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Cuenta regresiva para el reordenamiento de feriados

La presidenta Cristina Fernández presentó el proyecto que lleva a 15 los feriados nacionales, incluyendo dos puentes turísticos por año. El Congreso debe tratarlo antes del 30 de octubre para que el nuevo calendario entre en vigor en 2011. La pregunta del millón es si el oficialismo podrá convencer al menos a parte de la oposición para que acompañe la iniciativa. En esta nota analizamos los escenarios posibles para una medida catalogada como la más importante de la última década por su impacto concreto y directo en la generación de negocios.

Pasar de 12 a 15 feriados y asegurarse ocho fines de semana largos el próximo año -dos de ellos de cuatro días- dependerá de que el Congreso nacional dé tratamiento y sancione en las próximas seis semanas el proyecto de ley firmado por la presidenta de la Nación, Cristina Fernández; el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández; y los ministros del Interior, Florencio Randazzo; y de Turismo, Enrique Meyer.
El mandato es claro y se desprende del propio texto del proyecto de ordenamiento de feriados, cuyo artículo 3º prevé que "el Poder Ejecutivo deberá establecer los feriados turísticos por períodos trianuales, con una antelación de 60 días a la finalización del año calendario". Esto significa que si el 29 de octubre no está aprobado habrá que esperar con suerte hasta 2012 para ver concretado un viejo anhelo de la actividad o buscar un camino alternativo. Y valga una salvedad, en 2011 cinco de los 10 feriados intransferibles actuales caen en fin de semana: 1º de enero, 2 de abril y 9 de julio en sábado; y 1º de mayo y 25 de diciembre en domingo.
Para destacar la trascendencia de la iniciativa el propio Meyer recordó que este tema integraba la ya mítica agenda de 28 puntos a los cuales aspiraba la Cámara Argentina de Turismo y que le fue presentada al poco tiempo de asumir. Pero más allá de lo que digan funcionarios o dirigentes privados, el anuncio caló hondo en los empresarios de a pie. Durante toda la semana se escucharon esperanzados elogios a la medida, catalogada como el proyecto más importante de la última década por su impacto concreto y directo en la generación de más negocios.


EL PROYECTO.
Antes de proseguir con el análisis político de lo que vendrá, repasemos los cambios que introduciría el proyecto. Tal como había adelantado este medio, la iniciativa incorpora al calendario dos días de los festejos de Carnaval (lunes y martes anteriores al miércoles de Ceniza) y el 20 de noviembre, día de la Soberanía Nacional en homenaje a la batalla de Vuelta de Obligado. Asimismo, se restituye el carácter de inamovible al feriado del 20 de junio. Con lo cual, sólo quedan como trasladables el 17 de agosto y el 20 de noviembre, que se cumplen el tercer lunes del mes; y el 12 de octubre, que se traslada al segundo lunes.
Pero la gran novedad es la creación de los "feriados con fines turísticos". El esquema de feriados puente propuesto es sencillo: cuando las fechas de los días no laborables coincidan con los días martes o jueves, el Ejecutivo fijará dos feriados por año los lunes o viernes inmediatos respectivos. Si ninguno cayera en martes o jueves, será el Gobierno el encargado de establecer sendos fines de semana largos para desarrollar la actividad turística.
En virtud de ello, la aprobación del proyecto permitiría que en 2011 haya un total de ocho fines de semana largos (dos en marzo y uno en abril, junio, agosto, octubre, noviembre y diciembre); 10 en 2012; y ocho en 2013.


