Un nuevo estudio de Airbnb apunta a que las tendencias de viaje en España están cambiando de forma significativa. Según la encuesta, nueve de cada diez españoles prevén viajar este otoño a destinos rurales menos conocidos, alejándose de los puntos más concurridos y apostando por experiencias más locales y auténticas.
Tendencias: 9 de cada 10 españoles buscan destinos rurales menos conocidos
Un estudio de Airbnb revela el creciente interés por los viajes rurales y el impacto económico que generan en pequeñas comunidades del país.
El turismo rural en España cuenta con muchas y diversas opciones y marca una de las tendencias actuales.
Los datos reflejan una preferencia creciente por zonas tranquilas, con menor presión turística y un contacto más directo con las comunidades anfitrionas. (El turismo rural en España se disparó casi un 20% en noviembre)
Autenticidad frente a saturación
La encuesta, realizada por Opinium para Airbnb, subraya que buena parte de los viajeros españoles ha empezado a cuestionar los destinos populares alimentados por las redes sociales. Más de la mitad (51%) considera que esos lugares están saturados, mientras que un 38% los percibe como demasiado caros.
La generación Z, uno de los grupos más expuestos al contenido viral, admite en un 47% de los casos haberse sentido decepcionada tras visitar destinos de moda.
Aunque las redes sociales siguen influyendo en las decisiones de viaje, uno de cada cuatro adultos se inspira aún en ellas, la mayoría de encuestados afirma que prioriza ahora la autenticidad, la tranquilidad y la conexión local.
Entre las motivaciones principales se encuentran la búsqueda de paz (52%), naturaleza (50%) y experiencias locales (40%). Este cambio se traduce, en muchos casos, en la elección de pueblos menos turísticos, pequeños comercios y establecimientos alejados de las rutas más conocidas.
El auge del turismo rural familiar
El estudio señala que el fenómeno es especialmente visible entre familias y grupos. Según las búsquedas registradas en Airbnb para el invierno, más del 60% de las consultas nacionales corresponden a grupos de tres o más personas o familias con niños. Además, casi el 70% de estos viajeros planea estancias en zonas rurales.
Otro dato relevante es la duración de los viajes: la mitad de las estancias familiares se sitúa entre 7 y 27 noches, lo que supone un mayor impacto en la economía local. Estancias más largas implican más gasto en restauración, compras cotidianas, actividades culturales y planes al aire libre, contribuyendo a sostener los negocios locales en temporada baja.
Un impulso económico para los pueblos
El análisis económico citado en la nota indica que los alquileres de corta duración situados en municipios de menos de 10.000 habitantes generaron más de 5.500 millones de euros en gasto directo en 2024.
De esa cifra, 3.200M llegaron directamente a comercios locales como restaurantes, tiendas o actividades culturales.
El informe también destaca el papel de los anfitriones, cuya capacidad para recomendar comercios y servicios locales funciona como una suerte de “oficina de turismo de proximidad”. Esta interacción personalizada favorece que el visitante consuma en negocios que de otro modo quedarían fuera de su radar.
Airbnb y la descentralización turística
Según datos de la plataforma, en 2024 los viajeros se alojaron en más de 5.300 pueblos de toda España a través de Airbnb. La compañía insiste en que su modelo contribuye a "descentralizar el turismo y a impulsar un crecimiento más equilibrado, favoreciendo la llegada de visitantes a destinos menos habituales y apoyando la actividad económica local".
En palabras de Jaime Rodríguez de Santiago, director general de Airbnb Marketing Services SL en España y Portugal, “España está lista para redescubrir su autenticidad. Cada vez más viajeros buscan experiencias locales únicas que les conecten con las comunidades. Airbnb quiere ser parte de este cambio, ayudando a descubrir la cara menos conocida del país y promoviendo un turismo más equilibrado y responsable”.
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