La escalada bélica en Medio Oriente sigue reflejando efectos negativos en el tejido turístico español, incluido el de Baleares, que afronta una evolución divergente entre el negocio emisor y el receptivo. Así lo advierte el presidente de la Agrupación Empresarial de Agencias de Viajes de Baleares (AVIBA), Pedro Fiol, en declaraciones a Ladevi en las que subraya la necesidad de analizar ambos segmentos de forma diferenciada ante un escenario marcado por la volatilidad y la incertidumbre.
Pedro Fiol, presidente de Aviba, la patronal de agencias de viajes de Baleares.
Según explica Fiol, dentro de la parte del emisor la situación es “delicada”. Se están registrando cancelaciones en destinos internacionales, especialmente en aquellos geográficamente más próximos a la zona del conflicto y, según explica el presidente, se perciben como menos seguros por parte del viajero. "Esta situación está afectando directamente a la operativa de agencias de viajes y turoperadores con programación activa hacia estos mercados”, subraya.
“Muchas agencias de viajes y turoperadores contaban con operativas activas hacia países de Oriente Medio y zonas colindantes, y se han visto obligados a asumir sobrecostes extraordinarios derivados de cancelaciones, reprogramaciones y asistencia a clientes”, señala Fiol.
AVIBA pide que las administraciones ayuden al sector de las agencias de viajes por la guerra
Por ello, AVIBA considera que el sector emisor “podría ser ya susceptible de recibir algún tipo de apoyo o medida que ayude a mitigar estas pérdidas y garantizar la viabilidad de muchas empresas”.
El impacto económico para estas empresas no se limita únicamente a la pérdida de ventas. El presidente de AVIBA apunta a un incremento de los costes asociados a la gestión de incidencias, que incluye cambios de reservas, repatriaciones y atención al cliente. Este contexto está tensionando los márgenes de un segmento que ya operaba con rentabilidades ajustadas tras la recuperación postpandemia. (Indignación en las agencias de viajes con el MINTUR por la gestión de la guerra)
Fiol advierte, además, de que el deterioro del emisor podría agravarse si el conflicto se prolonga. La incertidumbre geopolítica, combinada con el previsible encarecimiento del transporte aéreo y de los paquetes turísticos, podría retraer la demanda, especialmente entre las clases medias, que constituyen la base del mercado.
El receptivo español no estaría sufriendo tanto como el emisor, según AVIBA
Por otro lado, frente a esta debilidad del emisor, el comportamiento del receptivo muestra, por el momento, una mayor resiliencia. Baleares, al igual que otros destinos españoles, se está beneficiando de un reposicionamiento en la demanda internacional como enclave seguro dentro del mapa turístico global.
Este efecto sustitución está generando un trasvase de flujos turísticos desde destinos afectados por la inestabilidad hacia España. En el caso de Baleares, este movimiento se traduce en una cierta estabilidad en las reservas e incluso en indicios de crecimiento en determinados mercados emisores europeos, según Fiol.
No obstante, desde AVIBA se insiste en la necesidad de interpretar estos datos con cautela: “Este posible repunte en el receptivo puede ser coyuntural”. Y zanja: “Si el conflicto se prolonga en el tiempo, el impacto global puede terminar afectando a toda la cadena turística, ya sea por el encarecimiento de los costes, especialmente del transporte, o por una contracción general de la demanda”.
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