El conflicto por los costos operativos en los aeropuertos españoles ha escalado a un nuevo nivel. En el marco de la negociación del próximo Documento de Regulación Aeroportuaria para el periodo 2027-2031 (DORA III), la Asociación de Líneas Aéreas (ALA), que aglutina el 85% del tráfico aéreo en España, ha presentado una propuesta técnica que choca frontalmente con los intereses de Aena: una bajada anual de las tasas del 4,9%.
Pulso por las tasas aéreas de AENA: las aerolíneas exigen una rebaja del 4,9%
Con un AENA en niveles récord, el sector aéreo considera "injustificable" cualquier incremento y advierte sobre el impacto negativo en la competitividad.
Javier Gándara, presidente de ALA.
Para las aerolíneas, la postura de Aena de proponer subidas —o incluso de mantener las actuales tasas aeroportuarias— no resiste el análisis financiero actual.
Según ALA, el gestor aeroportuario está operando con márgenes de beneficio históricos y una generación de caja que permitiría, sin comprometer las inversiones necesarias, aliviar la carga fiscal sobre las compañías aéreas.
- Eficiencia vs. recaudación: el sector defiende que la recuperación total del tráfico tras la pandemia y los niveles de eficiencia alcanzados deben trasladarse al ecosistema turístico en forma de menores costos, y no solo traducirse en dividendos para los accionistas del gestor.
- Competitividad internacional: en un 2026 donde otros destinos mediterráneos compiten agresivamente por precio, ALA advierte que España no puede permitirse encarecer la conectividad aérea, el cordón umbilical de su industria turística.
Impacto en el canal de distribución y el cliente final
Desde la perspectiva del trade, este enfrentamiento no es menor. Una subida de tasas se traduce, inevitablemente, en un incremento del PVP de los billetes aéreos y de los paquetes turísticos.
- Presión en los márgenes de las agencias: con clientes cada vez más sensibles al precio, las agencias de viajes ven con preocupación cualquier factor que encarezca el producto final sin aportar un valor añadido tangible a la experiencia del viajero.
- Riesgo de retracción de la demanda: si España se vuelve un destino más caro "por decreto" de tasas, el flujo de turistas —especialmente en el segmento de corta y media distancia— podría desviarse hacia mercados competidores con costos aeroportuarios más amigables.
La postura de ALA: "Es el momento de bajar"
Javier Gándara, presidente de ALA, ha sido tajante al señalar que la propuesta de una reducción del 4,9% anual es "técnicamente viable y económicamente justa".
La patronal aérea sostiene que bajar las tasas incentivaría un mayor crecimiento del tráfico, lo que a largo plazo terminaría beneficiando también a Aena por la vía del volumen y de los ingresos comerciales (tiendas, restauración, etc.) dentro de las terminales. (Las aerolíneas exigen a Aena bajar las tasas ante las buenas previsiones aéreas)
¿Qué esperar del DORA III?
La batalla dialéctica y técnica apenas comienza. El Gobierno, a través del Ministerio de Transportes, tendrá la última palabra en la aprobación del marco regulatorio.
Mientras tanto, el sector turístico permanece en alerta, consciente de que el resultado de esta negociación definirá la competitividad de la marca España para el próximo lustro.
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