El Ejecutivo autonómico de Baleares ha anunciado esta semana la utilización de parte de los fondos generados por la tasa turística sostenible, conocido como "ecotasa", para construir espacios verdes y viviendas sociales derruyendo hoteles antiguos o abandonados.
Baleares destinará el dinero de la tasa turística a derruir hoteles antiguos
El gobierno de Baleares comprará hoteles en mal estado con los ingresos de la tasa turística para construir espacios verdes y viviendas sociales.
La presidenta de Baleares, Marga Prohens.
Esa adquisición y demolición de edificaciones turísticas obsoletas, tendrá "especial atención" a las zonas costeras más saturadas, según el gobierno balear, y contará con una partida inicial de 15 millones de euros.
El programa prevé convocar ayudas públicas destinadas a ayuntamientos y otras entidades locales para la presentación de proyectos cuyo coste mínimo sea de medio millón de euros.
¿Cómo se establece este plan de inversiones financiado con la tasa turística de las islas?
Las subvenciones cubrirán hasta el 100% del gasto en compra y derribo, y los consistorios podrán presentar tantas solicitudes como consideren oportunas. Si no se agota el presupuesto asignado, la convocatoria se reabrirá para nuevas propuestas.
El Govern, presidido por Marga Prohens (Partido Popular), plantea esta actuación como una "herramienta para recuperar espacio en zonas altamente tensionadas por el turismo", con el fin de "destinarlo a viviendas de protección oficial, equipamientos públicos y espacios verdes". Una decisión que, según la presidenta, ayudará a reducir la masificación y el discurso relacionado con la turismofobia. (Turismofobia: los turistas de Reino Unido amenazan con irse a Grecia)
El conseller de Turismo, Jaume Bauzà, explicó que la intención es “devolver terreno a los ciudadanos” y equilibrar la actividad turística con la mejora del entorno urbano y la calidad de vida de los residentes.
El objewtivo: generar un modelo urbanístico más equilibrado en Baleares
Josep Aloy, director general de Turismo, señaló que muchas zonas urbanas y del litoral han superado su capacidad de carga debido al modelo de crecimiento turístico, por lo que en determinados casos es imprescindible optar por la demolición de infraestructuras en desuso para permitir una regeneración real del territorio.
El objetivo es facilitar un modelo urbanístico más equilibrado, con menor densidad y mejor adaptado al cambio climático. (La presidenta de Baleares cree que "no se pueden seguir acumulando récords de visitantes")
El plan se articula en torno a cinco ejes principales: reducir plazas turísticas en destinos consolidados, recuperar suelos degradados, promover la economía social y la cohesión comunitaria, fomentar medidas de adaptación al cambio climático (como corredores verdes y zonas de sombra) y liberar espacio para la construcción de vivienda social y nuevos servicios públicos.
Temas relacionados

