiempo en enero)
El segmento de alta velocidad y larga distancia fue determinante: los viajeros crecieron un 6% y superaron los 37 millones. La compañía mantuvo su posición en los principales corredores, donde compite con Iryo y Ouigo, y logró cerrar el año en positivo tras el escenario de fuerte presión en precios vivido en 2024.
Fin de la gratuidad y efecto de las obras
En los servicios públicos, el fin de la gratuidad en Cercanías y Media Distancia desde el 1 de julio de 2025 provocó un ajuste en la demanda, especialmente en los trenes regionales. Además, las obras y cortes en infraestructuras, con especial incidencia en Rodalies de Cataluña, condicionaron la evolución del tráfico respecto al récord del año anterior.
Mercancías, el principal foco de debilidad
El contraste llega en el transporte de carga. Renfe Mercancías cerró el ejercicio con pérdidas de 44,8M€, profundizando la tendencia negativa. (La crisis del tren reordena precios, decisiones y confianza del viajero)
La división transportó 8,47 millones de toneladas netas, un 18,4% menos que en 2024 y prácticamente la mitad que en 2019. La caída afecta tanto al tráfico intermodal como al vagón completo, en un contexto de creciente competencia privada y presión del transporte por carretera.
La reordenación del negocio sigue pendiente, incluido el preacuerdo anunciado con Medway (filial del grupo MSC) para la creación de una sociedad conjunta que permita reestructurar la actividad.
Otras áreas e impulso internacional
En el resto de divisiones, la evolución fue más contenida. Renfe Ingeniería y Mantenimiento incrementó sus ingresos un 2,2%, hasta 597,5M€, aunque cerró con pérdidas de 2,3M€ debido al encarecimiento de materiales y servicios. La compañía ha activado un plan inversor de 1.000M€ para modernizar talleres e instalaciones.
Por su parte, Renfe Alquiler de Material Ferroviario aportó un beneficio de 5,2M€ gracias al aumento de operaciones de arrendamiento.
En el exterior, Renfe Proyectos Internacionales superó los 20M€ en ingresos. Destaca la operación de la línea de alta velocidad Haramain entre La Meca y Medina y el desarrollo de la filial checa Leo Express, en línea con la estrategia de diversificación.
Con estos resultados, Renfe señala que "consolida su recuperación apoyada en la alta velocidad y el negocio de viajeros, mientras mantiene abierto el desafío estructural de reconducir su división de mercancías".

