La entrada en vigor de MiDNI como documento válido para la identificación presencial en España ha puesto a hoteles, casas rurales y alojamientos turísticos ante uno de los primeros ensayos reales de la identidad digital de Europa aplicada al día a día hotelero. (Hoteles: Madrid y los destinos de costa impulsan la ocupación casi dos puntos)
Los hoteles españoles, pioneros (por obligación) en la identidad digital de los huéspedes
La app “MiDNI” con la que el huésped puede identificarse digitalmente pone en jaque a muchos hoteles, pero genera admiración en Europa: “Es más burocracia”.
"Mi DNI", el documento digital de identidad que se convierte en el primero en ser utilizado en los registros de los hoteles en Europa.
Desde el 2 de abril, hoteles y otros establecimientos deben aceptar la aplicación móvil como vía de acreditación, en un contexto marcado por la adaptación normativa, la modernización del check-in y las dudas operativas sobre su implantación.
La adaptación de esta tecnología en el día a día genera ya admiración en otros países europeos, en paralelo al desarrollo del marco europeo eIDAS 2.0 y antes del despliegue generalizado de la cartera europea de identidad digital, prevista en la UE para finales de 2026. Sin embargo, en la práctica, España se ha convertido en un banco de pruebas para comprobar cómo puede integrarse este modelo en procesos turísticos intensivos en verificación documental, como el registro de huéspedes.
Los hoteles se limitan a seguir las normas, no a mejorar la tecnología
Según recoge PhocusWire, Nestor Castanedo Ruiz, chief digital officer de Spring Hotels, el momento actual responde a una lógica “más operativa y de cumplimiento que de innovación”. Su diagnóstico refleja una percepción extendida entre los hoteleros: la digitalización de la identidad se ve, por ahora, más como una exigencia vinculada al registro de viajeros que como una palanca inmediata de experiencia de cliente.
En palabras de Gee Mann, fundador de Travlr ID, el estado de ánimo hotelero es el de que “nadie quiere más papeleo y carga administrativa”. Algo parecido a lo que opina la CEHAT, la patronal hotelera de España: la medida es correcta, pero junto al Real Decreto 933 lo único que ahora mismo está generando es "más carga de trabajo". (Jordi Hereu defiende el Decreto 933: "No ha tenido los defectos que se me explicaron")
Uno de los principales obstáculos es la fragmentación tecnológica del alojamiento. A diferencia de la aviación, donde los sistemas de reservas tienden a estar más estandarizados, muchas hoteleras operan con distintos PMS, motores de reserva, escáneres, soluciones heredadas y procesos manuales según propiedad o marca. Mann subraya que el reto no es crear una identidad digital, sino integrarla en flujos hoteleros complejos y poco homogéneos.
Los hoteles combinan los dos tipos de registro, mientras el Gobierno defiende la medida
La adopción por parte del cliente también está en una fase inicial. Los establecimientos siguen manteniendo en paralelo la identificación física mediante DNI o pasaporte, tanto por hábitos del viajero como por limitaciones técnicas. El directivo Castanedo Ruiz comparó el proceso con la transición que vivió la aviación con las tarjetas de embarque digitales: más que una cuestión puramente tecnológica, lo definió como “un problema de gestión del cambio”.
Sin embargo, el Ministerio de Industria y Turismo, así como Interior, defienden la medida: aporta calidad del dato de registro, menos errores de transcripción, check-ins más rápidos, menor dependencia de fotocopias de documentos y más capacidad para conectar información operativa con inteligencia de negocio. (Interior negociará con agencias de viajes y hoteles "adaptar" el Decreto 933)
Sin embargo, los costes ocultos no desaparecen. La adaptación exige rediseñar procesos, formar personal, actualizar hardware y garantizar alternativas para clientes que no utilicen MiDNI o procedan de otros marcos nacionales.
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