En un momento donde se empieza a debatir fuertemente cuál es la contribución real del turismo al desarrollo, Bariloche le ha puesto el cuerpo a la discusión, tanto desde el dramático diagnóstico actual como a nivel de propuestas originales para paliar sus efectos.
Días atrás la Pastoral Social de la Diócesis de Bariloche le presentó al intendente Marcelo Cascón un proyecto para crear la "Tasa turista de inversión social". La misma consiste en que los visitantes que se alojen en la localidad paguen $ 2 pesos por día -$ 1 para los menores de 16 años-, que serán destinados a una cuenta específica para desarrollar acciones y programas que contribuyan a eliminar la exclusión social.
La contribución sería cobrada por los establecimientos de forma independiente a la facturación habitual y el fondo sería administrado por un ente mixto formado por tres ONG's, tres juntas vecinales, la cámara de empresarios y el gobierno municipal. Según refirió a este medio uno de los técnicos de la Pastoral, Víctor Bravo, la idea es poder recaudar cerca de $ 6 millones al año, sobre la estimación de una afluencia de 800 visitantes y una permanencia promedio de cuatro días. "Es de una magnitud insignificante. A una familia tipo le significaría durante toda su estadía unos $ 30 cuando un kilo de chocolate está en $ 150", graficó Bravo, quien insistió: "El objetivo es generar recursos para la promoción social y contención de los jóvenes, no está destinada ni al asistencialismo ni a la limosna".
Bariloche: ¿tasa al turista para combatir la pobreza?
La propuesta fue elevada por el Obispado local y prevé cobrarle $ 2 por noche a cada visitante. Esperan recaudar cerca de $ 6 millones al año para destinar a promoción social a través de un ente mixto.
LA RESPUESTA DEL SECTOR.
Desde la Cámara de Turismo de Bariloche se manifestaron en contra de cobrarle una nueva tasa al visitante. En diálogo con Ladevi Ediciones, su titular, Daniel García, explicó: "Coincidimos plenamente con el diagnóstico que tiene el Episcopado. El problema es que tenga que venir un turista y con su dinero solucionar los problemas que Bariloche no ha podido resolver". En este sentido, García manifestó que primero habría que estimar cuánto es el dinero que falta y cuánto el que actualmente destinan el municipio, la provincia y la Nación para la promoción, "que es muchísima, aunque siempre falta y es probable que siga sin alcanzar si no está bien articulado el destino de los fondos".
El empresario no coincidió con el representante de la Pastoral respecto a la incidencia de la tasa en el presupuesto de los viajeros: "No es poca plata, porque se suma al derecho de ingreso al parque, el de embarque para hacer una excursión y otros impuestos o tasas".
Desde el Ente Mixto de Promoción Turística (Emprotur) se limitaron a señalar que hay un canal de diálogo abierto con el Obispado y que les parece un proyecto bienintencionado, aunque tampoco compartirían su implementación.
EL FONDO DEL FONDO.
En diálogo con Ladevi Ediciones, el sacerdote Juan Dieuzeide explicó los motivos de la propuesta: "Hace unos años este proyecto salió a publicidad, pero la respuesta de las autoridades locales y de las organizaciones empresarias fue el silencio y la indiferencia. A partir de los acontecimientos de junio pasado volvimos a reelaborar la propuesta y se la presentamos al intendente, quien la recibió con beneplácito (...) Lo que sucede es que acá hay una brecha muy grande entre el mundo creciente del turismo y el aumento de la marginación y exclusión". Recordemos que los incidentes a los cuales hace mención Dieuzeide se originaron a partir de un caso de gatillo fácil y derivaron en varios días de enfrentamientos con la policía en los barrios periféricos, mientras en el centro de la ciudad algunos pobladores se manifestaban a favor de las fuerzas de seguridad.
Pero no es la policía el fondo de la cuestión, el problema es que el 31,2% de la población (41.516 de los 133.063 habitantes) está por debajo de la línea de la pobreza, el 10% más rico tiene un ingreso 32,1 veces mayor que el 10% más pobre, el 32% está afectada por el déficit habitacional, más del 20% tiene problemas de empleo y el nivel de informalidad de la economía trepa al 44% (fuente: Centro de Estudios Regionales de la Universidad Fasta). "Hoy observamos que la crisis se profundizó, existen picos de tensión y violencia social y los pronósticos son alarmantes", señala el documento entregado al intendente, que continúa: "Frente a este proyecto es posible que puedan existir miedos y prejuicios surgidos de teorías económicas que descalifican este tipo de propuestas y juicios agoreros de que una medida de esta naturaleza es perjudicial para el turismo. No creemos que sea más perjudicial que los presentes estallidos sociales".
A todo esto, el turismo genera alrededor de $ 700 millones al año y representa el 44% del PBI de la ciudad. "De todo este movimiento no se observa que exista una mínima contribución a combatir las situaciones de pobreza extrema (...) El turista debe aportar eventualmente varias tasas e impuestos para llegar y disfrutar de nuestra ciudad, pero como 'contribuyente temporario' no deja ningún aporte que pueda ser destinado al terrible problema de hambre y miseria que viven miles de nuestros hermanos barilochenses", fundamenta el proyecto de la Pastoral Social.
Temas relacionados