EL ESCENARIO POSITIVO.
La pregunta del millón es si el oficialismo podrá convencer al menos a parte de la oposición para que acompañe el proyecto y le imprima la celeridad necesaria para atravesar dos comisiones por cada Cámara, más los tratamientos en recinto, en apenas seis semanas.
Hay argumentos de sobra para apuntalar tanto una respuesta positiva como otra negativa.
Empecemos a analizar los positivos, que fueron los que lucieron en el acto en Casa de Gobierno. "Si logramos que el Parlamento apruebe esta ley antes del 31 de octubre, que yo creo que lo van a hacer porque es una cosa muy importante para todos, vamos a poder prever el tema de cómo van a ser los feriados", dijo en su discurso la propia Cristina Fernández. Optimismo contagiado en Meyer, quien en diálogo con este medio señaló: "Soy optimista y como creo que esto es de interés de las provincias del país se debería aprobar. Porque esto derrama en todo el país". Y también en la pata legislativa, ya que -en diálogo con Ladevi Ediciones- el diputado Juan Salim, dijo: "En la comisión de Turismo -que él preside- ya hablamos con gente de la oposición y creo que no va a haber problemas".
En concreto el proyecto ingresado en el Parlamento tiene a favor que en vez de haber sido girado a tres o cuatro comisiones -como los otros 14 sobre el tema que tienen estado parlamentario- será tratado sólo por Legislación General y Turismo. La comisión cabecera es presidida por Vilma Ibarra, quien no sólo es autora de un proyecto que contiene una idéntica iniciativa de creación de feriados turísticos, sino que además ya manifestó su decisión de darle tratamiento al enviado por el Ejecutivo. Por el lado de la comisión de Turismo, menos dudas caben de que el proyecto será apoyado. Más aún si tenemos en cuenta que el ordenamiento de feriados recibió palabras de respaldo público de los titulares de las carteras de Turismo de la mayoría de las provincias. Hasta el ministro de Cultura porteño del PRO, Hernán Lombardi, lo calificó como "saludable".
Otra jugada que suma potenciales brazos en alto es que el proyecto oficial retoma muchos aspectos ya abordados en los otros 14 con estado parlamentario. Por ejemplo, siete diputados socialistas de Santa Fe propiciaron la inamovilidad del 20 de junio y 17 de agosto y la creación de un régimen de días puente no laborables. Por eso, en su discurso Cristina Fernández señaló: "Acá lo veo a Miguel Lifschitz -intendente de Rosario-, a quien vamos a pedirle que convenza a sus compañeros del Partido Socialista para que voten la ley que le mandamos y no se unan al Grupo A... por lo menos en ésta".
Incluso hay un proyecto de un legislador radical que declaraba el 20 de noviembre como feriado y otro de aliados de Proyecto Sur que incorporaba los festejos de Carnaval.
Otro dato que no pasó desapercibido es que el día del acto estaban sentados en la platea el número 1 y 2 de la UIA, Héctor Méndez y José Ignacio de Mendiguren, respectivamente. Ni tampoco en los días posteriores hubo expresiones masivas en contra de los feriados del comercio y la industria, salvo en casos aislados en Córdoba.


LO VIDRIOSO.
De la vereda de enfrente se ubican los más caracterizados legisladores de la Coalición Cívica y el PRO, y las dudas del Peronismo Federal, quienes apenas anunciado el proyecto salieron a atacarlo.
"Con este proyecto no se respeta la cultura del trabajo", dijo la diputada Patricia Bullrich; a quien se le sumó Federico Pinedo pidiendo un análisis de cuántas horas de trabajo se ganan para el turismo y cuántas pierden el sector industrial y de servicios con este sistema. El siempre locuaz Luis Juez (Frente Cívico) dijo: "Me parece bien que la Presidenta quiera imitar a Brasil, pero empezó al revés, arrancó por el carnaval".
Otra curiosa maniobra la encabezó el senador santafecino Jorge Obeid, quien trascendió que la semana pasada presentó un proyecto para declarar la inamovilidad del 17 de agosto. Con lo cual, desde el bloque parecieran alistarse para dar batalla.
Y en general el clima de confrontación constante que se vive en el Congreso no ayuda para obtener trámites exprés. En Diputados el sólo hecho de conseguir quórum o incluir un tema en la orden del día ha demostrado ser una tarea titánica.


PLAN B.
Aunque recién presentado nadie quiere trazar posibles salidas frente a un escenario negativo, lo cierto es que no faltan antecedentes en los cuales la Presidenta ha decidido avanzar a través de decretos. Sin ir muy lejos, la declaración de feriado puente del 24 de mayo pasado fue enviada al Parlamento y al no haber recibido tratamiento Cristina Fernández destrabó el tema con un DNU. La creación del propio Ministerio de Turismo se produjo por decreto después de dos fracasos seguidos para juntar quorum en la comisión de Turismo de Diputados.
No es la salida más elegante para un proyecto que tiene amplio respaldo, pero sería descabellado descartarlo como posibilidad si en noviembre el proyecto aún no fue tratado. Es más, podría darse el caso de que fuera el único camino teniendo en cuenta el fin del período de sesiones ordinarias y frente a la posibilidad de que no sea incluido en un llamado a extraordinaria.

 

FUENTE: cuenta-regresiva-para-el-reordenamiento-de-feriados-

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