Las principales asociaciones de aerolíneas y aeropuertos en Europa han elevado el tono de sus advertencias ante un verano que podría tensionar al límite las infraestructuras aeroportuarias del continente.
Las aerolíneas alertan de un posible caos aéreo en Europa
Las colas podrían extenderse por los principales aeropuertos de Europa por los controles fronterizos a partir del 31 de marzo.
Colas en el aeropuerto de Barajas, en Madrid, que podrían repetirse, según las patronales de aerolíneas y aeropuertos en Europa.
Tanto ACI Europe como Airlines for Europe (A4E) alertan de que la implantación plena del nuevo sistema de control fronterizo EES (Entry/Exit System) en los aeropuertos europeos puede derivar en un escenario de saturación operativa si no se introducen medidas correctoras a corto plazo.
El detonante inmediato de estas previsiones se sitúa en la Semana Santa, primer gran test del sistema en un contexto de alta demanda. Según las patronales, los tiempos de espera en los controles fronterizos para pasajeros extracomunitarios ya están alcanzando las dos horas en horas punta, una cifra que podría incrementarse a medida que avance la implantación obligatoria del sistema.
A partir de abril la situación podría empeorar considerablemente, según aerolíneas y aeropuertos
El calendario regulatorio añade presión al sistema. Desde el 31 de marzo, los Estados miembros están obligados a registrar al 100% de los viajeros de terceros países, mientras que el 9 de abril concluye el periodo transitorio que permitía aplicar suspensiones parciales del sistema en momentos de congestión, una herramienta que hasta ahora había contribuido a aliviar la operativa. (Las agencias de viajes reclaman soluciones ante las colas en Barajas)
Las asociaciones sectoriales consideran que esta combinación (mayor exigencia operativa y menor flexibilidad) introduce una “presión sin precedentes” sobre los controles fronterizos europeos. De hecho, advierten de que la situación ya se ha deteriorado desde marzo, cuando comenzó el registro obligatorio de una parte significativa de los pasajeros.
Más allá del corto plazo, el foco se traslada al verano. ACI Europe, A4E y también IATA han trasladado a la Comisión Europea su preocupación por el riesgo de colapso en julio y agosto, cuando el tráfico aéreo en Europa se multiplica. En este escenario, las estimaciones del sector apuntan a colas que podrían superar las cuatro horas en los principales aeropuertos si no se corrigen las disfunciones actuales.
¿Cómo puede solucionarse esta situación aeroportuaria en Europa?
Entre los factores estructurales que explican estas previsiones destacan la escasez de personal en los controles fronterizos, los problemas técnicos en los quioscos de autoservicio y la limitada implantación de puertas automatizadas. A ello se suma la incertidumbre sobre la fiabilidad del sistema informático central, un elemento crítico para la gestión del flujo de pasajeros.
Otro de los puntos débiles identificados por el sector es la escasa adopción de herramientas de prerregistro digital. Actualmente, solo algunos países como Suecia o Portugal han avanzado en este ámbito, lo que limita la capacidad de anticipar procesos y reducir tiempos en los aeropuertos del conjunto del espacio Schengen.
Ante este escenario, aerolíneas y gestores aeroportuarios han solicitado a la Unión Europea que mantenga mecanismos de flexibilidad operativa durante la temporada alta, permitiendo suspensiones parciales del sistema en situaciones de congestión. El objetivo es evitar disrupciones que podrían afectar no solo a la experiencia del pasajero, sino también a la puntualidad y eficiencia de la red aérea europea.
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