La propuesta de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) de eliminar el feriado del próximo 24 de diciembre y convertir los feriados turísticos en no laborables sigue sumando gente al debate.
Recordemos que después de mucha presión interna y con la propia venia de su comisión de Turismo, el 31 de febrero y 1º de marzo la entidad le elevó cartas al ministro del Interior, Florencio Randazzo, con sendos pedidos. Y a través de Ladevi Ediciones, los titulares de las principales gremiales empresarias, la propia Cámara y el subsecretario de Turismo nacional salieron inmediatamente al cruce, con durísimos cuestionamientos a lo que consideraron una decisión inconsulta.
Recién recuperado de su intervención quirúrgica, el 8 de marzo apareció en escena el propio ministro de Turismo, Enrique Meyer, a través de una carta dirigida al presidente de la CAME, Osvaldo Cornide. En la misiva -a la cual este medio tuvo acceso- el funcionario dijo que la cartera a su cargo "no comparte la propuesta elevada, toda vez que no solo las actividades directamente vinculadas con el turismo se ven fuertemente beneficiadas, sino también las indirectas, como lo es el comercio, registran un fuerte impulso en sus ventas". Meyer añadió que los propios comunicados de prensa de la CAME "reflejan lo anteriormente expuesto".
La nota cierra señalando que "ante la posible circunstancia que una localidad o parte de ella que cuenta con la posibilidad de mantener un nivel de actividad comercial vea reflejada una merma durante algún fin de semana largo, es fortaleciendo las acciones públicas y privadas en materia de promoción turística la forma de trabajo que va a permitir la compensación en sus niveles de actividad". Si bien no lo explicita, ese párrafo encierra una crítica hacia las autoridades de la Ciudad de Buenos Aires.
La realidad es que la presión al interior de la CAME viene de las federaciones de Comercio de los grandes centros urbanos de las provincias, para las cuales -si por ellas fuera- los dos reclamos serían apenas la cabeza de playa para luego avanzar con más pedidos de modificación del cronograma.
Cruces por el pedido de la CAME contra el avance de los feriados
La CAME le solicitó al ministro Randazzo que se elimine el del 24 de diciembre de este año y que los puentes turísticos del calendario sean considerados como no laborables y ya no como feriados. Advierten que los comercios no pueden soportar los costos derivados. Las gremiales empresarias de turismo (CAT, Fehgra y Aaavyt) reclamaron no haber sido consultadas y desconocieron la representatividad del pedido. En tanto, el ministro Enrique Meyer le envió una carta a la CAME diciendo que no comparte la postura de la entidad.
RESPUESTA Y RETRUCO.
Desde la CAME han respondido a este medio que quieren bajar los decibeles públicos que adquirió el tema, aunque ya le cursaron cartas a las entidades sectoriales y el martes pasado hicieron lo propio con el ministro Meyer. Incluso emitieron una circular pidiéndole a los socios que completaran una nota de adhesión al pedido de la entidad y las enviarán a los mails de la Secretaría Privada del funcionario -lo mismo habían hecho con Randazzo-.
La carta dirigida a Meyer amplía los argumentos barajados hasta el momento para pedir el cambio de estatus de los feriados turísticos a días no laborables -y por ende, optativos y ya no obligatorios-.
El texto rubricado por Osvaldo Cornide y José Bereciatúa, presidente y secretario general, respectivamente, aclara que el pedido no es contra el turismo "sino que estamos buscando soluciones a un problema de costos que se plantea en el pequeño y mediano comercio. Es que así como el turismo afianza al comercio y contribuye a la generación de empleo, un comercio fuerte permite la creación de miles de fuentes laborales que posibilitan un impulso mayor y sostenido en el tiempo de la actividad turística".
El tema de fondo en el pedido de reconversión de los puentes radica en que para un comercio abrir un día feriado le implica abonar doble a sus empleados, en tanto que si es no laborable solo le corresponden el salario regular.
Para la entidad comandada por Cornide se trata de "una pequeña modificación que no solo no alterará el flujo actual de visitantes que están logrando las ciudades turísticas, sino que, contrariamente, le darán sostenibilidad en el tiempo ya que se garantizará la supervivencia del pequeño y mediano comercio que, por cuestiones de costos o estratégicas, necesita abrir sus puertas durante esos días".
La nota enviada a Meyer es más profusa en datos que las recibidas semanas atrás por el ministro del Interior (ver recuadro). Básicamente, se argumenta que la Administración Pública y el Sistema Financiero, que concentran el 40% del empleo del país y son quienes más nutren al turismo durante los feriados puente, continuarían cesando su actividad al 100% si los feriados se transforman en días no laborables. Asimismo, sostienen que el 60% de los turistas adultos residentes que vacacionan en Argentina en esos períodos son trabajadores independientes, estudiantes, jubilados, amas de casa o empresarios, quienes a pesar del cambio propuesto tampoco tendrían que trabajar esos días.
Por último, la CAME reiteró que se debe encontrar una solución que beneficie al turismo y al comercio en forma ecuánime, ya que "solo un trabajo coordinado entre dos sectores económicos que en el fondo son uno solo, porque difícilmente existiría uno sin el otro, nos permitirá darle sostenibilidad a Argentina en materia de turismo y comercio y defender a las pymes".
Por ahora, no han aparecido fisuras al interior de los organismos públicos y privados nacionales de turismo. "Ni un paso atrás" es la respuesta a la insistencia de la CAME.
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