La cadena Eurostars Hotel Company ha lanzado una innovadora campaña en la que la inteligencia artificial se convierte en herramienta para revivir el pasado de su marca "Áurea Hotels". Bajo el lema “Áurea Hotels, donde la historia cobra vida”, el grupo apuesta por la Inteligencia Artificial para reconstruir escenas históricas de algunos de sus hoteles más emblemáticos, integrando así patrimonio, emoción y vanguardia digital.
Fragmento de la campaña de Áurea Hotels (Eurostars) promocionando con IA algunos de sus históricos hoteles.<
La iniciativa, centrada en la marca Áurea Hotels, busca ofrecer una experiencia que trascienda la estancia convencional. A través de un exhaustivo proceso de documentación y del uso de imágenes reales de los edificios actuales, el proyecto recrea la vida y los personajes que en su día formaron parte de estos espacios.
El resultado es "una colección de piezas visuales que conectan pasado y presente", invitando al viajero a "descubrir el legado que habita tras cada muro", según destaca la compañía en un comunicado. (Eurostars estrena nueva campaña para potenciar los viajes familiares)
¿Por qué Áurea Hotels ha optado por la Inteligencia Artificial para esta campaña ?
Con esta propuesta, Eurostars refuerza la identidad de Áurea Hotels como una "colección de hoteles singulares que ponen la historia al servicio de la experiencia". Cada establecimiento "mantiene viva la esencia de los edificios históricos en los que se ubica", combinando la "elegancia patrimonial con el confort contemporáneo".
La campaña se centra en cuatro hoteles icónicos del porfolio de la marca, cuyos relatos han sido reinterpretados gracias a la inteligencia artificial.
¿Qué hoteles de la marca están dentro de esta campaña?
El Áurea Convento Capuchinos, en Segovia, revive la vida serena y contemplativa de los frailes capuchinos que habitaron el convento en el siglo XV, mostrando cómo sus huertos se transformaron en los actuales jardines del hotel, según la compañía.
Por su parte, en Logroño, el Áurea Palacio de Correos recupera la actividad de la antigua sede postal de la ciudad, "con guiños a sus emblemáticas cabezas de león, convertidas hoy en símbolo del edificio".
En Cádiz, el Áurea Casa Palacio Sagasta "rescata su pasado diplomático como embajada británica", devolviendo al presente la atmósfera de los años en que oficiales con casaca roja recorrían sus pasillos durante las guerras napoleónicas. Y en Budapest, el Áurea Ana Palace "revive el esplendor del Imperio Austrohúngaro, inspirado en la figura de Sissí Emperatriz y en los bailes que llenaban de música sus salones", según Áurea Hotels.
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