La presidenta Cristina Fernández tiró un centro al Congreso el 13 de septiembre con el envío de un proyecto de reordenamiento de feriados. Diputados no cabeceó y el martes pasado la Presidenta decidió empujar ella misma el nuevo calendario a través de dos decretos publicados al día siguiente en el Boletín Oficial. El festejo de la jugada se concretó el jueves pasado en el propio despacho de la mandataria junto al ministro de Turismo, Enrique Meyer, sus pares de Buenos Aires, Santa Fe, Entre Ríos y Córdoba, y los presidentes de distintas asociaciones empresarias del sector.
El propio texto del decreto 1584 explica sin medias tintas los argumentos de "necesidad y urgencia" que llevaron a acelerar la firma. "Todo evidencia que la sanción de la norma respectiva por el Honorable Congreso de la Nación no podrá concretarse con la premura del caso, obstaculizando una de las finalidades del envío, cual era dar previsibilidad con un tiempo de antelación suficiente para posibilitar a los ciudadanos la planificación de sus actividades", señala el documento. En realidad, el mismo proyecto del Ejecutivo ponía en marcha la cuenta regresiva al estipular que los feriados turísticos se deberían establecer por períodos trianuales, con una antelación de 60 días a la finalización del año calendario. Y la propia Presidenta había pedido que se aprobara antes del 31 de octubre, lo cual no ocurrió. De hecho, para salvar la demora se modificó en el decreto el plazo de 60 días por 50.
¿Qué pasó en el Congreso durante las últimas siete semanas? "Desde la fecha del envío del mensaje la Cámara de Diputados casi no ha sesionado", responde el decreto. En realidad lo que sí sucedió fueron dos reuniones conjuntas de las comisiones de Legislación General, Turismo y Cultura, donde recién el 21 de octubre se consensuó un dictamen con varias modificaciones respecto a la iniciativa del Ejecutivo. Restaba el paso por el recinto, el envió al Senado, su tratamiento en comisiones y la posterior sanción por la Cámara alta.
Crónica de un decreto anunciado
Frente a las demoras del Legislativo, el Ejecutivo estableció por decreto el nuevo esquema de feriados. Habrá ocho fines de semana largos en 2011. La Presidenta de la Nación, junto al ministro Enrique Meyer, recibió a dirigentes de entidades privadas y funcionarios provinciales, quienes agradecieron la medida. Aseguran que tendrá un impacto real en el negocio y en las localidades.
EL CALENDARIO.
El decreto presidencial no incorpora ninguna de las modificaciones trabajadas en Diputados, como el establecimiento del 17 de agosto como feriado inamovible, que los feriados turísticos sólo sean lunes y no viernes o que el 24 de marzo no sea utilizado para tal fin.
En definitiva, se pasa de 12 a 15 feriados, a partir de la incorporación del lunes y martes de carnaval y el 20 de noviembre, "Día de la Soberanía Nacional". Además, se restituye el carácter de inamovible al 20 de junio. Con lo cual, sólo quedan como trasladables el 17 de agosto, que se cumple el tercer lunes del mes; el 20 de noviembre, que hará lo propio el cuarto lunes; y el 12 de octubre, que se traslada al segundo lunes.
Pero la gran novedad es la creación de los "feriados con fines turísticos". El esquema de puentes propuesto -al estilo europeo- es sencillo: cuando las fechas de los días no laborables coincidan con los días martes o jueves, el Ejecutivo fijará (ya lo hizo con el decreto 1585 para 2011, 2012 y 2013) dos feriados por año los lunes o viernes inmediatos respectivos (ver recuadro).
La puesta en vigencia de estos decretos permitirá que en 2011 haya un total de ocho fines de semana largos: dos de cuatro días en marzo y uno en abril, junio, agosto, octubre, noviembre y diciembre (también de cuatro días).
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