Baleares, y concreto Menorca, encara un verano marcado por el retroceso del turismo internacional. La combinación de altas temperaturas y olas de calor ha provocado un descenso en la llegada de visitantes, especialmente británicos, el mercado emisor más relevante para la isla.
Baleares detecta un bajón de demanda turística en Menorca por las altas temperaturas
Los organismos turísticos de Menorca (Baleares) y Aena ya observan aumentos de llegadas de turistas a la isla de marzo a mayo, y descensos en verano.
Menorca (Islas Baleares).
Entre abril y junio se perdieron más de 13.000 turistas procedentes del Reino Unido, lo que supone una reducción acumulada del 7,7%.
Las estadísticas de AENA evidencian un comportamiento desigual en la primera mitad del año. Abril cerró con un aumento del 17,2% en llegadas desde el Reino Unido y mayo con un 3,2%, pero la tendencia dio un giro en junio, con un retroceso cercano al 5%, y en julio se agravó con una caída del 4%.
Los analistas turísticos anticipan que agosto seguirá la misma línea, afectado por la percepción de la isla como destino menos confortable durante episodios de calor extremo, con sensaciones térmicas que en ocasiones superan los 40 grados. (El turismo de nieve en España, en peligro por el cambio climático)
Reino Unido y Alemania, emisores que apuesta por la desestacionalización en Baleares (obligados por el clima)
Este contexto climático ha empezado a modificar los hábitos de viaje. Según agencias británicas y medios especializados, cada vez son más los turistas internacionales que prefieren programar sus vacaciones en primavera o en otoño. La consecuencia es una redistribución del flujo turístico que impulsa una desestacionalización forzada por el cambio climático, fenómeno que podría alterar el modelo tradicional de sol y playa.
El caso menorquín se enmarca en una dinámica más amplia. De acuerdo con la European Travel Commission, un 9% de los europeos ya ha cambiado sus fechas de viaje para evitar los meses de temperaturas extremas. En el mercado británico, familias y grupos optan con mayor frecuencia por viajar en Semana Santa o en los meses de octubre y noviembre, desplazando la demanda fuera del verano.
Francia y Portugal, mercados más interesados en Menorca tras el aumento de temperaturas
Pese a la pérdida de turistas británicos, Menorca registra un mayor interés de mercados emergentes como el francés y el portugués. Para consolidar esa diversificación, la Fundació Foment del Turisme ha reforzado los acuerdos de co-marketing con aerolíneas, de modo que la isla cuenta con más vuelos en abril y octubre que en años anteriores, ampliando el calendario de la temporada turística. (¿Aumentar los precios en Mallorca podría disminuir la masificación?)
Tanto el Consell Insular como el sector empresarial valoran de forma positiva la dispersión de la demanda. Aseguran que reduce la presión sobre recursos básicos, mejora la experiencia del visitante y facilita avanzar hacia un modelo más sostenible. En otras palabras, "a malas noticias, buenas interpretaciones".
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